Abascal: el entorno de Sánchez está «pringado hasta el chófer» y ADIF y Renfe son la corrupción del PSOE

El presidente de Vox enlaza en una entrevista al Grupo Prensa Ibérica los siniestros de Adamuz y Urda con la gestión socialista de las infraestructuras. La cita llega a tres semanas del 29-N, con la corrupción como eje de campaña.

Santiago Abascal sitúa la corrupción del PSOE en el centro del 29-N y señala ADIF y Renfe como su ‘zona cero’.

No es una frase de mitin. El presidente de Vox la pronuncia en la entrevista que publican este domingo los medios del Grupo Prensa Ibérica, a tres semanas de que se abran las urnas: ‘todo el entorno político y personal de Pedro Sánchez estaba en el ajo, está pringado hasta el chófer’.

El líder de Vox enlaza esa presunta trama con los siniestros de Adamuz y Urda. ‘ADIF y Renfe era la zona cero de la corrupción del Partido Socialista. Yo creo que eso no se puede separar de los accidentes’, afirma. Sobre la salida del exministro de Transportes sentencia que Puente ‘era un fusible’.

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De ahí su conclusión: ‘estamos ante una mafia que ha hecho de todo y que va a hacer de todo también para defenderse, para salvarse, les vamos a ver mentir, les vamos a ver traicionarse’.

El presidente de Vox acota, eso sí, el terreno. ‘Nuestro trabajo es defender a los españoles y exigir justicia’, subraya, antes de pedir que se deje ‘a las familias que despidan a sus muertos en la intimidad’.

ADIF y Renfe dejan de ser un incidente administrativo: Vox los convierte en el eje de un relato que apunta a la gestión socialista.

Qué propone Abascal para las infraestructuras y por qué culpa al aparato del PSOE

La entrevista no se queda en la denuncia. El líder de Vox exige ‘eliminar a los cargos políticos, a los cargos de confianza y a las personas sin capacidad técnica en los consejos de administración de empresas donde la gente se juega la vida. Y añade: ‘los técnicos tienen que orientarle e incluso tienen que pararle cuando el político está entrando en terrenos ideológicos’.

Ese es el núcleo: si la seguridad de la red que gestiona el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias depende de perfiles colocados por cuota, la responsabilidad se difumina. Abascal tilda de ‘inaceptable’ que la primera reacción del Gobierno tras el siniestro de Urda fuera ‘buscar un chivo expiatorio’ en un trabajador.

La factura económica completa el marco. Defiende que ‘es compatible la rebaja fiscal con la posibilidad de que el Estado tenga más fondos públicos derivados de los impuestos’ siempre que el dinero vaya ‘a lo esencial: sanidad, educación y seguridad’ y se elimine ‘el gasto político, el gasto ideológico, la sobrerregulación’.

En vivienda pone cifras: ‘han entrado en España casi seis millones de personas en cinco años y durante ese mismo tiempo sólo se han construido 400.000 viviendas‘. Con esos datos deduce el desequilibrio entre oferta y demanda y propone suprimir el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados, el de Transmisiones Patrimoniales y el IVA de la primera vivienda, además de liberalizar el suelo no protegido.

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Descarta el debate de las pensiones que atribuye al Ejecutivo: ‘esa es una mentira burda de este Gobierno’. En inmigración anuncia ‘una auditoría completa de todas las ayudas sociales’, la expulsión de los que están ilegalmente y vigilancia con medios del Ejército y la Armada en las fronteras. Su primera medida como presidente sería ‘recuperar Ceuta‘.

Qué recorrido tiene el marco de la corrupción en la campaña del 29-N

Las acusaciones llegan sin documentación nueva adjunta: el argumento de Abascal se apoya en los dos siniestros, en la dimisión del ministro y en lo que considera una pauta de ocultación. En el texto publicado no consta réplica del PSOE ni del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.

El calendario aprieta. Faltan tres semanas para el 29-N y el líder de Vox anticipa un tramo final duro: ‘Sánchez va a intentar cualquier cosa, cualquier trampa, cualquier violencia con tal de alterar el resultado’.

Para el PP, el terreno elegido por su rival por la derecha estrecha el margen: cualquier matiz sobre la gestión de las infraestructuras se leerá en clave de campaña. La tesis de Vox es que la corrupción no es un asunto de un ministro concreto, sino del aparato que lo sostiene.

La estrategia de Vox: el precedente de 2023 y el riesgo de repetirlo

El presidente de Vox no se fía de los sondeos. ‘A pesar de las encuestas yo no estoy nada confiado con el resultado de las elecciones. Hasta el último día todo es posible’, advierte, y recuerda 2023, cuando ‘las encuestas indicaban un cambio que no se produjo’.

Ese es el aprendizaje que la dirección quiere rentabilizar en el tramo final: instalar la corrupción como eje de confrontación y no dar por hecha ninguna mayoría. El propio Abascal lo resume: ‘estoy entregado en cuerpo y alma a la derrota electoral de Pedro Sánchez, es lo único que me preocupa’.

El contraste que Vox explotará hasta el 29-N está en sus propias cifras: casi seis millones de personas llegadas en cinco años frente a 400.000 viviendas construidas. Con ese material afronta la formación las tres últimas semanas de campaña.

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