La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha activado este viernes en en Aldea del Fresno la primera comisión de reconstrucción de la Sierra Oeste tras los incendios del pasado mes de julio. Sobre la mesa, tres ejes: ayudas directas a los damnificados, maquinaria gratuita para los municipios y una campaña de promoción turística que pretende devolver la vida a la comarca.
Por qué la reconstrucción va más allá de apagar el fuego
La Comisión Interdepartamental, que reúne a viceconsejeros y secretarios generales técnicos, ha aprobado un crédito extraordinario de hasta 15.000 euros para la Mancomunidad de Los Pinares. Esta cantidad se destina a cubrir las necesidades sociales más urgentes de los vecinos afectados por el fuego en nueve municipios: Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Chapinería, Colmenar del Arroyo, Pelayos de la Presa, Rozas de Puerto Real, San Martín de Valdeiglesias, Villa del Prado y Aldea del Fresno. La cifra, aunque modesta, responde a una necesidad inmediata: muchas familias han perdido enseres y requieren apoyo para alimentos o alojamiento temporal. La Mancomunidad gestionará el reparto.
En paralelo, el Ejecutivo autonómico ha contratado de urgencia al menos 17 vehículos pick-up y maquinaria desbrozadora. Los ayuntamientos podrán utilizarlos de forma gratuita, sin coste de mantenimiento, seguro ni traslado, durante el tiempo que los necesiten. La contratación de urgencia de estos vehículos, que incluye un seguro a todo riesgo y el combustible, libera a los ayuntamientos de un gasto que no podían asumir. La propia presidenta supervisó en Navalagamella el operativo, que prevé más de 500 jornadas de trabajo en su primer mes. Las labores incluyen la retirada de materiales calcinados y la limpieza de vías públicas.
Estas actuaciones se suman a los trabajos previos financiados con el Fondo de Reserva del Plan de Inversiones Regional. Hasta ahora se han retirado más de 1.687 metros cúbicos de escombros y otros 3.567 metros cúbicos de residuos vegetales, según datos de la Comunidad de Madrid. A eso se suman 102 contenedores adicionales y 118 cubos de basura repuestos en toda la comarca, a pesar de lo aparatoso de los incendios, que calcinaron más de 2.000 hectáreas.
El plan turístico que mira al pantano de San Juan
La comisión ha dado luz verde a una campaña promocional para incentivar las visitas a la Sierra Oeste, especialmente a los negocios situados alrededor del Pantano de San Juan. La Mancomunidad de Los Pinares agrupa a localidades con una fuerte dependencia del turismo estival, y los incendios de julio vaciaron las reservas en plena temporada alta. El Ejecutivo quiere recolocar a la comarca en el mapa del turismo rural madrileño.
Pero la maquinaria no es el único respaldo. El crédito de 15.000 euros resulta una cifra modesta si se compara con otras líneas de ayuda ya activadas, como el millón de euros destinado a atender al ganado afectado por los incendios, aprobado por la Comunidad a finales de julio. Sin embargo, fuentes del Gobierno regional insisten en que se trata de una primera inyección para emergencias sociales, no de la última.
La reconstrucción no termina cuando el humo se disipa, sino cuando los vecinos vuelven a tener un motivo para quedarse.
¿Llega a tiempo el impulso o se queda corto?
El anuncio de Ayuso en Aldea del Fresno llega en un momento en que, según los datos facilitados por la propia Comunidad, el 88% de las 43 medidas iniciales diseñadas para la zona ya están completadas o en ejecución. La comisión se reunirá semanalmente y podrá crear mesas de trabajo sectoriales, con una vigencia inicial de un año prorrogable y sin coste adicional para las arcas públicas. En esta redacción observamos dos velocidades: la de la emergencia, que avanza con maquinaria y dinero, y la de la recuperación económica, que necesita tiempo y confianza. El precedente de los incendios de 2019 en la Sierra de Guadarrama dejó lecciones: los pueblos que lograron reengancharse al turismo rural en los meses siguientes fueron los que recibieron campañas de promoción inmediatas, no los que esperaron a la primavera siguiente. La Comunidad parece haber aprendido de aquella experiencia.
En Barcelona, tras los incendios del Parque Natural del Garraf en 2022, la Generalitat tardó seis meses en articular un plan turístico similar. Madrid se mueve más rápido, aunque el verdadero termómetro será la ocupación hotelera en el puente de agosto.

