Los 56 folios de declaración escrita presentada el presidente de la aerolínea Plus Ultra, Julio Martínez Sola, al juez José Luis Calama, instructor de la causa en la que está imputado él, el empresario Julio Martínez Martínez y el ex presidente Rodríguez Zapatero entre otros, recogen todos los pasos de ingeniería fiscal que dio la compañía hasta conseguir ser rescatada por la SEPI tras la presunta intervención del ex presidente del Gobierno. Esa declaración dedica una parte a exculparse del delito de blanqueo de capitales del que está acusado Plus Ultra, ya que argumenta que el dinero de la SEPI sirvió para cancelar deudas con bancos fuera de España.
Plus Ultra echa gran culpa de lo sucedido a Rodolfo Reyes, ex accionista mayoritario de la compañía y que ahora se encuentra en busca y captura por la Audiencia Nacional. En su carta para el juez explica Julio Martínez Sola que «desde 2017, el Sr. Reyes promovió que las operaciones financieras de la compañía, especialmente aquellas realizadas en dólares estadounidenses, se canalizaran a través de entidades vinculadas a su entorno empresarial, entre ellas Andcapital Bank, Panacorp Casa de Valores y Commonwealth Bank and Trust LETD. Dichas entidades se encontraban relacionadas con personas del entorno societario del Sr. Reyes, como D. Raif El Arigie, D. Héctor Tobia, D. Flavio Borquez y D. Alcides Carrión».
Panacorp y Commowealth
El presidente de Plus Ultra da explicaciones más concretas al juez y apunta que «en concreto, Panacorp y Commowealth aparecen vinculadas al Sr. Carrión en funciones de gestión, mientras que Andcapital Bank se relacionaba con estructuras societarias en las que participaban, directa o indirectamente, los Sres. Reyes, Tobia y Carrión. Esta red de relaciones personales y societarias se proyectó sobre la operativa financiera de Plus Ultra desde los primeros años de entrada de dicho grupo inversor en la compañía».
Tras una nueva capitalización en agosto de 2017 Rodolfo Reyes se convirtió en director general de la compañía «y asumió el control sobre la gestión ordinaria de la sociedad. A finales de ese mismo año pasó a desempeñar funciones equiparables a las de director general, manteniendo además capacidad de influencia sobre el consejo de administración y sobre las decisiones financieras de la compañía», dice el escrito.
A finales de 2018 Reyes habría planteado una «operación de financiación estructurada por importe aproximado de 10 millones de dólares estadounidenses mediante la emisión de un bono. Para ello se contrató a un especialista en análisis de crédito D. Luis Gerardo García, que elaboró un informe sobre la capacidad futura de pago de Plus Ultra, y se acudió a una empresa luxemburguesa por recomendación al Sr. Reyes (…). Dicha empresa de Luxemburgo creó el bono y utilizó un compartimiento llamado Modus; este bono se podía comprar por euroclerance por los futuros inversores».
Pero los problemas para la aerolínea continuaban y a comienzos de 2019 «ante necesidades inmediatas de caja por Plus Ultra, parte de los inversores aportaron fondos directamente a Plus Ultra antes de que la estructura de MODUS estuviera plenamente operativa. Entre dichas aportaciones se identifican las de D. Héctor Tobia (1 millón USD), Financiera Avanza (2 millones USD) y Valerian Corporation Limited (900.000 USD)».
Plus Ultra preguntó sobre el origen de los fondos de Valerian y el 9 de octubre de 2018 recibió «una carta de la entidad Deltec Bank & Trust Limited» respaldando a D. Simon Leendert Verhoeven», continúa. Este nombre es importante porque es la persona que provocó el origen de la investigación por blanqueo de capital en Estados Unidos.
Algo extraño debió intuir Plus Ultra pues «encontrando dicha carta y la información facilitada insuficiente, el departamento interno de Plus Ultra recomendó expresamente al Sr. Roselli (CEO) no recibir los fondos de Valerian», añaden. Entonces Roselli habría pedido información adicional sobre Leendert Verhoeven a Rodolfo Reyes, pero «el Sr. Reyes se limitó a indicar que podían dar por cumplida con su diligencia debida haciendo una búsqueda en google y en world-check (se adjunta correos como Doc. n.º 5), dando instrucciones implícitas de autorizar la recepción de los pagos de Valerian», añade.
Finalmente, en abril de 2019, Valerian se convertiría en financiador de la aerolínea. se convirtió en entidad financiadora de la aerolínea. «En ese contexto, el Sr. Reyes mencionó a D. Felipe Baca y explicó la posibilidad de articular un patrocinio vinculado a su escuela de surf en Perú, operación que habría precedido a la posterior inversión o préstamo del Sr. Baca a través de Valerian. Dicho patrocinio ascendió a 24.000 dólares estadounidenses», sostiene Martínez Sola.

Al mismo tiempo, el 4 de abril de 2019 se formalizó la estructura de financiación entre Plus Ultra y Modus Securitisation, una entidad luxemburguesa que actuó como vehículo de titulización. Es decir, la aerolínea cedía los derechos de los créditos de los contratos de inversión que ya había suscrito, como con Valerian, Financiera Avanza o el particular Héctor Tobia. Según el escrito del presidente, «la finalidad económica de esta operación consistía en transformar esas posiciones acreedoras en instrumentos financieros susceptibles de ser adquiridos por terceros inversores».
Esto hizo posible que entre mayo y octubre de 2019 la compañía ingresara 6,1 millones de dólares, que junto a los contratos cedidos se convirtieron en 9,66 millones de dólares. Pero en noviembre se rescindió el contrato con Modys y Plus Ultra se vio obligada a pagar con un Airbus A340-300, al mismo tiempo que alquilaba su propio avión para poder seguir operando. Comenzaron pagando un alquiler mensual de 75.000 dólares que luego pasó a 205.000 dólares. y entre abril de 2021 y febrero de 2025 fue de 190.000 dólares.
En medio de toda esta operativa llegó en marzo de 2020 la pandemia del Covid y Rodoldo Reyes «comunicó que él podía conseguir una financiación o unos “créditos puente” para hacer frente a los gastos corrientes más urgentes de la sociedad mientras se intentaba obtener algún tipo de ayuda pública. Importa significar que, sin estos “créditos puente”, a buen seguro la compañía ni siquiera había logrado subsistir hasta el otorgamiento del rescate de la SEPI», asegura el escrito de Martínez Sola.
Justo en los meses previos al rescate de la SEPI, en marzo de 2021, Plus Ultra recibió préstamos de Wailea Investment Limite, Allpa Wira Trading UK Limited, Panacorp y Valerian Corporation Limited.
Dinero prestado a Plus Ultra
En primer lugar, el 28 de octubre de 2020, Plus Ultra recibió de Wailea una financiación por importe de 500.000 dólares. Nada más recibir el primer pago del gobierno español la compañía devolvió ese medio millón de dólares. En realidad 522.379,73 dólares, pues hay que sumar los intereses.
El segundo financiador, el 20 de noviembre de 2020, fue Allpa Wira, de quien obtuvo otros 500.000 dólares. El presidente de Plus Ultra dice en su escrito que «la devolución de la financiación vinculada a Allpa Wira presentó una operativa singular, al haberse producido varios intentos fallidos antes de que la transferencia final fuera abonada correctamente. (…) Finalmente, el 4 de mayo de 2021, Plus Ultra realizó una quinta transferencia por importe de 519.983,01 dólares estadounidenses, nuevamente desde la cuenta de BBVA con destino a SBM Bank Mauritius, en Mauricio. Esta fue la transferencia que finalmente llegó a la cuenta destinataria».
En tercer lugar, el 4 de enero de 2021, Plus Ultra recibió una financiación de Panacorp por importe de 450.000 euros. «Aunque la operación se relaciona con Panacorp, el ingreso fue ordenado por Probitas Fidelis, desde Portugal, a través de Banco Santander (…). Tras la recepción del primer tramo de financiación pública, Plus Ultra procedió a la devolución de este préstamo. El 24 de marzo de 2021, desde Banco Santander, efectuó una transferencia por importe de 545.222,59 dólares estadounidenses a favor de Andcapital Bank (…) en Puerto Rico. La devolución se realizó en dólares a petición de Panacorp, para lo cual se adquirieron dólares con el importe a devolver en euros y se transfirió el contravalor resultante», añaden.
La cuarta financiación fueron en realidad dos desde Valerian. La primera tuvo lugar el 29 de enero de 2021, por importe de 450.000 euros, remitida desde Turquía a través de Vakif Katilim Bankasi. La segunda se produjo el 25 de febrero de 2021, también por importe de 450.000 euros, abonada en la misma cuenta. (…) La devolución de las dos financiaciones de Valerian se produjo el 24 de marzo de 2021, (…) con destino a Bank Money Corp, en Gibraltar. La primera transferencia ascendió a 461.693,34 euros y la segunda a 459.176,79 euros, sumando ambas 920.870,13 euros«.
1 millón de dólares y 1,35 millones de euros
«Integrada esta información con la estructura financiera previamente descrita, la secuencia cronológica muestra que Plus Ultra recibió entre octubre de 2020 y febrero de 2021 fondos procedentes o vinculados a Wailea, Allpa Wira, Panacorp/Probitas Fidelis y Valerian por un importe agregado de 1.000.000 de dólares estadounidenses y 1.350.000 euros. Posteriormente, entre marzo y mayo de 2021, procedió a devolver dichas financiaciones mediante transferencias internacionales hacia Reino Unido, Suiza, Montenegro, Mauricio, Puerto Rico y Gibraltar, por importes que incorporaban, además del principal, intereses, comisiones y retenciones fiscales», recoge el escrito.
Pero la actividad financiera de Plus Ultra con Panacorp y Commonwealth no se limitó a dichas devoluciones. Entre 2019 y 2020 se registraron pagos relevantes hacia cuentas vinculadas a dichas entidades, incluyendo transferencias por importes acumulados de varios millones de euros. Panacorp era una de las entidades a través de las cuales se canalizaban fondos destinados a Pluis Ultra. «La compañía abrió una cuenta en dicha entidad y, desde ella, se transferían fondos a una cuenta titularidad de Plus Ultra en Andcapital Bank, utilizada para atender distintas necesidades operativas de la compañía. En total, entre 2017 y 2019 se transfirieron aproximadamente 13,3 millones de dólares desde Panacorp hacia Andcapital. En ese mismo periodo, desde la cuenta de Andcapital se transfirieron aproximadamente 9 millones de dólares. Asimismo, en Paancorp se mantenían depósitos en garantía por importe de 2 millones de euros y 2,25 millones de dólares, vinculados al préstamo participativo», asegura el escrito presentado ante el juez Calama.
El actual presidente asegura que Rodolfo Reyes «mantuvo el control efectivo de la compañía hasta su salida del accionariado en octubre de 2025. De hecho, durante ese periodo, las instrucciones relativas al repago de préstamos recibidos en 2020 y 2021, por ejemplo, se canalizaron a través de personas de su confianza, entre ellas Miguel Córdoba, quien actuaba como gestor de fondos y tesorería de su entorno empresarial. En enero de 2026 Plus Ultra despidió a Rodolfo Reyes formalmente a consecuencia de las irregularidades detectadas en la sucursal de Venezuela».
«Durante 2025 se negoció la adquisición de las participaciones de Rodolfo Reyes y Raif El Arigie por parte de Julio Martínez, operación que se materializó a finales de ese mismo año», asegura el presidente de la aerolínea.
Plus Ultra asegura que «durante 2025 se identificaron, además, diversas irregularidades vinculadas a la gestión de Rodolfo Reyes y Raif El Arigie en Venezuela. Entre ellas, apropiaciones de fondos para realizar pagos no autorizados a proveedores, falsificación de pagos vinculados a proveedores de combustible y uso indebido de fondos destinados al pago de impuestos. En relación con estos hechos, la compañía ha iniciado acciones judiciales, que no han concluido, y se continúa valorando la presentación de nuevas reclamaciones».
