El plan de movilidad del Nou Mestalla tiene once años y no se ha actualizado. El Valencia CF y el Ayuntamiento de València mantienen como referencia un documento de 2015 para un estadio de 70.000 espectadores que se inaugurará en el verano de 2027. Una hoja de ruta que, según el propio texto, ya contiene datos obsoletos: el aforo previsto originalmente era de 75.000 butacas, menciona una línea de bus que ya no existe y habla de 1.775 plazas de aparcamiento dentro del recinto cuando el proyecto final apenas reserva 200 y de uso interno. La apertura del coliseo de la avenida de las Cortes Valencianas está condicionada al cumplimiento de esos compromisos de movilidad.
Un plan obsoleto que condiciona la apertura
El documento, validado en 2015 por el consistorio, es la base de todos los proyectos urbanísticos aprobados posteriormente, incluidas las fichas de julio de 2024. En ellas se advierte con claridad: “La obtención del título habilitante para el inicio de la actividad del Nuevo Estadio requerirá el previo cumplimiento de los compromisos”. El plan de movilidad exige al club implantar cinco líneas de bus lanzadera, habilitar aparcabicis vigilados, construir carriles bici y establecer convenios con aparcamientos cercanos. Sin esas medidas, el estadio no podrá recibir la licencia de funcionamiento.
La Generalitat, a través de la Conselleria de Infraestructures, asegura a preguntas de este medio que coordina con el ayuntamiento y con Metrovalencia el dispositivo definitivo. “Poco a poco se va definiendo el sistema”, señalan fuentes del departamento, mientras que el consistorio recuerda que quince líneas de la EMT llegarán a las inmediaciones del campo y que a lo largo de 2026 y 2027 se incorporarán 94 autobuses eléctricos más.
Benicalap teme el colapso y los refuerzos se aceleran
Los vecinos de Benicalap, mostraron su preocupación en una reunión con el club celebrada el 16 de julio. Las estaciones de metro cercanas (Beniferri, Campanar, Empalme y Florista) no están dimensionadas para el alud de aficionados, y los autobuses ya circulan llenos a diario. “Les va a pillar el toro”, advirtieron a la salida del encuentro, en el que el Valencia CF reconoció el problema y se mostró dispuesto a colaborar. Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) tiene prevista la llegada de 16 nuevos tranvías en 2027, pero el reto va mucho más allá del refuerzo de flota.
El plan de 2015 estima que, con esas lanzaderas y los convenios con parkings, la capacidad de acceso superaría los 75.000 espectadores. Pero el aforo real será menor y el documento no contempla los cambios en la movilidad de la última década. La clave, insisten los técnicos, estará en convencer a los aficionados de que lleguen andando o en transporte público.
El plan de 2015 fue validado por el Ayuntamiento, pero once años después el barrio y el transporte público han cambiado radicalmente.
El Escenario Valenciano
El debate sobre la movilidad del Nou Mestalla trasciende lo local. Ciudades como Madrid o Bilbao ya afrontaron desafíos similares con sus nuevos campos: el Wanda Metropolitano exigió un plan específico con refuerzos de cercanías y EMT, y el San Mamés apostó por la integración peatonal en su entorno. En València, la pelota está en el tejado del club y de las administraciones autonómica y local. La presión vecinal, sumada a la obligación legal de actualizar un plan obsoleto, obligará a pisar el acelerador durante los próximos meses. El reloj corre: en apenas un año, 70.000 personas podrían atascar el barrio si los compromisos de 2015 no se transforman en dispositivos reales.
Ficha del Caso
- El caso: El Valencia CF y el Ayuntamiento de València se rigen por un plan de movilidad de 2015 para el futuro Nou Mestalla, un documento que contiene datos desfasados y establece obligaciones como lanzaderas y aparcabicis vigilados. La apertura depende de su cumplimiento.
- Datos importantes: El estadio pasó de las 75.000 plazas previstas en el plan a las 70.000 reales. Solo dispondrá de 200 plazas de aparcamiento internas. EMT prevé 15 líneas y FGV 16 nuevos tranvías en 2027. El plan exige también carriles bici y convenios con parkings cercanos.
- Resumen: La preocupación vecinal, la presión legal de las fichas urbanísticas de 2024 y la cuenta atrás hacia 2027 convierten la movilidad del Nou Mestalla en una carrera contrarreloj que involucra al club, al Ayuntamiento y a la Generalitat.

