Descubre la receta de bonito con tomate tradicional que se prepara en 30 minutos

El secreto está en una salsa de tomate casera bien reducida y en un golpe de calor justo para que el pescado quede jugoso. Sin complicaciones, puro sabor a verano.

Nada más frustrante que un bonito con tomate seco y sin gracia. A mí me ha pasado más de una vez. Pero cuando das con la técnica justa, este plato de verano se convierte en puro disfrute. Solo necesitas media hora, un buen bonito fresco y una salsa de tomate hecha con mimo.

El secreto del éxito

  • Sellado rápido: Un golpe de calor de apenas 10–15 segundos por cada lado sella los jugos sin cocer el interior.
  • Sofrito paciente: Pochar la cebolla, el pimiento y el ajo a fuego suave junto a la guindilla libera todo el sabor sin amargor.
  • Reposo fuera del fuego: Dejar el bonito dos minutos en la salsa caliente pero apagada es el truco para que termine de hacerse sin pasarse.

Ingredientes

  • 500 g de bonito fresco en lomos
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 1 guindilla de cayena
  • 500 ml de salsa de tomate casera (aproximadamente)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Empieza por el pescado. Lava los lomos de bonito bajo el grifo, elimina cualquier resto de escamas y sécalos con papel de cocina. Calienta un fondo de aceite en una cazuela amplia y marca el bonito a fuego vivo, solo 10 segundos por cada cara. No se trata de cocinarlo, sino de sellar la superficie para que guarde todos sus jugos. Retíralo a un plato y, con cuidado, quita la piel y las espinas centrales —ahora es más fácil porque el calor las suelta—, salpimienta y reserva. En la misma cazuela, añade un hilo más de aceite y pocha la cebolla troceada el pimiento verde y los dientes de ajo picados junto con la guindilla entera. Cocina a fuego medio-bajo durante unos 8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén blandas y empiecen a dorarse ligeramente.

Vierte la salsa de tomate, suficiente para cubrir generosamente el pescado, y sube el fuego hasta que arranque el hervor. Baja entonces la temperatura y deja que burbujee durante 20 minutos. La salsa se reducirá, concentrará sabores y adquirirá un tono rojo anaranjado brillante.

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El aroma a tomate asado y pimiento dulce llenará la cocina; ese es el momento en el que sabes que vas por buen camino.

Una buena salsa de tomate hecha en casa es la clave; si consigues ese punto agridulce, el pescado casi se cocina solo.

Retira la guindilla y pasa la salsa por el pasapurés o tritúrala ligeramente con la batidora. No hace falta que quede fina: una textura rústica le da carácter. Devuelve la salsa a la cazuela y coloca los lomos de bonito encima.

Cocina a fuego bajo solo un minuto, sin moverlos. Apaga el fuego, tapa la cazuela y deja reposar dos minutos. El calor residual terminará la cocción sin que el pescado pierda ni una gota de jugo.

Sirve inmediatamente para que el bonito se mantenga meloso. Puedes acompañarlo con unas patatas panadera, una ensalada fresca o, simplemente, con pan para mojar.

Variaciones y maridaje

El maridaje perfecto para este plato es un vino blanco joven y fresco, como un albariño de las Rías Baixas o un verdejo de Rueda. Su acidez equilibra la salsa de tomate y realza los matices marinos del bonito.

Mejor con Thermomix: pocha la cebolla, el pimiento y los ajos programando 8 min/120 °C/velocidad 1. Añade la salsa de tomate y cocina 20 min/100 °C/velocidad 1. Tritura 15 seg/velocidad 5, devuelve al vaso los lomos de bonito y programa 1 min/100 °C/giro inverso/velocidad cuchara. Deja reposar con el vaso cerrado y sirve.

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Guarda las sobras en la nevera dentro de un recipiente hermético hasta dos días. Para recalentar, hazlo al baño maría o en una cazuela con un chorrito de agua y fuego bajo; el microondas tiende a resecar el pescado.

Si el tiempo apremia, puedes usar un bote de salsa de tomate de calidad. Saltéate antes un ajo picado con la guindilla y añádeselo, pero reconozco que el resultado no iguala al de la salsa casera.