A días del primer turno de las elecciones Brasil 2026, Lula y Flávio Bolsonaro libran una guerra por el mapa del mundo. El senador promete adherir el país al Escudo de las Américas de Trump; el presidente se aferra a Bruselas y al Mercosur. Y a España le va en ello buena parte de lo que tiene en América Latina.
La disputa dejó de ser retórica esta misma semana. El candidato del PL, Flávio Bolsonaro, presentó el miércoles 23 una notícia-crime —una comunicación de hechos con la que se pide abrir una investigación— contra el presidente Lula da Silva ante el Supremo Tribunal Federal. Lo hizo a las puertas de la votación, con la campaña en su recta final.
La denuncia que ha incendiado la campaña
Dirigido al ministro André Mendonça, el escrito pide que se investigue al presidente por supuesta corrupción pasiva y por advocacia administrativa, la figura que castiga el uso indebido de la influencia del cargo en beneficio de un particular. Se apoya en mensajes extraídos por la Policía Federal del teléfono del banquero Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master, en los que el abogado Walfrido Warde aparece como intermediario para acercarlo a Lula.
El Palacio del Planalto admite que el presidente se reunió con Vorcaro en diciembre de 2024 y niega todo lo demás: ni más encuentros, ni gestiones, ni regalos. Los mensajes del móvil de vorcaro mencionan, según O Globo, un agradecimiento por ‘el whisky’ y un abrazo enviado al banquero. Flávio sostiene que la negativa oficial no elimina la obligación de aclarar los hechos y reclama que el caso pase a la Fiscalía General.
Flávio es, además, el único candidato con un inquérito abierto en el Supremo. La investigación, desvelada el 11 de septiembre, examina el supuesto uso de fondos de la película ‘Dark Horse’ —la biografía de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro— y la relación con el propio Vorcaro. La Policía Federal sitúa al senador como ‘interlocutor directo’ del banquero.
Qué se juega España en esta elección
Mucho más de lo que sugiere la distancia. Brasil es el mayor destino de la inversión española en América Latina. Allí están Telefónica, con Vivo; Iberdrola, con Neoenergia; Santander y BBVA; Mapfre, Repsol y Acciona. Un giro brusco en la política exterior brasileña no rompe contratos de un día para otro, pero sí cambia el clima regulatorio, las prioridades de la compra pública y el tono de la relación con Europa.
España es uno de los socios europeos con más intereses industriales en Brasil: cualquier giro geopolítico en Brasilia llega antes a Madrid que a Bruselas.
El otro gran asunto es el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, cerrado tras más de dos décadas de negociación y aún pendiente de ratificación. España ha sido uno de los Gobiernos que más ha empujado para que salga adelante; el sector agroalimentario europeo, con Francia a la cabeza, mantiene sus reservas. Un Brasil alineado con Washington restaría urgencia política al tratado; un Brasil de Lula lo mantendría en el centro de su estrategia.

El precedente: cuando Brasil ya enfrió el acuerdo con Europa
Conviene recordar lo que ocurrió entre 2019 y 2022. Con Jair Bolsonaro en el Planalto y Trump en la Casa Blanca, la ratificación del acuerdo entre la UE y el Mercosur quedó congelada. Bastaron la agenda ambiental y la retórica del Gobierno brasileño para bloquearla en Europa. La inversión española siguió allí, sostenida por la oleada de los años noventa, cuando Telefónica entró con la privatización de Telebrás y los grandes bancos españoles compraron posiciones en el mercado brasileño.
La diferencia, ahora, es el Escudo de las Américas, el paraguas de alineamiento hemisférico que impulsa la Casa Blanca y al que Flávio quiere sumar a Brasil. Traducido: ya no se discute solo un arancel, sino a qué órbita pertenece la mayor economía de América Latina. Para España, que ha construido buena parte de su proyección exterior como puente entre Europa y el mundo iberoamericano, ese es el terreno donde más tiene que ganar o perder.
Los próximos pasos son verificables. El Supremo debe decidir si admite a trámite la petición de Flávio y si abre una investigación contra Lula. Mientras, la campaña brasileña seguirá midiendo el encaje del país en el tablero global, y en Bruselas continuará pendiente la ratificación definitiva del tratado con el Mercosur. Tres calendarios que caben en una sola pregunta: qué Brasil se encontrará España en 2027.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: A días del primer turno de las presidenciales brasileñas, Flávio Bolsonaro denuncia a Lula ante el Supremo por presunta corrupción mientras ambos chocan por la política exterior.
- Datos importantes: La denuncia se presentó el 23 de septiembre ante el ministro André Mendonça, a partir de mensajes del banquero Daniel Vorcaro. Flávio tiene además un inquérito abierto por la película ‘Dark Horse’.
- Resumen: España, uno de los mayores inversores en Brasil, se juega el clima regulatorio de sus filiales y el futuro del acuerdo entre la UE y el Mercosur.
