Fitch retrasa hasta 2028 el ajuste fiscal del 3% del PIB que Colombia necesita. Y las constructoras españolas se juegan en ese calendario algo más que un dato macro: la reconstrucción tras el terremoto amenaza con licitarse a cámara lenta si las cuentas públicas no se estabilizan.
El aviso, recogido por La República, lo lanzó Fitch Ratings, la agencia de calificación que sigue la deuda soberana del país. Su escenario actual contempla un déficit fiscal del 7% del PIB para este año y un desequilibrio primario cercano al 3%. Ese cálculo se hizo antes del terremoto, sin incluir los gastos de reconstrucción.
Qué dice Fitch y por qué manda el Presupuesto de 2027
El codirector del equipo de las Américas en el grupo de deuda soberana de Fitch, Richard Francis, calcula que el ajuste necesario puede superar el 3% del PIB y aproximarse al 4% si el déficit de partida es más alto y se suman las nuevas necesidades de gasto. La calificadora no moverá sus proyecciones hasta conocer el Presupuesto de 2027, que el Gobierno colombiano debe presentar en los próximos días.
Fitch ve poco creíble un ajuste de ese tamaño basado solo en recortes de gasto. Su analista lo califica de ‘muy difícil’ y apunta a una combinación de mayores ingresos y reorientación del gasto. La confianza del mercado, advierte, dependerá de un plan fiscal de tres o cuatro años, no de un simple presupuesto anual.
Qué se juegan las constructoras españolas en la reconstrucción
Para la construcción española, Colombia es una de las plazas latinoamericanas donde la contratación pública de infraestructuras ha permitido sostener carteras internacionales. No es una presencia testimonial: las compañías españolas han competido históricamente en las grandes licitaciones de obra pública del país. La reconstrucción tras el terremoto puede movilizar un fondo cercano a 30 billones de pesos, según el rango que menciona Fitch, además de recursos de organismos multilaterales y partidas ya presupuestadas que podrían redirigirse.
El ajuste no es una cifra abstracta: define qué contratos se licitan y con qué respaldo financiero llegan.
El aviso toca de lleno a las grandes constructoras españolas con presencia en el país. Si el ajuste se retrasa hasta 2028, la capacidad del Estado colombiano para garantizar pagos y lanzar nuevas licitaciones queda condicionada. Y si el déficit repunta medio punto por encima de lo previsto, como admite la calificadora, el margen para la inversión pública se estrecha justo cuando la reconstrucción exige acelerar.
Un precedente que conviene mirar: las reformas fiscales se atascan pronto
La historia reciente de Colombia ayuda a entender el recelo de Fitch. La propia calificadora recuerda que los gobiernos suelen tener una ventana corta, de uno o dos años, para sacar adelante reformas importantes. Después, la dificultad política sube y los planes se quedan a medias. El Gobierno de Gustavo Petro concentró sus reformas más ambiciosas en el primer año; en los últimos dos, el margen se redujo de forma considerable.
El precedente importa porque la reconstrucción no espera. Necesita contratos, plazos y financiación estable. Las constructoras españolas, acostumbradas a licitar en consorcios y a financiar obra civil, saben que un plan fiscal creíble reduce el riesgo de cobro y de revisión de contratos. Sin ese plan, el apetito inversor se enfría y la obra pública se encarece.
Las reglas de juego importan tanto como los presupuestos. En un entorno fiscal apretado, los retrasos en los pagos y los cambios normativos suelen castigar primero a los contratistas internacionales. Por eso, una señal clara de consolidación fiscal no es una cuestión abstracta para las empresas españolas: es la diferencia entre presentarse a un concurso o esperar.
De momento, toca mirar a Bogotá. El Presupuesto de 2027 marcará la primera señal; después vendrá el plan plurianual. Para España, la apuesta no es menor: la presencia de sus constructoras en la reconstrucción colombiana puede consolidar un puente empresarial de largo recorrido en una región donde competir con garantías es cada vez más exigente.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Fitch advierte de que Colombia necesitará un ajuste fiscal de al menos el 3% del PIB, pero no lo ve viable hasta 2028, con el agravante del gasto por el terremoto.
- Datos importantes: Déficit fiscal proyectado del 7% del PIB para este año; déficit primario cercano al 3%; posible fondo de reconstrucción de unos 30 billones de pesos.
- Resumen: El calendario fiscal condiciona la reconstrucción y, con ella, el margen real para las constructoras españolas en Colombia.

