La Junta de Andalucía estudia ocho ubicaciones en el área de Sevilla para ampliar el parque aeroespacial Aerópolis

La Consejería de Industria analizará hasta octubre la disponibilidad de suelo, potencia eléctrica y conexiones de ocho emplazamientos en la corona metropolitana de Sevilla. La decisión busca evitar que el pujante sector aeroespacial pierda inversiones por falta de espacio.

La Junta de Andalucía ha puesto en marcha un estudio para analizar ocho posibles emplazamientos en la provincia de Sevilla con el fin de ampliar la superficie dedicada a la industria aeroespacial. La iniciativa responde a la creciente presión que ejerce el sector, que demanda más suelo, potencia eléctrica y mejor conectividad, y que actualmente supera con creces la capacidad del parque tecnológico Aerópolis, ubicado en La Rinconada.

La Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación, que dirige Jorge Paradela, ha encargado este trabajo para conocer las necesidades reales de cada empresa y las ventajas de los distintos terrenos antes de decantarse por una única fórmula de crecimiento. “No siempre las necesidades son homogéneas”, advirtió el consejero, que puso como ejemplo la reciente implantación del fabricante suizo Pilatus Aircraft en Carmona.

El detonante: un parque clave sin margen para absorber más demanda

Aerópolis es hoy el centro neurálgico del sector aeroespacial andaluz. Con 56 hectáreas, más de 80 compañías, una facturación conjunta de 1.161 millones de euros y 5.104 empleos directos, sus empresas concentran el 60% del tejido aeroespacial de la comunidad. Sin embargo, la expansión de proyectos vinculados a los programas de renovación de flotas de Airbus y Boeing, así como el aumento del gasto en defensa comprometido por la OTAN, están disparando la demanda de espacio industrial en toda el área metropolitana de Sevilla.

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“De las firmas aeroespaciales radicadas en la provincia de Sevilla, casi el 50% no están en Aerópolis”, subrayó Paradela. Esta cifra explica por qué la Junta no quiere limitarse a una ampliación del parque de La Rinconada, sino que prefiere estudiar un abanico más amplio de ubicaciones en la corona metropolitana.

Ocho alternativas sobre la mesa y un estudio en marcha

El departamento de Paradela trabaja con un abanico inicial de ocho posibles parcelas. Entre ellas no se descarta la propia expansión de Aerópolis en La Rinconada, pero también se barajan suelos en Alcalá de Guadaíra, Carmona, la capital Sevilla y otros puntos de la provincia. El análisis, que estará listo previsiblemente en octubre de 2026, evaluará criterios como la disponibilidad de potencia eléctrica, las conexiones por carretera y ferrocarril, y la existencia de infraestructuras complementarias.

El dato que resume el desafío: casi la mitad de las empresas aeroespaciales sevillanas operan ya fuera de Aerópolis, lo que obliga a la Junta a buscar soluciones más allá de los límites de La Rinconada.

La experiencia de Pilatus Aircraft ha sido clave para diseñar la metodología del estudio. La compañía suiza se decantó por Carmona porque, además de suelo industrial de calidad, le garantizaban un suministro eléctrico robusto. “Asegurarse no solo un terreno, sino la potencia energética necesaria fue determinante”, recordó el consejero. Por eso, la Junta quiere replicar ese modelo de análisis en los ocho posibles destinos antes de comprometer inversiones concretas.

Paralelamente, la Consejería está manteniendo contactos con los ayuntamientos implicados para conocer su disposición a ceder suelo o a agilizar trámites urbanísticos. El objetivo es claro: no perder ninguna oportunidad industrial en un momento en el que la competencia entre regiones por atraer inversiones aeroespaciales es especialmente intensa.

La Lectura Andaluza

Andalucía se ha consolidado como el principal polo aeroespacial del sur de Europa gracias, entre otras razones, a la presencia de la línea de ensamblaje final del A400M en Sevilla y a la larga tradición de la industria auxiliar. De hecho, el sector representa ya cerca del 2% del PIB regional y genera más de 14.000 empleos directos en toda la comunidad. Con esta ampliación de suelo, la Junta de Andalucía pretende no solo retener a las empresas ya instaladas, sino también atraer nuevos proyectos que podrían recalar en otras autonomías si no encuentran aquí las condiciones adecuadas.

Para el ciudadano andaluz, el avance tiene un valor muy concreto: se traduce en empleo estable y de alta cualificación. Cada nuevo centro logístico o planta de mecanizado aeroespacial supone decenas de puestos de trabajo en municipios como Alcalá de Guadaíra o Carmona, donde la renta media es inferior a la de la capital pero el acceso a la gran industria es limitado. Además, la descentralización del crecimiento hacia otras localidades puede aliviar la presión inmobiliaria y de movilidad que sufre La Rinconada.

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La proyección es esperanzadora. Si el estudio de octubre confirma la viabilidad de varios emplazamientos, la Junta podría licitar las primeras actuaciones a principios de 2027, coincidiendo con la aceleración de los pedidos de aeronaves comerciales y de defensa. Andalucía tiene ahora la oportunidad de reforzar su liderazgo industrial; la clave estará en acertar con el mapa de suelo para que ninguna empresa se quede sin un lugar donde crecer.