El PP vasco ha pedido por carta al lehendakari, Imanol Pradales, una mayor implicación en la ejecución de la alta velocidad en Euskadi. La misiva está firmada por el presidente del partido, Javier de Andrés, y reclama celeridad en el proyecto conocido como TAV. La iniciativa supone una nueva presión de la oposición sobre el Ejecutivo autonómico en torno a una infraestructura que acumula dos décadas de demoras.
En el escrito, dirigido al lehendakari y al departamento de Movilidad Sostenible, el PP solicita una implicación ‘real, efectiva y verificable’ en las actuaciones encomendadas al Gobierno Vasco. De Andrés sostiene que pedir responsabilidad a otros gobiernos exige aplicar los mismos estándares a la gestión propia. La petición concreta la doble vía de presión: más ejecución presupuestaria y mayor coordinación con el Estado y con Francia.
La carta del PP a Pradales y la referencia a Macron
El líder popular recuerda que en noviembre de 2025 Pradales remitió una carta al presidente de Francia, Emmanuel Macron, para reclamar una mayor implicación gala en la conexión ferroviaria entre Hendaya, Dax y Burdeos. Comparte esa necesidad, pero advierte de que la alta velocidad no puede terminar en la frontera. Aquel envío coincidió con el debate sobre la conexión atlántica y con las dudas sobre el calendario francés.
De Andrés asegura que Euskadi ‘no puede quedar aislada de los grandes corredores ferroviarios europeos’. Por ello, considera que el Ejecutivo autonómico no puede utilizar la alta velocidad como elemento de reproche hacia otras administraciones mientras no ejecute las partidas propias. La misiva recuerda que ‘la responsabilidad política no consiste únicamente en reclamar a otros’.
Para el PP vasco, reclamar ‘responsabilidad, diligencia y compromiso’ a otros gobiernos obliga a aplicar esos mismos estándares a la gestión propia. De Andrés pide al lehendakari que se implique, ejecute y cumpla sus compromisos con la alta velocidad en Euskadi.
Los datos de ejecución que denuncia la oposición
En el plano presupuestario, el PP vasco denuncia una falta de ejecución ‘continua y redundante’. Según los datos citados en la carta, desde 2020 se han dejado sin ejecutar 209 millones de euros. En el primer semestre de 2026, de los 22,33 millones presupuestados, solo constaban obligaciones reconocidas por 202.275 euros, el 0,91%. El PP subraya que esa tendencia se mantiene en el presente ejercicio y que el ritmo no alcanza el uno por ciento del total anual.
El PP cifra en 209 millones de euros los fondos de alta velocidad sin ejecutar desde 2020, con apenas un 0,91% reconocido en el primer semestre de 2026.
Ese porcentaje equivale a poco más de 91 céntimos por cada cien euros presupuestados. En términos de gestión, las obligaciones reconocidas reflejan compromisos firmes de gasto, por lo que el dato apunta a un ritmo de ejecución muy alejado del total anual. Para el grupo popular, la gestión del departamento de Movilidad Sostenible no puede quedar al margen de la reclamación ferroviaria.
El histórico retraso de la Y vasca
La llegada del tren de alta velocidad a Euskadi acumula décadas de retraso. Las obras comenzaron en 2006 y, veinte años después, el territorio sigue sin disponer de servicio. Un informe del Tribunal de Cuentas Europeo publicado a principios de 2026 sitúa la finalización, como pronto, en 2035, cinco años por encima del plazo de 2030. El TAV es la denominación que agrupa las obras de la red de alta velocidad en territorio vasco y en los accesos desde Burgos y Navarra.
Ese documento cifra en unos 2.200 millones de euros los sobrecostes acumulados del proyecto. La denominada ‘Y vasca’ es el trazado troncal que unirá las tres capitales vascas —Vitoria-Gasteiz, Bilbao y Donostia-San Sebastián— antes de conectar con la red europea en la frontera con Francia. Esas cifras han sido recogidas en diferentes documentos de fiscalización y son el marco de la reclamación del PP.
La conexión con el corredor atlántico europeo es uno de los objetivos de la infraestructura. Los retrasos condicionan también la movilidad interior y la competitividad logística del territorio, en un contexto en el que la Unión Europea ha fijado 2030 como horizonte para completar la red básica. La red europea de alta velocidad constituye, además, una condición para canalizar tráficos de mercancías y viajeros a través del paso fronterizo de Irun.
La reclamación del PP llega, por tanto, con el calendario europeo ya comprometido y con una ejecución presupuestaria autonómica que la oposición considera insuficiente. El siguiente hito será el debate presupuestario en el Parlamento Vasco, donde podrá volver a medirse el ritmo del TAV. La formación que lidera De Andrés no ha vinculado, por el momento, esta petición a ninguna iniciativa parlamentaria concreta.
La petición de De Andrés pone el foco en la responsabilidad del Gobierno Vasco en la gestión de las partidas ya presupuestadas. El proyecto de alta velocidad no solo depende de la financiación europea y estatal, sino también de la ejecución autonómica de los tramos que le corresponden. De hecho, la carta se remite al lehendakari y al departamento de Movilidad Sostenible, al que se atribuyen las actuaciones objeto de crítica.
El precedente de la carta a Macron muestra, según el PP, la existencia de una exigencia exterior que no se corresponde con la gestión interna. La formación popular reclama que los compromisos en alta velocidad se midan con los mismos parámetros dentro y fuera de Euskadi. El debate quedará abierto mientras el Gobierno Vasco no responda a los datos aportados por la oposición.

