El Consell de Pérez Llorca ha reafirmado este lunes su rechazo frontal al nuevo sistema de financiación autonómica propuesto por el Gobierno de Pedro Sánchez, apenas unos minutos antes de que se anunciara la suspensión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). Lo ha hecho después de que Canarias se desmarcara de la estrategia del PP y aceptara la reforma, un movimiento que no ha alterado ni un ápice la posición del ejecutivo valenciano. El conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, ha dejado claro que el modelo sigue sin contemplar el fondo de nivelación transitoria ni la condonación de la deuda histórica, las dos reivindicaciones históricas de la Comunitat Valenciana.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consell mantiene su rechazo al nuevo modelo de financiación autonómica, pese a que Canarias aceptó la reforma.
- ¿Quién está detrás? El conseller José Antonio Rovira, con el respaldo del president Juanfran Pérez Llorca y la coalición PP-Vox.
- ¿Qué impacto tiene? La Comunitat Valenciana queda fuera de un posible acuerdo que, según expertos, mejoraría su infrafinanciación, y la oposición exige negociar.
El rechazo con un ojo en la deuda y el guiño canario
La comparecencia de Rovira se ha producido tras la reunión de la comisión mixta Consell-Corts Valencianes que antecede a cualquier convocatoria del CPFF. En ese encuentro, los expertos que asesoran al ejecutivo autonómico admitieron —según fuentes parlamentarias— que el modelo propuesto supone un avance para las arcas valencianas, pero que deja a la autonomía todavía un punto por debajo de la media. Rovira ha reconocido que «cualquier mejora es buena» para una región crónicamente infrafinanciada; sin embargo, no basta para mover ficha. La propuesta no incluye el fondo de nivelación transitoria ni la condonación de la deuda, y el conseller ha zanjado: «La negociación debe ser de todos en su conjunto; lo contrario no es serio».
Canarias, gobernada por Coalición Canaria, aceptó ayer la reforma gracias a lo que Rovira ha calificado de «regalo de 700 millones» del Gobierno central. El conseller valenciano se ha preguntado «de dónde saldrá ese dinero» y ha subrayado que la consejera canaria del PP no comparte ese sí, atribuyendo el giro únicamente al presidente insular. Para la Generalitat Valenciana, el precedente canario no altera el tablero.
La infrafinanciación crónica valenciana convierte cualquier mejora en buena, pero el Consell exige que la negociación incluya la deuda histórica y un fondo de nivelación antes de levantar el veto.
La oposición valenciana pide «espíritu canario»
La izquierda autonómica ha leído la negativa del Consell como una oportunidad perdida. Joan Baldoví, síndic de Compromís en las Corts, ha pedido al conseller que tenga «el espíritu canario» en lugar del madrileño, que, según él, consiste en boicotear cualquier acuerdo. Y ha añadido que si el modelo es mejorable y los expertos lo valoran positivamente, ya hay motivo para sentarse a negociar.
Por parte del PSPV, el portavoz adjunto José Chulvi ha puesto el foco en la «valoración general positiva» de los expertos y ha calificado el momento de «oportunidad histórica» para los valencianos. Chulvi ha reprochado al PP que en las Corts Valencianes defienda la deuda mientras en el Congreso presenta enmiendas que critican la condonación a las autonomías. La contradicción, según el socialista, revela una estrategia de bloqueo sin alternativa.
El Escenario Valenciano
La decisión del Consell de Pérez Llorca de mantenerse firme en el rechazo abre varios frentes políticos. En el plano autonómico, el pacto PP-Vox se muestra compacto: ninguna fisura en la negativa a aceptar un modelo que no satisfaga las reclamaciones de los populares valencianos. La oposición, en cambio, encuentra un resquicio en el ejemplo canario para presionar. Compromís y PSPV llevan semanas recordando que la infrafinanciación lastra servicios públicos y que la deuda histórica, reconocida por varios informes, no puede seguir arrinconada.
A escala nacional, la postura valenciana desafía la estrategia de Feijóo. Mientras el PP intenta mantener un frente común de rechazo, el sí de Canarias demuestra que el bloque no es monolítico. Fuentes de Moncloa subrayan que la oferta de financiación está sobre la mesa, y que cada autonomía que se suma debilita la posición de los populares. El precedente de Catalunya, que ya negociaba bilateralmente, y ahora el canario, dejan a la Comunitat Valenciana en una encrucijada: seguir con el veto y arriesgarse a que el acuerdo salga adelante sin sus demandas, o sentarse a negociar con el riesgo de que Madrid lo interprete como una cesión.
De cara al otoño, las miradas se dirigen a la próxima convocatoria del CPFF, cuya suspensión de hoy aplaza el debate pero no lo entierra. Si el Gobierno de Sánchez logra reunir una mayoría de autonomías a favor, la presión sobre Valencia se intensificará. Mientras tanto, el Consell mantiene el pulso con el argumento de que sin fondo de nivelación no habrá aval, y los expertos, de puertas adentro, ya han dicho que la mejora es real. La negociación política y el cálculo táctico conviven en cada declaración.
Ficha del Caso
- El caso: El Consell de Pérez Llorca mantiene el rechazo al nuevo modelo de financiación autonómica tras la suspensión del CPFF. El conseller Rovira insiste en el fondo de nivelación y la condonación de la deuda histórica, pese a que Canarias ya ha aceptado la propuesta.
- Datos importantes: El modelo deja a la Comunitat Valenciana un punto por debajo de la media. Canarias recibiría 700 millones adicionales. Compromís y PSPV exigen negociar.
- Resumen: La Comunitat Valenciana mantiene su veto condicionado a la satisfacción de sus reclamaciones históricas, mientras la oposición y el ejemplo canario tensan la estrategia de bloqueo del PP.
