Vox y PSOE aprueban la privatización del agua en Siero: PP, Podemos e IU votan en contra

El Pleno municipal fija la estructura de costes del servicio de agua y alcantarillado con los votos de PSOE y Vox. La oposición reclama más informes y avanza su rechazo a la privatización de un servicio esencial.

Vox y el PSOE han aprobado este lunes en Siero la estructura de costes de la futura concesión del agua. PP, Podemos e IU han votado en contra; la Plataforma Vecinal de La Fresneda se ha abstenido.

Qué aprueba Siero y con qué argumentos

La decisión da luz verde a la estructura de costes del servicio de abastecimiento de agua potable y alcantarillado. Es un trámite preceptivo por la cuantía y la duración del contrato, regulado por una ley de 2015 que eliminó las revisiones automáticas ligadas al IPC y obliga a fijar los precios según la evolución de los costes reales del servicio.

Esta votación no adjudica todavía la concesión del servicio. Fija la estructura de costes que permitirá avanzar hacia la licitación, un paso previo que la oposición quería frenar con más informes.

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El Gobierno municipal ha defendido el modelo de gestión indirecta con informes técnicos propios. Según el alcalde, Ángel García ‘Cepi’, los estudios municipales reflejan un menor impacto en la tarifa para los vecinos que una gestión directa por parte del Ayuntamiento. Vox ha respaldado ese planteamiento en la votación.

La planificación prevista moviliza 75 millones de euros para agua y saneamiento durante una década. Contempla 40 millones para saneamiento, con el objetivo de que todos los núcleos dispongan de este servicio, y 25 millones para renovar y ampliar las infraestructuras de agua. A esa cifra se suman obras adicionales no cuantificadas estimadas en unos nueve millones.

Las obras de saneamiento se financiarán con recursos municipales, mientras que la inversión en agua se abordará mediante el cambio de modelo y la externalización del servicio. El Ejecutivo local sostiene que la medida busca modernizar las redes de distribución y garantizar el suministro ante el crecimiento de población y la implantación de nuevas empresas.

El respaldo de Vox al modelo de gestión indirecta coloca al partido en una alianza municipal con el PSOE que la izquierda y el PP han cuestionado desde el primer minuto.

El rechazo de PP, Podemos e IU y la posición del alcalde

PP, Podemos e IU han votado en contra y han reclamado aplazar la decisión hasta incorporar informes de Secretaría e Intervención. La portavoz de IU en Siero ha asegurado que lo ocurrido ‘vuelve a poner de manifiesto las prisas’ con las que el Gobierno local conduce el proceso. Su formación mantiene un rechazo frontal a la privatización de la gestión del agua.

Desde IU se admite que Siero necesita inversiones en redes, depósitos y abastecimiento, pero se rechaza que esa necesidad ‘sirva para justificar la entrega de un servicio público esencial a una empresa privada durante décadas’. El alcalde socialista ha respondido defendiendo la legalidad y la agilidad del procedimiento y ha asegurado que cuenta con todas las garantías e informes necesarios.

Lectura estratégica: qué implica el pacto PSOE-Vox en Siero

El voto de Vox en Siero no es un hecho aislado en la estrategia municipal de la formación. Allí donde los gobiernos locales del PP o del PSOE plantean modelos de gestión indirecta con informes técnicos y compromisos de inversión, Vox ha mostrado disposición a condicionar su apoyo a la contención de tarifas y al control de los plazos. En este caso, la formación asume el coste de aparecer aliada con el PSOE ante un asunto sensible, mientras PP, Podemos e IU compiten por capitalizar el rechazo a la privatización.

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Sin embargo, el riesgo para Vox es político, no procedimental: la izquierda utilizará el argumento del servicio público y el PP intentará desgastarle por la derecha y por la izquierda a la vez. La diferencia es que Vox puede exhibir un plan de inversión de 75 millones que los grupos que votan en contra no han logrado frenar con informes jurídicos alternativos. La próxima fase de la concesión medirá si ese apoyo se traduce en control efectivo del contrato y en mejoras reales para los vecinos.