Canarias es la región europea donde más se interrumpe el trabajo al aire libre por calor extremo, según The Lancet

Cada trabajador europeo al aire libre pierde 24 horas al año por el calor, pero en el archipiélago la situación es aún más grave. La falta de un plan autonómico de prevención deja desprotegidos a camareros, jardineros y personal de limpieza.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Un estudio de The Lancet revela que Canarias es la región europea con mayor interrupción del trabajo al aire libre por calor extremo.
  • ¿Quién está detrás? Los trabajadores de hostelería, limpieza, jardinería y mantenimiento, soportan jornadas bajo temperaturas que superan los 40 grados sin un plan autonómico que los proteja.
  • ¿Qué impacto tiene? Las islas carecen de un protocolo específico de prevención de riesgos laborales por altas temperaturas, lo que agrava la pérdida de horas y la salud de quienes trabajan a la intemperie.

Cuando el termómetro supera los 40 grados y la calima convierte el aire en polvo caliente, Ciani no puede permitirse cerrar la barra del hotel. Con 39 años y una bandeja siempre en equilibrio, esta camarera del sur de Gran Canaria lo resume con claridad: “Si tengo que descansar, lo voy a hacer, por mucho que mi jefe me exija seguir”. Pero no siempre es posible. Un estudio de la prestigiosa revista The Lancet acaba de poner cifras a esa angustia: Canarias es la región europea donde más se interrumpe el trabajo al aire libre por las altas temperaturas. Cada trabajador europeo con un empleo a la intemperie pierde una media de 24 horas al año, pero en las islas la factura es aún más severa.

El calor extremo desencadena estrés térmico y reduce la capacidad física y cognitiva de quien trabaja, según el Observatorio DKV de Salud y Medio Ambiente. Cuando la temperatura media anual supera los 9,9 grados, la capacidad fisiológica del cuerpo para trabajar empieza a resentirse. En Canarias, esa media alcanzó los 18,8 grados en 2025, cuatro décimas por encima de lo normal, mientras la España peninsular se quedó en 15 grados con una anomalía de 1,1. “A veces no somos conscientes de que estamos sufriendo un problema de salud de estas características”, advierte Carmen Marrero, secretaria de Salud Laboral de CCOO. “Todo empieza con una taquicardia y puede llegar un momento en el que ya no eres capaz de pedir ayuda”.

Paco, 48 años, trabaja en el mantenimiento de urbanizaciones en el sur de Gran Canaria. A partir de las once de la mañana, el alquitrán desprende un vapor que “te quema los pies”. Él y sus compañeros alternan media hora al sol con media hora a la sombra y a la una abandonan la calle para refugiarse en la nave. Pepe, jardinero en San Bartolomé de Tirajana, comienza la jornada con gimnasia preventiva y aprovecha las primeras horas para las tareas más expuestas. A las diez y media, el protocolo interno le obliga a trasladarse a zonas de sombra. Ambos ejemplifican una resistencia tan silenciosa como la calima que cubre las islas.

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Una economía que se recalienta

Las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) son elocuentes: un 86,6 % del empleo en Canarias pertenece al sector servicios, el porcentaje más alto de toda España. No son agricultura ni construcción las que más energía calorífica consumen en las islas, sino camareros, limpiadoras de hotel y jardineros que sirven copas a pie de playa o mantienen jardines bajo un sol cada vez más asfixiante. La paradoja canaria es que el mismo turismo que sostiene su economía expone a sus trabajadores a un calor sin paliativos.

El estudio de The Lancet compara el periodo 2020-2023 con el promedio registrado entre 1965 y 1994. Chipre y la región de Ática, en Grecia, siguen a Canarias en el ranking de regiones europeas con mayor pérdida de horas laborales al aire libre. En el extremo opuesto, Salzburgo, la provincia italiana de Bolzano y Finlandia han visto aumentar la actividad. El calentamiento global no se reparte por igual, y el archipiélago canario sufre con especial crudeza las consecuencias de un clima que ya no es el de hace tres décadas.

El Pulso Territorial

Canarias no cuenta con un plan autonómico de prevención de riesgos laborales frente a las altas temperaturas. El Instituto Canario de Seguridad Laboral (ICASEL) lanzó recientemente una campaña preventiva, pero fuentes de la Consejería de Turismo y Empleo aclaran que las medidas dependen de cada convenio colectivo y de lo que acuerde cada empresa. El gobierno de coalición entre Coalición Canaria y el Partido Popular, presidido por Fernando Clavijo, deja así en manos de la negociación privada lo que los sindicatos consideran una obligación pública. Carmen Marrero, de CCOO, insiste en que los protocolos deben aplicarse mucho antes del verano y ser negociados: “Estamos viendo temperaturas propias de julio o agosto en mayo o junio”.

La situación de Canarias contrasta con la de otras comunidades autónomas. En regiones como Murcia o Extremadura, donde la agricultura sigue teniendo un peso relevante (el 2,2% del empleo en las islas frente al 6,2% de la construcción), los planes de prevención han avanzado en los últimos años incorporando alertas tempranas y horarios adaptados. La ausencia de un protocolo autonómico en el archipiélago no es una omisión técnica, sino un síntoma de la dificultad de gobernar una economía volcada en el turismo. Con el 86,6 % de su población ocupada en servicios, cualquier medida que limite la actividad al aire libre choca con la demanda de un sector que factura durante todo el día. Las próximas elecciones autonómicas están previstas para 2027, y el clima laboral podría convertirse en un eje de la campaña si los sindicatos elevan la presión en puertas de otro verano que se anticipa tórrido.

Canarias encabeza la pérdida de horas laborales por calor extremo en Europa y no tiene un plan autonómico para proteger a quienes sostienen su principal motor económico.

Ficha Autonómica

  • El caso: El estudio de The Lancet sitúa a Canarias como la región europea con mayor interrupción del trabajo al aire libre debido al calor extremo, con una temperatura media anual que supera en nueve grados el umbral crítico para la actividad laboral.
  • Datos importantes: Cada trabajador europeo a la intemperie pierde 24 horas al año, pero en las islas la merma es mayor; el 86,6 % del empleo canario está en el sector servicios, y la comunidad carece de un plan autonómico de prevención, lo que deja la protección en manos de convenios y acuerdos de empresa.
  • Resumen: Mientras sindicatos como CCOO reclaman medidas urgentes y protocolos dinámicos negociados, el gobierno de Fernando Clavijo remite a la regulación estatal y a la negociación colectiva. La presión social y política podría intensificarse de cara al próximo verano y a las elecciones de 2027.