Tiroteo en Isla Cristina entre los clanes Salazar y Moriña: tres muertos y refuerzo policial en Huelva

La Guardia Civil investiga un ajuste de cuentas entre dos clanes del narcotráfico. La Policía Nacional refuerza dos barrios y varios tanatorios en Huelva capital.

El tiroteo entre los clanes Salazar y Moriña en Isla Cristina deja tres muertos y un refuerzo policial preventivo en Huelva capital.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Dos encapuchados en moto dispararon el domingo 16 de agosto en la barriada de El Rocío de Isla Cristina; murieron tres personas y otras dos resultaron heridas.
  • ¿Dónde y quién? La Guardia Civil investiga un ajuste de cuentas entre los clanes Salazar y Moriña; la Policía Nacional vigila dos barrios de Huelva y varios tanatorios.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Se mantienen dispositivos preventivos en Huelva capital y el perímetro de Isla Cristina se cerró para buscar a los agresores.

El ataque en la barriada de El Rocío: qué ha pasado

La noche del domingo 16 de agosto, sobre las 22:00, dos encapuchados que circulaban en moto abrieron fuego en la plazoleta próxima a la calle Cartaya, en la barriada de El Rocío de Isla Cristina. Las ráfagas alcanzaron a media familia del Baba, un hombre acusado de un tiroteo mortal ocurrido hace casi dos años en la barriada de El Torrejón de la capital onubense. El ataque se atribuye a un ajuste de cuentas entre los clanes Salazar y Moriña, vinculados al narcotráfico, y lo investiga la Guardia Civil.

Las víctimas mortales son la madre del Baba, de 62 años; su hermana embarazada de ocho meses, de 39 años; y un menor de 16 años, Hugo, natural de Lepe y ajeno por completo al conflicto entre clanes. A ellas se sumaron dos heridos: un joven de 18 años, hijo de la embarazada fallecida, y otro menor de 16 años sin vinculación familiar con los grupos enfrentados. El balance se eleva a cuatro víctimas si se cuenta al bebé que la mujer gestaba.

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Los autores huyeron en la misma moto y después la prendieron fuego en una zona de pinares cercana a un cámping, lo que provocó un conato de incendio sofocado por usuarios, propietarios y bomberos, según informó el alcalde de Isla Cristina, Jenaro Orta. La Guardia Civil cerró perimetralmente el término municipal y reforzó las fronteras limítrofes para localizar a los agresores, a los que se busca tras la pista del vehículo quemado.

El refuerzo policial y las reacciones en Huelva

guerra clanes Huelva

La Subdelegación del Gobierno en Huelva confirmó este lunes la activación preventiva de dispositivos especiales de vigilancia por parte de la Policía Nacional en las barriadas de El Torrejón y Pérez Cubillas de Huelva capital, ante las posibles vinculaciones familiares entre clanes. Se reforzó la vigilancia en tanatorios y se activó un protocolo psicológico con Cruz Roja.

El tiroteo de Isla Cristina es la última expresión de una guerra silenciosa entre clanes del narcotráfico que se cobra vidas en plena calle.

La subdelegada del Gobierno, María José Rico, garantizó un despliegue amplio de seguridad y pidió cautela, prudencia y discreción para no interferir en las actuaciones coordinadas por el juzgado de guardia. El teléfono 062 de la Guardia Civil quedó habilitado para la colaboración ciudadana anónima y confidencial que permita dar con el paradero de los autores.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, pidió al Gobierno central reforzar todos los instrumentos necesarios contra el narcotráfico tras las tres muertes de Isla Cristina y el fallecimiento por heridas de bala de un vecino de 45 años en Utrera, en la provincia de Sevilla. El vicepresidente segundo de la Junta reclamó más medios para los agentes y penas más duras.

Los vecinos de la barriada de El Rocío conviven con el miedo desde que escucharon las ráfagas la noche del domingo. Más de una docena de impactos de bala son visibles en la fachada del bloque donde residían la embarazada fallecida y su madre. Hugo, el menor asesinado, era conocido en la zona: “Estaba en el lugar equivocado a la hora equivocada”, resume un joven del barrio, mientras el alcalde insiste en que Isla Cristina es una localidad turística y tranquila que afronta este suceso puntual en plena temporada alta.

La Lectura Andaluza

La Andalucía del litoral atlántico vuelve a mirarse en el espejo del narcotráfico y de la violencia entre clanes. El precedente más inmediato está en el tiroteo mortal de 2024 en la barriada de El Torrejón, en Huelva capital, que ya apuntó a la existencia de una fractura entre grupos con intereses cruzados. El suceso de Isla Cristina confirma que la disputa no se ha cerrado y que la frontera entre la vida cotidiana y la actividad criminal es, en algunos puntos, demasiado estrecha.

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Para los ciudadanos de la provincia, el impacto es directo: el refuerzo policial en El Torrejón y Pérez Cubillas eleva la tensión en barriadas que nada tienen que ver con el crimen organizado, y la vigilancia en tanatorios demuestra que las autoridades temen un repunte de venganza a corto plazo. Quienes viven en Isla Cristina ven cómo el miedo se instala en plena temporada alta turística, con la playa y la zona hotelera a menos de un kilómetro del lugar del tiroteo. La seguridad se ha convertido en una prioridad de convivencia cotidiana.

La proyección pasa por localizar a los autores, profundizar en la investigación del ajuste de cuentas y mantener los dispositivos preventivos mientras se realizan las autopsias. Andalucía tiene ante sí el reto de que el término “ajuste de cuentas” no siga apareciendo asociado a barrios donde viven familias trabajadoras.