32 kilómetros de nuevos trazados configuran la mayor ampliación del metro de Madrid en décadas. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado este 10 de septiembre de 2026 un plan para llevar la L10 a Móstoles, estudiar la L11 hasta Leganés y prolongar el Metro Ligero ML3 hasta Boadilla del Monte. El calendario manda: los estudios se desarrollarán entre 2027 y 2029 y las obras no empezarán antes de 2030.
La L10 estrena seis estaciones, pero no antes de 2034
El proyecto más maduro es el de la Línea 10. La Comunidad de Madrid prevé prolongar el trazado desde Puerta del Sur, en Alcorcón, hasta Móstoles con 6,5 kilómetros de nuevo recorrido y, al menos, seis estaciones. La redacción de estudios y proyectos se concentrará entre 2027 y 2029. Las obras se ejecutarán entre 2030 y 2034. O sea, el suburbano no servirá a Móstoles antes de la mitad de la próxima década.
El camino administrativo no es corto. Antes de que entre una tuneladora hay que superar estudio informativo, proyecto constructivo, licitación y financiación. El anuncio no detalla la partida presupuestaria ni los pliegos técnicos. Tampoco concreta cómo se integrarán las seis estaciones con las líneas de autobús de Móstoles y Alcorcón. Cualquier retraso en el calendario arrastraría la puesta en servicio más allá de 2034.
La Línea 1 también tiene reservado un tramo en el norte de la capital. La prolongación hasta Las Tablas consiste en un túnel de 1,5 kilómetros y hasta dos estaciones nuevas. El proyecto se redactará entre 2027 y 2028 y las obras llegarían entre 2030 y 2032. Para los vecinos de este entorno, supone una alternativa directa al autobús y a Cercanías, dos modos que hoy soportan la mayor parte de los desplazamientos hacia la almendra central.
Leganés y Boadilla entran en el plan, con ritmos muy distintos
En Leganés, el trazado de la Línea 11 se estudiará desde La Fortuna hasta Poza del Agua. Los trabajos previos arrancan este mes de septiembre. No hay calendario de obras ni coste cerrado. El anuncio sitúa a Leganés en la fase de análisis, no en la de ejecución.
En Boadilla del Monte, la ampliación del Metro Ligero ML3 hasta Valenoso completa el plano. El trazado daría cobertura a una zona de urbanizaciones y promociones que hoy depende del vehículo privado. Faltan fechas: la información pública no concreta plazos para este tramo.
El calendario importa tanto como los kilómetros: Móstoles no verá el metro antes de 2034 y Leganés aún no tiene fecha.
Lo que el anuncio no resuelve: financiación, plazos y alternativas mientras llega la obra
La referencia histórica es inevitable. La última gran expansión del sur fue Metrosur, la red circular que conectó Getafe, Leganés, Móstoles, Alcorcón y Fuenlabrada a finales de los años 90. Aquella obra contó con financiación europea y autonómica. Hoy el escenario es distinto: el anuncio no recoge la partida presupuestaria ni el modelo de pago, pese a que son 32 kilómetros de túneles y estaciones. Sin financiación aprobada, las fechas son una declaración de intenciones. Con una inversión de esta escala, el margen para las sorpresas presupuestarias es amplio, sobre todo si la obra se solapa con otras infraestructuras del sur.
En esta redacción entendemos que el plan es una buena noticia para el sur, pero conviene leerlo con prudencia. La Comunidad de Madrid ya ha anunciado con anterioridad ampliaciones que después han cambiado de trazado o se han retrasado por la revisión de proyectos. La L10 sí tiene calendario. La L11 y la ML3, no.
El reto no es solo construir. Mientras el suburbano no llegue, Móstoles, Leganés y Boadilla seguirán moviéndose por carretera. Será clave que el Consorcio Regional de Transportes adapte las líneas de autobús para absorber la demanda sin saturarse. La coordinación con la red de Cercanías tampoco aparece resuelta en el anuncio. El primer hito tangible llega este mismo mes, con los estudios de la L11 en Leganés. El siguiente, en 2027, con la licitación de los proyectos. Hasta entonces, toca mirar los planos con la paciencia de quien espera un metro que tarda en llegar.
