Una red de pornografía infantil con 715 usuarios ha caído gracias a una operación internacional liderada por Ecuador y con participación clave de España. Diez detenidos en territorio ecuatoriano y la plataforma de mensajería instantáneo que utilizaban ponen al descubierto una trama que se extendía por toda América Latina, con ramificaciones en al menos catorce países. La operación Gran Fénix 45 —también conocida como Gran Orión 05— se ha ejecutado con la cooperación de policías de Argentina, Belice, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, España, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay. Vamos a contarlo desde el principio para entender qué se juega nuestro país en este tipo de misiones.
Según el diario El Comercio de Ecuador, la intervención se realizó en varias provincias: Manabí, Guayas, El Oro, Azuay, Orellana, Imbabura y Pichincha. Los investigadores detectaron que la organización compartía y almacenaba material de abuso sexual de menores a través de una aplicación de mensajería, en la que se habían identificado 715 usuarios. La cifra, que asusta, da la medida del problema: cada uno de esos números representa un posible agresor y un niño o niña víctima de explotación.
El ministro del Interior ecuatoriano, John Reimberg, confirmó las detenciones y subrayó que las pesquisas siguen abiertas. De momento no se han facilitado las identidades de los arrestados, pero se sabe que todos ellos están acusados de comercialización de pornografía que involucra a niñas, niños o adolescentes. La investigación, además, pretende determinar las conexiones internacionales de los implicados y alcanzar a otros miembros de la red que operan fuera de Ecuador.
Qué ha ocurrido: un operativo con 14 países y 715 usuarios implicados
La operación Gran Fénix 45/Gran Orión 05 es fruto de meses de trabajo conjunto entre autoridades de catorce naciones americanas y España. Todo arrancó cuando los analistas de la Policía Nacional del Ecuador localizaron una plataforma de mensajería instantánea que servía de mercado negro digital para el intercambio de archivos de pornografía infantil. Rastrear los flujos de información les llevó hasta 715 cuentas repartidas por todo el continente.
Para actuar de forma coordinada y evitar que los sospechosos borraran pruebas, se diseñó un golpe simultáneo. En Ecuador, diez personas fueron arrestadas en siete provincias, mientras que en el resto de países las fuerzas de seguridad ejecutaban sus propias entradas y registros. El papel de España fue fundamental en la fase de inteligencia, aportando información de sus propias investigaciones y experiencia en la lucha contra el cibercrimen.
Conviene recordar que España cuenta con una unidad especializada en delitos tecnológicos contra menores dentro de la Policía Nacional, la Unidad Central de Ciberdelincuencia, que colabora habitualmente con Europol e Interpol en operaciones como esta. La cooperación con las policías latinoamericanas es también estrecha, no solo por los lazos culturales y lingüísticos sino porque muchas redes criminales actúan a ambos lados del Atlántico aprovechando la brecha horaria y las diferencias legislativas.
El papel de España en la operación y su reflejo internacional
La participación española en Gran Fénix 45 no se ha limitado a facilitar datos. Según fuentes cercanas a la investigación, las autoridades españolas contribuyeron con el análisis forense de los dispositivos incautados y con la identificación de víctimas a través de bases de datos internacionales. Ese trabajo silencioso es el que permite que un operativo como este llegue a buen puerto y que los detenidos acaben sentados ante un juez.
Pero más allá del éxito policial, lo que esta operación refuerza es la imagen de España como socio fiable en la lucha contra la criminalidad transnacional. En un momento en el que la cooperación multilateral a veces se resiente por las tensiones geopolíticas, que catorce países de América pidan la colaboración de nuestras fuerzas de seguridad dice mucho del prestigio que se han ganado.
Para un lector español, el dato de los 715 usuarios puede parecer lejano, pero la realidad es que una parte de esos agresores podría estar en nuestro país y, lo que es más grave, algunas de las víctimas podrían ser españolas. La pornografía infantil no entiende de pasaportes, y la cooperación internacional es la única vía para proteger a los menores y llevar a los delincuentes ante la justicia.
Un detalle que casi nadie cuenta: las plataformas de mensajería por las que circula este material ofrecen un anonimato que dificulta mucho la investigación. Por eso, los agentes destacan la importancia de la coordinación entre países y de la rapidez en la ejecución de los registros. Solo así se logra desarticular una red antes de que sus miembros se dispersen.
Lo que esta red dice sobre la lucha contra la explotación infantil
Retrocedamos un momento. No es la primera vez que España participa en un macrooperativo de este tipo. En 2024, la operación Stream desmanteló una red similar con más de 80 detenidos en diez países, y en 2025 la Operación Ágora permitió identificar a decenas de menores explotados a través de internet. La experiencia acumulada sitúa a nuestra policía como referente europeo.
Ahora, la operación Gran Fénix 45 añade una pieza más a ese historial. Sin embargo, los investigadores son cautos: los 715 usuarios registrados en la plataforma son solo la punta del iceberg. Detrás de cada cuenta puede haber varias personas compartiendo material, y la cifra total de agresores implicados podría aumentar conforme avancen las pesquisas en los otros trece países.
Y aquí está la clave. Más allá del impacto policial inmediato, operaciones como esta tienen un efecto disuasorio sobre quienes creen que el anonimato digital les protege. La colaboración de España con socios americanos demuestra que la persecución de estos delitos trasciende fronteras y que el cerco se estrecha cada vez más.

Sólo en esta plataforma operaban 715 usuarios, una cifra que evidencia la magnitud de un delito que no entiende de fronteras.
Conviene también fijarse en el nombre de la operación: Fénix y Orión. Sin entrar en especulaciones, las denominaciones de este tipo suelen indicar que se partía de una investigación previa que había quedado latente y ha vuelto a resurgir, o que se pretendía dar un golpe simbólico a un entramado mayor. En cualquier caso, revela que las autoridades llevaban tiempo tras la pista de estos 715 usuarios.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Operación conjunta de 14 países, incluida España, que detuvo a 10 personas en Ecuador por comercialización de pornografía infantil. La red usaba una plataforma de mensajería instantánea con 715 usuarios identificados.
- Datos importantes: 715 cuentas de agresores potenciales, 10 arrestos en 7 provincias ecuatorianas, 14 países participantes, coordinación liderada por la Policía Nacional de Ecuador con respaldo de inteligencia española.
- Resumen: La operación Gran Fénix 45 demuestra la eficacia de la cooperación internacional y refuerza la imagen de España como aliado policial imprescindible en la lucha contra la explotación infantil global.
