Madrid invierte 1.000 millones en un campus de centros de datos en Alcobendas

El complejo, promovido por Ferrovial, alcanzará los 100 MW de capacidad y creará 50 empleos directos en una primera fase. La presidenta Ayuso ha enmarcado la inversión en la digitalización de los servicios públicos madrileños.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los vecinos de Alcobendas y a los profesionales del sector tecnológico de toda la Comunidad de Madrid.
  • ¿Cuándo ocurre? Las obras ya disponen de licencia de movimiento de tierras; la primera fase arranca sin fecha concreta pero con todos los permisos listos.
  • ¿Qué cambia hoy? Madrid consolida su segundo puesto europeo en centros de datos con una inversión de más de 1.000 millones de euros y la creación inicial de 50 empleos directos de calidad.

La Comunidad de Madrid ha presentado este jueves un proyecto que aspira a transformar Alcobendas en un nuevo imán para la economía digital: un campus de centros de datos impulsado por Ferrovial con una inversión de más de mil millones de euros y una capacidad superior a los 100 megavatios.

El anuncio lo ha realizado la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, durante un encuentro informativo del periódico ’20minutos’. Allí ha subrayado que el complejo contará con informes favorables en urbanismo, estrategia digital y transición energética, además de la licencia de movimiento de tierras, lo que permite el comienzo inmediato de las obras.

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La primera fase del desarrollo alcanzará una potencia de 60 MW y supondrá la creación de alrededor de medio centenar de empleos directos e indefinidos. En paralelo, la iniciativa ha sido declarada Proyecto de Especial Interés por la Aceleradora de Inversiones de la Comunidad de Madrid, un organismo que desde 2023 ha impulsado ya 17 proyectos estratégicos con casi 9.000 millones de euros y más de 5.000 puestos de trabajo.

El municipio de Alcobendas no parte de cero. Ya alberga varios centros de datos que aprovechan la buena conectividad de fibra y la proximidad a Madrid, pero este campus multiplica la escala. La región es la segunda de Europa con más profesionales del ramo, y la apuesta de Ferrovial, un gigante de la construcción e infraestructuras que da el salto de lleno al negocio de los datos, añade un músculo financiero y logístico poco habitual.

Sin embargo, la letra pequeña del empleo invita a la cautela. Los 50 puestos de la primera fase son técnicos y muy especializados, y el verdadero reto estará en la cadena de suministro energético. La concentración de centros de datos al norte de la capital ya ha encendido algunas alarmas entre los operadores de la red eléctrica.

El verdadero desafío no son los mil millones: es pisar el acelerador energético sin que se fundan los plomos en el norte de Madrid.

En esta redacción hemos comparado el modelo con el de otras autonomías. Cataluña, con su proyecto en el polígono de Cerdanyola, optó por un sistema de coinversión pública, mientras que aquí la Administración se limita a agilizar permisos. La Aceleradora de Inversiones acorta plazos, pero la ejecución y el riesgo financiero recaen íntegramente en el promotor privado.

Eso sí, la Comunidad busca un doble dividendo: la obra civil moverá pymes locales y el efecto arrastre sobre la formación digital es innegable. Ayuso ha enlazado el proyecto con las prestaciones de la Tarjeta Sanitaria Virtual, que, según sus palabras, está «salvando muchas vidas y detectando de manera precoz muchísimas enfermedades», un guiño a la digitalización de los servicios públicos que sirve de contexto al anuncio.

Las cifras de la Aceleradora —once de los diecisiete grandes proyectos son de centros de procesamiento de datos— reflejan una apuesta decidida, pero también un monocultivo tecnológico que no está exento de riesgos. Una sobreoferta de capacidad o un giro regulatorio brusco en el mercado energético podrían dejar megavatios en el aire.

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De momento, las excavadoras ya pueden entrar en la parcela de Alcobendas. La primera piedra es más simbólica que física, pero manda un mensaje inequívoco: Madrid quiere liderar el mapa europeo de los datos. Aunque para eso necesite que nunca falte la luz.