Sidi Saler: la Generalitat podrá ejercer tanteo y retracto sobre el ‘Algarrobico’ valenciano

La ley de espacios naturales protegidos de 1994 otorga prioridad de compra al Consell y obliga a notificar la transmisión. Compromís pide al Gobierno central el derribo del hotel abandonado en la Devesa del Saler.

La Generalitat Valenciana puede ejercer tanteo y retracto sobre el Sidi Saler. El hotel abandonado de la Devesa del Saler ha vuelto al foco público tras su compra por una firma valenciana y la reclamación de Compromís para demolerlo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Una firma valenciana ha comprado el hotel Sidi Saler, abandonado en la Devesa del Saler, dentro de un espacio natural protegido.
  • ¿Quién está detrás? La Generalitat tiene derechos de tanteo y retracto según la ley de 1994; Compromís pide al Gobierno central su derribo.
  • ¿Qué impacto tiene? Cualquier inscripción registral de la venta puede quedar bloqueada si no se notificó al Consell.

La ley de 1994 que da prioridad a la Generalitat

La legislación autonómica que lo regula es la Ley 11/1994, de 27 de diciembre, de espacios naturales protegidos de la Comunitat Valenciana. En su articulado, la declaración de espacio natural protegido faculta a la Generalitat para ejercer tanteo y retracto sobre fincas dentro del parque. Esos derechos de adquisición preferente se aplican a negocios jurídicos onerosos que comporten transmisión o modificación de derechos reales inmobiliarios.

La norma también impone una obligación clave a los propietarios: notificar a la Administración autonómica antes de formalizar la venta. Los registradores de la propiedad no pueden inscribir una transmisión sin acreditar que se ha cumplido ese requisito. Según la citada ley, la declaración comporta además utilidad pública e interés social a efectos expropiatorios.

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El bloqueo administrativo del Sidi Saler y la reclamación de Compromís

El Sidi Saler arrastra un enredo administrativo de años. El suelo es dominio marítimo-terrestre de titularidad estatal, mientras que el edificio es privado y se asienta dentro de un espacio natural protegido de la Generalitat y de la Red Natura 2000. El Ayuntamiento de Valencia le retiró la licencia ambiental en 2022, aunque en 2007 el Ministerio para la Transición Ecológica otorgó una concesión por 30 años prorrogables.

La compra del inmueble, avanzada por Levante-EMV, no identifica a la empresa compradora. Compromís ha reclamado al Gobierno central que inicie el derribo del edificio y la renaturalización de la zona. La formación insiste en que estamos ante un caso similar al del hotel almeriense de El Algarrobico, convertido en símbolo del urbanismo fallido en la costa.

La compra del Sidi Saler no resuelve el problema de fondo: un hotel sin licencia ambiental en suelo protegido y con competencias cruzadas.

El Escenario Valenciano

En el plano político autonómico, la pelota queda ahora en el tejado del Consell, el gobierno autonómico valenciano, que preside Juanfran Pérez Llorca. El ejecutivo de coalición PPVox aún no ha aclarado si ejercerá el derecho de adquisición preferente o si permitirá que la operación privada continúe. Tampoco ha detallado qué hará si el propietario no comunicó la venta como exige la ley de 1994.

La dimensión nacional aparece con nitidez: el suelo pertenece al Estado, y Compromís interpela directamente al Gobierno central para que retire la concesión y ordene la demolición. El precedente del Algarrobico andaluz, con más de dos décadas de litigios, explica el temor ciudadano a que el Sidi Saler se convierta en un nuevo conflicto eterno. La declaración de l’Albufera como Reserva de la Biosfera y el nuevo plan de ordenación de recursos naturales podrían endurecer todavía más las condiciones para cualquier proyecto hotelero.

La proyección inmediata se centra en dos expedientes: la Conselleria de Medio Ambiente tramita el PORN de l’Albufera y cualquier proyecto en el Sidi Saler necesitaría evaluación ambiental. Si la compra se inscribió sin acreditar la notificación al Consell, el registro podría plantear un vicio subsanable o una nulidad. Las cifras no cierran aún: propietario privado, suelo estatal y dos administraciones con competencias cruzadas.

Ficha del Caso

  • El caso: El hotel Sidi Saler, abandonado en la Devesa del Saler, ha sido adquirido por una firma valenciana pese a estar en suelo de dominio marítimo-terrestre y en espacio natural protegido.
  • Datos importantes: Ley 11/1994 de espacios naturales protegidos, licencia ambiental retirada en 2022, concesión estatal de 2007 por 30 años, Red Natura 2000.
  • Resumen: La Generalitat puede ejercer tanteo y retracto; Compromís pide la demolición y la renaturalización de la Devesa.