El Globo de Betanzos, el mayor aerostato de papel sin tripulación que continúa volando, recorrió esta madrugada 32 kilómetros ante unas 50.000 personas y aterrizó en Cerceda.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El aerostato de papel, con 25 metros y 160 kilos, salió de Betanzos a las 00.56 y aterrizó en Xende, Cerceda, tras casi dos horas.
- ¿Quién está detrás? La Fundación Globo de Betanzos y el Ayuntamiento de Betanzos, con seguimiento de Protección Civil.
- ¿Qué impacto tiene? La tradición de 1875 reafirma su vigencia y la sátira política vuelve a ser crónica gráfica del año.
Un viaje de 32 kilómetros y cerca de dos horas
La salida se produjo a las 00.56 desde la plaza de los Hermanos García Naveira de Betanzos, después de más de una hora de trabajos para inflar el globo con aire caliente generado mediante fuego. Protección Civil realizó un seguimiento continuo del aerostato durante toda la travesía hasta localizar el punto exacto del descenso.
El recorrido llegó a su fin alrededor de las 2.50 de la madrugada. El aerostato descendió en Xende, en A Silva, municipio de Cerceda, sobre una zona de matorral. Había recorrido 32 kilómetros en aproximadamente dos horas. Las dimensiones del globo explica buena parte de la expectación: unos 25 metros de altura y 50 de circunferencia, con 160 kilos de papel distribuidos en 16 cuarterones.
La construcción sigue siendo artesanal. El pegamento se elabora con harina de centeno macho cocida con agua. No hay motores ni sistemas de propulsión. El papel se eleva con aire caliente y fuego.
El lanzamiento es el acto central de las fiestas de San Roque. La iniciativa la impulsó el albardero Claudino Pita hace 151 años y hoy la mantiene viva la Fundación Globo de Betanzos, con participación del Ayuntamiento. La tradición se ha interrumpido en contadas ocasiones, como en la Guerra Civil, en 2020 y 2021 por la pandemia, y en 2023 porque el globo no estuvo terminado a tiempo.
El Globo de Betanzos lleva más de 150 años convirtiendo la actualidad en papel, sin pedir permiso a ningún partido.
La pregunta que cada año se repite es la misma: hasta dónde llegará y dónde caerá. En 2026, la respuesta fue Xende. Unas 50.000 personas siguieron el lanzamiento. El viaje terminó y la crónica volvió a escribirse en papel.
Sátira política, fútbol y la crónica gráfica de un verano
La política, como manda la tradición, no salió indemne. Pedro Sánchez apareció en una viñeta en formato cómic con el mensaje «Venimos por la corrupción y ya casi la tenemos toda», mientras que otra crítica señalaba al Servizo Galego de Saúde (el sistema sanitario público gallego) y representaba su «nueva zona de espera» como un cementerio.
El fútbol acaparó otro de los cuarterones. La conquista del Mundial por parte de la selección española apareció con Rodri Hernández levantando la copa y una de las frases más comentadas: «Entonces… ¿las Malvinas son españolas?». Donald Trump protagonizó otra escena con Marc Cucurella convertido en un cohete dispuesto a alcanzar la segunda estrella.
El eclipse solar también encontró su espacio, representado con el propio aerostato ocultando el Sol. Y un mensaje al final lo resumía: «Nuestros políticos tendrán que aprender de nuestros futbolistas». La sátira no entiende de siglas. No es una frase nueva, pero en un globo de 25 metros y 160 kilos suena distinta.
El Laboratorio Gallego
El Globo de Betanzos no es un actor político, pero desde hace 151 años actúa como un termómetro social de la actualidad gallega y española. En esta edición, las viñetas señalaron al presidente del Gobierno central y al Servizo Galego de Saúde, que depende de la Xunta. La crítica se repartió entre administraciones sin distinción de color. Esa equidistancia no es nueva en la tradición: el globo ha dibujado la corrupción, las crisis, el fútbol y las promesas incumplidas con la misma tinta.
La lectura nacional es evidente: en un tiempo de polarización política, el arte popular de Betanzos ofrece una crónica que no milita en ningún bloque. Señala, caricaturiza y deja que el viento decida. El modelo funciona. Eso es lo incómodo. Lo que se intuye es el desafío generacional de una construcción artesanal que sigue dependiendo de una familia y de una fundación con métodos de 1875.
La próxima prueba será el 16 de agosto de 2027, cuando Betanzos vuelva a mirar al cielo. Si la tradición se mantiene, el globo regresará con una nueva sátira. La incógnita será la misma: cuántos kilómetros recorrerá y hacia dónde lo llevará el aire.
Ficha del Caso
- El caso: El Globo de Betanzos, el aerostato de papel sin tripulación más grande que sigue volando, completó su tradicional viaje de las fiestas de San Roque en la madrugada del 17 de agosto de 2026.
- Datos importantes: 25 metros de altura, 50 de circunferencia, 160 kilos de papel, 16 cuarterones, 32 kilómetros de recorrido, unas 50.000 personas, aterrizaje en Xende, Cerceda.
- Resumen: La sátira política del globo reafirma su papel como crónica gráfica de la actualidad y observatorio neutral de las tensiones entre el Gobierno central y la administración gallega.

