EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Residentes y visitantes en las comarcas de Ripollès, Berguedà, Lluçanès, Osona y, el sábado, el Pirineo occidental (Alta Ribagorça, Pallars Jussà, Pallars Sobirà, Alt Urgell).
- ¿Cuándo ocurre? Viernes 7 de agosto por la tarde y noche; sábado 8 de agosto también.
- ¿Qué cambia hoy? Se reactiva el plan Inuncat en fase de alerta por riesgo de crecidas repentinas de ríos y rieras. Hay que evitar zonas inundables y seguir las indicaciones de Protecció Civil y del 112.
Protecció Civil reactivó esta mañana el plan especial de emergencias por inundaciones, Inuncat, en fase de alerta. Las previsiones del Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) apuntan a lluvias que superarán los 40 litros por metro cuadrado en apenas 30 minutos.
Las zonas en alerta y los fenómenos esperados
El aviso se centra en el noroeste de Cataluña. Ripollès, Berguedà, Lluçanès y Osona están este viernes en el foco. La lluvia vendrá acompañada de tormentas con viento fuerte, granizo y posibles reventones, según Meteocat. El sábado la inestabilidad se desplazará al oeste: Alta Ribagorça, Pallars Jussà, Pallars Sobirà y Alt Urgell serán las más afectadas, con precipitaciones intensas que pueden reactivar barrancos y torrentes.
De los cortes de Rodalies a las 400 llamadas al 112
La reactivación del Inuncat llega tras una tarde de caos. Las tormentas del jueves dejaron 399 llamadas al 112 y 190 avisos a los Bombers de la Generalitat. Árboles caídos, bajos inundados y siete cortes en Rodalies marcaron la jornada. El más grave, en la línea R3, donde la caída de árboles sobre vías cortó la circulación entre Vic y Ripoll.
Protecció Civil insiste en que estas cifras demuestran la rapidez con la que un aguacero local puede desbordar cauces y servicios. La Agència Catalana de l’Aigua (ACA) y la Confederación Hidrográfica del Ebro han reforzado la vigilancia en en las cuencas de la zona.
Se pide a la población que evite barrancos, rieras y cualquier actividad al aire libre en zonas inundables. Los ayuntamientos han sido alertados para revisar puntos críticos y habilitar pasos alternativos. ‘No es un aviso rutinario’, recuerdan desde el Departament d’Interior. ‘Hemos visto lo que puede pasar en cuestión de minutos’.
Las crecidas súbitas no avisan: en cuestión de minutos un barranco seco puede convertirse en una trampa mortal.
Lecciones del pasado y la respuesta institucional
Cataluña vive un episodio de estos cada verano. En 2019, las riadas en el Ripollès y el Berguedà causaron daños por más de 30 millones de euros. Desde entonces, la Generalitat ha afinado los protocolos: el Inuncat se activa con mayor antelación y los avisos llegan en tiempo real a los móviles. Aun así, la movilidad sigue siendo el talón de Aquiles. Los cortes en Rodalies del jueves mostraron que la infraestructura ferroviaria no está preparada para aguaceros extremos.
La coordinación entre la ACA, la CHE y los bomberos ha mejorado. Pero la geografía del Prepirineo y el Pirineo convierte cualquier lluvia intensa en un peligro inmediato. Las ramblas y torrentes recogen agua de cuencas pequeñas y muy inclinadas, generando crecidas de decenas de centímetros en segundos. La protección civil recuerda que el año pasado dos personas murieron arrastradas por una rierada en el Berguedà.
Protecció Civil ha anunciado que el plan Inuncat se mantendrá activo mientras persistan las lluvias. Este viernes, la consellera de Interior comparecerá para valorar la evolución. Lo que está claro es que Cataluña seguirá alternando sequías y tormentas con un margen de reacción cada vez más estrecho.

