El Consell (el gobierno de la Generalitat Valenciana) ha autorizado 55 nuevas plazas de Medicina en la universidad privada CEU Cardenal Herrera de Elche, al tiempo que mantiene su rechazo a la implantación del mismo grado en la Universidad de Alicante, de titularidad pública. Así lo ha denunciado este viernes Compromís, a través de su portavoz de Sanidad, Carles Esteve, en una rueda de prensa que reaviva la tensión entre el ejecutivo autonómico y la oposición sobre la gestión educativa y sanitaria.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consell de Pérez Llorca ha autorizado 55 plazas de Medicina en la universidad privada CEU de Elche, mientras hace un año intentó tumbar el grado en la pública Universidad de Alicante.
- ¿Quién está detrás? La decisión parte del Consell, formado por PP y Vox. La denuncia la ha hecho pública Compromís.
- ¿Qué impacto tiene? Refuerza la percepción de una política educativa privatizadora que, según la oposición, convierte el acceso a la Medicina en un privilegio económico.
La coalición valencianista acusa al gobierno autonómico de haber puesto “todas las trabas posibles” para que la Universidad de Alicante no recuperara su facultad de Medicina —perdida hace años—, mientras ahora facilita la creación de plazas en un centro religioso de carácter privado. “Es el PP haciendo del PP”, ha sentenciado Esteve, en alusión a la continuidad de una línea política que ya se aplicó bajo el anterior president de la Generalitat y que, a su juicio, se profundiza con el actual Consell de Pérez Llorca.
La denuncia de Compromís: “La derecha valenciana tiene una profunda convicción elitista”
Las declaraciones del portavoz sanitario se han centrado en lo que considera una orientación clasista de la formación de los futuros médicos valencianos: “Hacen lo posible para que, si no te lo puedes pagar, no puedas ser médico”. La decisión sobre la CEU —que impartirá el grado en su campus de Elche— llega apenas un año después de que la Generalitat intentara frenar el proyecto de la Universidad de Alicante, una institución pública que lleva años reclamando poder ofertar Medicina tras la pérdida de su facultad histórica.
Compromís vincula este episodio con una tendencia más amplia de privatización educativa que ya viene observando, por ejemplo, en el ámbito de la Formación Profesional. “La derecha valenciana tiene una profunda convicción elitista sobre una profesión para la que faltan personas, vocación y mérito”, ha añadido Esteve, quien ha recordado que la Comunitat Valenciana necesita más profesionales sanitarios. Sin embargo, subraya que la solución no puede pasar por “convertir el acceso a Medicina en un privilegio económico”.
El Consell ha demostrado que no tiene un problema con que haya más plazas de Medicina: tiene un problema con que esas plazas estén en la universidad pública.
El gobierno valenciano, del que forman parte PP y Vox, no ha ofrecido por ahora una respuesta oficial a estas acusaciones. Desde Compromís se insiste en que esta decisión no es aislada, sino que se enmarca en una política deliberada de favorecer a los grupos privados de educación mientras se ponen trabas a la expansión de la oferta pública.
La pugna por la Medicina en Alicante: cronología de un bloqueo
La Universidad de Alicante lleva años intentando recuperar los estudios de Medicina, que se impartieron en el campus de Sant Vicent del Raspeig hasta que la reforma de titulaciones acabó con ellos. La reivindicación ha contado con el apoyo de la sociedad alicantina y de los partidos de la oposición, pero el anterior Consell de Carlos Mazón ya puso reparos técnicos y económicos que de facto bloquearon el proyecto. Ahora, con Pérez Llorca al frente, la situación parece haberse consolidado: mientras la pública sigue sin obtener luz verde, la privada recibe autorización para nuevas plazas.
Para Compromís, la comparativa deja al descubierto la verdadera orientación del gobierno autonómico. “El mensaje que lanza el Consell es profundamente injusto: no hay sitio para Medicina en la Universidad de Alicante, pero sí lo hay para una universidad privada”, ha afirmado Esteve. A su juicio, el ejecutivo aplica un modelo en el que “quien puede pagar, estudia; y quien no puede pagar, se queda fuera”.
El Escenario Valenciano
La controversia por las plazas de Medicina en Elche trasciende lo local y se inscribe en un debate más amplio sobre el papel de la universidad pública y la sanidad en la Comunitat Valenciana. El pacto PP-Vox que sustenta al Consell ha hecho bandera de la libertad educativa, pero la oposición lo interpreta como una coartada para desmantelar servicios públicos y favorecer a empresas privadas. En este contexto, la autorización de plazas a la CEU se convierte en un nuevo frente de batalla política, que Compromís y el PSPV llevarán a las Corts Valencianes (el parlamento autonómico de 99 escaños) en las próximas semanas.
A escala nacional, la decisión resuena en un momento en que el Gobierno de Pedro Sánchez ha impulsado medidas para reforzar la sanidad pública y mejorar la planificación de los recursos humanos sanitarios. El choque entre la administración central y algunas comunidades gobernadas por el PP sobre la gestión de la formación médica es recurrente, y el caso de Alicante podría convertirse en un nuevo exponente de las tensiones territoriales en política universitaria. Mientras, la proyección inmediata apunta a una interpelación en las Corts, donde el ejecutivo deberá explicar los criterios que han llevado a autorizar las plazas privadas sin resolver antes la reclamación de la universidad pública.
Ficha del Caso
- El caso: El Consell de la Generalitat Valenciana, presidido por Pérez Llorca, autoriza 55 plazas de Medicina en la universidad privada CEU de Elche, tras haber bloqueado previamente el grado en la Universidad de Alicante.
- Datos importantes: 55 nuevas plazas privadas frente a ninguna en la pública alicantina. La denuncia la formula Compromís; el gobierno autonómico está en manos de PP y Vox.
- Resumen: La decisión, denunciada como elitista y privatizadora, reaviva la batalla política entre quienes defienden la universidad pública y quienes promueven una mayor participación del sector privado en la formación sanitaria.
