Mercado solar chino 2026: producción de módulos cae un 35% e instalaciones un 66%

La asociación de la industria fotovoltaica china (CPIA) vincula la caída a la transición a un modelo de precios de mercado. Aun así, el país mantiene la previsión de sumar entre 180 y 240 GW este año.

La industria solar china experimenta en el primer semestre de 2026 su primera contracción anual desde 2019, con una caída de la producción de módulos del 35,1 % y un desplome de las instalaciones del 66 %, según los datos del China Photovoltaic Industry Association (CPIA). El frenazo, agravado por el fin de las conexiones masivas anteriores a la introducción de precios de mercado en junio de 2025, dibuja un escenario de ajuste que la propia industria califica de «corrección profunda», pero que no invalida la tendencia de crecimiento a largo plazo.

Vamos a los datos. La fabricación de polisilicio alcanzó las 538.000 toneladas, un 9,8 % menos que en el mismo periodo del año anterior. La producción de obleas se redujo un 7,3 % hasta los 293 GW, y la de células cayó un 21,9 %, hasta 260,7 GW. El segmento más castigado fue el de módulos, donde el recorte llegó al 35,1 %, con 201,3 GW producidos.

Caídas de dos dígitos en todos los eslabones de la cadena solar

Los precios reflejan una presión similar. A principios de julio, el polisilicio costaba un 42,3 % menos que en enero, mientras que las obleas y las células se abarataron un 28,7 % y un 27,7 %, respectivamente. Los módulos, sin embargo, subieron alrededor de un 3 %, en parte por los cambios en las devoluciones fiscales a la exportación. Esa pequeña resistencia en el módulo acabado no oculta la magnitud del ajuste: la sobrecapacidad acumulada durante años de política industrial agresiva está forzando pérdidas en la mayoría de los fabricantes, y la transición china hacia un modelo de mercado está redistribuyendo el ritmo de instalación.

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Las nuevas instalaciones solares alcanzaron 72,07 GW en el primer semestre, frente a los 212,21 GW del mismo periodo de 2025. El dato está distorsionado por la avalancha de conexiones que se produjo antes de junio del año pasado, cuando Pekín introdujo la fijación de precios por mercado para los nuevos proyectos renovables. Por eso, Wang Bohua, antiguo secretario general de la CPIA, subrayó que la cifra de 2026 sigue estando por encima de la media registrada entre los años 2021 y 2024. Además, las instalaciones mensuales se están repartiendo de forma más equilibrada que en los cinco años anteriores, lo que sugiere un cambio estructural hacia un despliegue menos dependiente de los picos inducidos por las subvenciones.

Una corrección profunda, no una ruptura del modelo solar chino

La asociación mantiene la previsión de sumar entre 180 GW y 240 GW en todo el año, muy por debajo de los cerca de 315 GW de 2025. Incluso en el escenario más optimista, 2026 será el primer retroceso interanual desde 2019, una señal de que la era de crecimientos exponenciales deja paso a una fase de consolidación. A nivel global, la CPIA espera que las adiciones fotovoltaicas caigan un 8 % hasta los 612 GW, lastradas por la desaceleración china y por los cuellos de botella de la red, los vertidos y los precios negativos de la electricidad que frenan proyectos en varios mercados internacionales.

El lado positivo llega de la exportación. China vendió obleas, células y módulos por valor de 17.180 millones de dólares en el primer semestre, un 24,3 % más que un año antes. Los envíos de células crecieron un 36,8 %, mientras que el volumen de módulos exportados se redujo un 2,5 %. África aumentó su cuota, reflejando una diversificación gradual más allá de los mercados europeos tradicionales.

📊 Impacto en cifras

  • Producción de módulos: Caída del 35,1 % interanual, hasta 201,3 GW. La más pronunciada de todos los segmentos.
  • Instalaciones domésticas: Desplome del 66 %, hasta 72,07 GW en el primer semestre, aunque aún por encima de la media 2021‑2024.
  • Previsión para todo el año: Entre 180 y 240 GW en China, frente a los 315 GW de 2025. Primer retroceso desde 2019.
  • Impacto global: Contracción del 8 % en adiciones fotovoltaicas mundiales, hasta 612 GW, con repunte esperado a partir de 2027.

El ajuste no es solo una cuestión de números macro. Para los fabricantes, la competencia feroz y la caída de precios han convertido la supervivencia en el principal objetivo. La CPIA apunta que la recuperación exigirá tanto una consolidación en el lado de la oferta como el desarrollo de mercados eléctricos más flexibles, capaces de absorber toda esa capacidad sin estrangular los precios. Las nuevas aplicaciones —como el hidrógeno verde o la electrificación industrial— pueden ayudar, pero no absorberán de inmediato el excedente actual.

El ajuste chino evidencia que la transición energética no es una línea recta ascendente, sino un proceso con correcciones de mercado.

En perspectiva, la contracción china de 2026 no significa que la energía solar haya perdido su atractivo. Al contrario, los costes siguen siendo los más bajos de la historia y la demanda subyacente se mantiene. Lo que está ocurriendo es una normalización después de varios años de crecimiento artificialmente inflado por políticas de subsidio. La lección para el resto del mundo es clara: desplegar renovables sin una red flexible y sin señales de precio que reflejen el valor real de la electricidad genera distorsiones que, tarde o temprano, se corrigen.

Lo que esta decisión empuja en la cadena de suministro global

El pinchazo de la demanda china tiene consecuencias en cascada. Los fabricantes de polisilicio, obleas y células —muchos de ellos asiáticos, pero también europeos y norteamericanos— ven reducirse sus volúmenes y se enfrentan a una guerra de precios que acelera la concentración industrial. Los proyectos de gigafactorías anunciados en Occidente se miden ahora con una vara más exigente, porque la sobrecapacidad global será difícil de digerir en el corto plazo. Sin embargo, la propia CPIA espera que a partir de 2027 el crecimiento mundial se reanude, con una tasa compuesta anual cercana al 7 % y unas adiciones de 864 GW en 2030. Esa cifra es un recordatorio de que, pese a la actual resaca, la solar sigue escalando posiciones hacia los objetivos de descarbonización.

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🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: Aunque las instalaciones caen un 66 % en China, la capacidad instalada mundial sigue creciendo y superará los 6 TW acumulados a finales de 2026, evitando más de 2.000 millones de toneladas de CO2 al año.
  • Modelo que cambia: La transición china hacia precios de mercado acaba con la era de los macroincentivos y obliga al sector a competir en igualdad de condiciones, eliminando proyectos especulativos y premiando la eficiencia.
  • Para las próximas generaciones: Una industria solar más madura y menos dependiente de las ayudas públicas será más resiliente, acelerando la sustitución de combustibles fósiles y acercando la energía limpia a los consumidores de todo el mundo.