La polémica del Rey Felipe VI por el saludo al periodista Javier Negre ha escalado al plano institucional. Alberto Núñez Feijóo censuró este martes las ‘formas tabernarias’ del ministro de Transportes, Óscar Puente, y acusó al Gobierno de erosionar a la Corona. Lo hizo en un acto en Ribadeo (Lugo) con motivo del centenario del nacimiento de Leopoldo Calvo-Sotelo.
El choque no es nuevo. La semana pasada, Puente calificó de ‘absoluta ignominia’ la fotografía del monarca con el periodista. Después, en una entrevista con Europa Press, no solo no rectificó: ‘El jefe del Estado que yo tengo en mi cabeza no tocaría a Javier Negre ni con un palo. El ministro definió a Negre como ‘un profesional del bulo y la difamación’ y ‘acosador de políticos progresistas’. Quien ha cruzado la línea roja no es el Gobierno, es Casa Real‘, añadió.
La respuesta del PP llegó horas después. Feijóo lamentó ‘tener la desgracia de ver a ministros del Reino de España comportándose de forma tabernaria e insultando a adversarios y ciudadanos particulares’. Y remató: ‘o, incluso, a un hecho sin precedentes, señalar a la Corona’.
La censura del PP a Óscar Puente y el precedente de la Transición
El líder de la oposición situó el episodio en un marco más amplio. En el homenaje a Calvo-Sotelo, definió la Transición como un ‘momento constituyente de auténtica reconciliación’ y contrapuso la coyuntura actual como un ‘momento destituyente’. Feijóo acusó al Ejecutivo de ‘gobernar o desgobernar sin parlamento, sin presupuestos y abusando del Real Decreto-Ley’. A su juicio, el Gobierno ‘está operando una mutación constitucional por la puerta de atrás y sin una mayoría social para ello.
Feijóo tampoco dejó pasar la crisis de Ceuta. Se preguntó ‘qué hubieran hecho’ Calvo-Sotelo o Suárez ante la llegada de 80.000 migrantes el pasado 30 de julio y definió al Ejecutivo como ‘un Gobierno ausente, inerte e indiferente’. La mención reforzó su tesis de un momento de degradación institucional.
Un ministro puede criticar a un periodista; señalar a la Corona desde el Consejo de Ministros rompe un dique institucional que hasta ahora ningún Gobierno había traspasado.
La Corona como nuevo eje de desgaste institucional
La novedad de fondo no es el choque entre partidos, sino el lugar que ocupa la jefatura del Estado. Hasta ahora, la crispación política rara vez atravesaba con tanta crudeza la línea de la institución. La mención directa a Casa Real por parte de un ministro introduce una variable nueva.
Conviene no perder de vista que la fotografía de Felipe VI con Javier Negre no es un asunto menor para La Zarzuela. La imagen se produjo en un entorno privado, pero su lectura pública ha alimentado un debate que ya trasciende al periodista y al propio partido del Gobierno.
Análisis: por qué la polémica Rey Felipe VI se convierte en crisis de Estado
El movimiento de Feijóo tiene una doble lectura. Por un lado, defiende a la Corona como institución; por otro, coloca al Gobierno ante un espejo incómodo: la erosión de los consensos básicos. Los ataques a la Corona, hasta hace poco patrimonio de debates marginales, entran ahora en la agenda del principal partido de la oposición.
La dureza dialectal del ministro Puente no es nueva, pero esta vez alcanza al jefe del Estado, un terreno que hasta ahora parecía protegido por un pacto tácito de no agresión. Ese pacto, si existía, se ha ido debilitando. En los últimos años, la Corona ha sido objeto de debate político, pero rara vez un miembro del Ejecutivo había censurado de forma tan explícita una decisión de la Casa del Rey. La estrategia del PP consiste en subrayar esa anomalía y convertir la defensa de la institución en un argumento de oposición.
El riesgo, con todo, no es menor para la propia Corona. Cuanto más se utilice al Rey como munición en el debate partidista, más difícil resultará preservar el papel arbitral que la Constitución le atribuye. La polémica Rey Felipe VI deja, por tanto, una pregunta abierta: si el Gobierno no rectifica, la legislatura sumará un nuevo frente de desgaste institucional.
Claves del Protocolo y Estado
- Contexto del acto: El homenaje a Leopoldo Calvo-Sotelo en Ribadeo sirvió a Feijóo para defender la Transición y censurar el tono del Gobierno contra la Corona.
- El detalle de protocolo: Las críticas de Puente a Felipe VI por una fotografía con Javier Negre marcan un precedente: un ministro censura en público a la jefatura del Estado.
- Próximos pasos: La Casa del Rey no ha reaccionado oficialmente; el PP mantiene la presión mientras el PSOE cierra filas con el ministro.
