EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A toda la población de la Comunidad de Madrid, con especial atención a mayores, niños y personas con enfermedades crónicas en el sur metropolitano y la capital, donde se esperan las máximas más altas.
- ¿Cuándo ocurre? El episodio de calor extremo se intensifica este martes 21 de julio y alcanza su pico el miércoles 22, con temperaturas de hasta 39,3 °C en el sur.
- ¿Qué cambia hoy? Se activan protocolos de emergencia municipales y autonómicos, se refuerza la asistencia sanitaria y se recomienda modificar rutinas: evitar el exterior en horas centrales, hidratarse y vigilar a personas vulnerables.
La Comunidad de Madrid activó este lunes el nivel 2 de riesgo alto por temperaturas extremas, un escalón que moviliza todos los recursos asistenciales ante la previsión de que los termómetros alcancen los 39,3 °C este miércoles en la zona sur.
Según el boletín de Vigilancia de Riesgos Ambientales, la zona Sur, Vegas y Oeste registró 36,8 °C ayer lunes, escala hoy a 38,1 °C y marcará 39,3 °C mañana, la cota más alta de la ola de calor.
En la zona Metropolitana y el Corredor del Henares, la evolución es similar: 36,1 °C el lunes, 37,8 °C este martes y 38,9 °C el miércoles. La capital y los grandes municipios del sur concentrarán las noches tropicales, con mínimas que apenas bajarán de los 24 °C.
La Sierra tampoco se libra. Los 33,8 °C del lunes se convertirán en 37,2 °C el miércoles, una anomalía que dispara el riesgo de incendios forestales y pone a prueba los protocolos de Protección Civil en los municipios de montaña.
La AEMET ha emitido un aviso amarillo para hoy y un nivel de radiación ultravioleta muy alto, que exige protección solar extrema incluso en desplazamientos cortos.
La alerta no se activa por una temperatura aislada sino por el riesgo acumulado: dos días con máximas excepcionales y noches tropicales que impiden al cuerpo recuperarse.
Qué recomienda Sanidad: beber, bajar persianas y vigilar a los más frágiles
La Consejería de Sanidad ha difundido una batería de pautas para minimizar el impacto del calor. La primera es mantener una hidratación constante con agua, evitando bebidas alcohólicas o azucaradas. También insiste en evitar el exterior y la actividad física intensa en en las horas centrales del día, entre las 12:00 y las 18:00.
En casa, la recomendación es bajar persianas y toldos en las fachadas expuestas al sol para conservar el frescor interior. A los ciudadanos se les pide, además, un seguimiento diario de lactantes, niños pequeños y mayores que vivan solos, y que llamen al 112 ante síntomas de golpe de calor: mareo intenso, piel caliente y seca o confusión.
El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, ha activado la fase de alerta del Plan CALORMAD, que refuerza la asistencia social y habilita piscinas y centros de día como refugios climáticos en los distritos con menor cobertura verde.
Madrid frente al calor: un verano cada vez más largo
No es la primera vez que la región afronta una ola de calor de esta intensidad. En 2022, el exceso de mortalidad atribuido al calor superó las 1.000 personas, y aunque desde entonces los planes de prevención se han afinado, su eficacia depende de que la información llegue a los barrios más vulnerables con la misma velocidad con la que sube el mercurio.
Comparada con Barcelona, que ha integrado una red de más de 200 refugios climáticos en bibliotecas y centros cívicos, Madrid aún arrastra una deuda de infraestructura verde en distritos como Usera o Puente de Vallecas. Las zonas con menos sombra y más asfalto son las mismas donde residen más hogares sin aire acondicionado y donde las rentas dificultan la factura de la luz.
Con un verano que en la última década se ha alargado más de 20 días, las alertas como la de este miércoles dejarán de ser excepcionales. La pregunta para los próximos años no es si llegarán, sino cuántas veces habrá que activar el nivel 2 antes de que acabe julio.
