IU, de Sumar, tilda de ‘guerra híbrida’ a Marruecos y exige auditar la dependencia militar de EE.UU. e Israel

Izquierda Unida formaliza en el Congreso su censura a la estrategia de apaciguamiento con Rabat y reclama una revisión del marco de seguridad nacional. La iniciativa de Enrique Santiago rompe la línea diplomática del PSOE y presiona al espacio de Sumar.

Izquierda Unida ha abierto este agosto un nuevo frente dentro de Sumar contra la estrategia marroquí. La formación ha registrado en el Congreso una iniciativa parlamentaria en la que sitúa a Marruecos en la “zona gris” del conflicto y pide al Gobierno una auditoría urgente de la dependencia militar respecto a Estados Unidos e Israel.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? IU ha registrado una iniciativa que denuncia la “guerra híbrida” marroquí y exige auditar la dependencia militar de EE.UU. e Israel.
  • ¿Quién interviene? Los diputados Enrique Santiago, Francisco Sierra y Fèlix Alonso, frente a la línea de prudencia diplomática del PSOE.
  • ¿Qué importa? La iniciativa rompe el consenso discursivo dentro del Gobierno y abre un choque de política exterior en el espacio Sumar.

Una iniciativa que rompe la prudencia diplomática

La batería de preguntas y exigencias registrada por los diputados de IU en el Congreso de los Diputados tiene un objetivo doble: cuestionar la respuesta del Ejecutivo ante los episodios de presión migratoria en Ceuta y Melilla y forzar una revisión del marco de seguridad nacional. A su juicio, Marruecos practica un “chantaje institucional y desestabilización política” que combina inacción en los espigones fronterizos, cierre de aduanas y uso instrumental de la población migrante.

El escrito relaciona este comportamiento con la “zona gris” clásica de la conflictividad híbrida: coerción sostenida por debajo del umbral del enfrentamiento militar. Por eso la auditoría solicitada abarca ciberseguridad, armamento y alianzas defensivas. En la práctica, supone preguntar al Ministerio de Defensa hasta qué punto la protección del territorio depende de contratistas privados estadounidenses y de tecnología israelí.

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La referencia es explícita: los diputados mencionan a Palantir Technologies como ejemplo de la dependencia de firmas privadas de Estados Unidos. También citan el programa de ciberespionaje Pegasus y los sistemas antimisiles Barak MX entre las herramientas que, según IU, permiten a Rabat controlar mejor su espacio de presión sobre España. El análisis conecta esta ventaja marroquí con el respaldo de Washington y Tel Aviv tras los Acuerdos de Abraham.

El escrito propone además impulsar empresas públicas o de capital mixto en tecnología y ciberseguridad. En el plano internacional, emplaza al Gobierno a definir si mantiene el alineamiento con Washington y la OTAN o si opta por un marco multilateral ligado a la OSCE, sin descartar nuevas vías de cooperación con el bloque de los BRICS. Es, en el fondo, una enmienda a la doctrina de seguridad que el socio mayoritario del Ejecutivo ha manejado con perfil bajo.

IU no pide solo una respuesta diplomática: obliga al Gobierno a decidir si la seguridad del sur de España depende de Washington, de Rabat o de otro actor.

El pulso interno: IU marca distancias con el PSOE

IU ya había calificado los episodios de entradas masivas en Ceuta como una “crisis de soberanía”, lo que la convirtió en el primer actor político en hacerlo. Aquel gesto, leído ahora desde la lógica parlamentaria, no fue un desliz: fue el anticipo del choque que se formaliza en esta iniciativa. La presentación de la iniciativa por los tres diputados evidencian que la prudencia diplomática del PSOE no es compartida por todo el espacio confederal.

Los diputados no se limitan a criticar al reino alauí: cuestionan también a analistas y diplomáticos afines al régimen israelí que, según su escrito, deslegitiman la soberanía española al calificar a Ceuta y Melilla de “enclaves coloniales anacrónicos”. Denuncian, además, la insuficiencia de los canales en redes sociales impulsados por la Comisión Europea para combatir bulos e intoxicaciones sobre la realidad de Ceuta.

La Dinámica de Coalición

La iniciativa tiene una lectura interna tan relevante como su dimensión exterior. Dentro de Sumar conviven al menos dos posiciones ante la política de seguridad: una más atlantista, que no quiere romper los puentes con el PSOE en plena legislatura, y otra soberanista de izquierdas, liderada por IU, que vincula la defensa del sur de España con una crítica más amplia a la OTAN y a Israel.

El escrito firmado por Enrique Santiago, Francisco Sierra y Fèlix Alonso obliga al Grupo Plurinacional Sumar a posicionarse. No es un gesto sin costes: si Sumar avala la auditoría militar, se tensa la coalición con el PSOE; si la matiza, IU puede acusar al espacio de reproducir la línea socialista. La próxima respuesta del Gobierno —previsiblemente escrita— medirá la capacidad de IU para marcar agenda dentro del grupo confederal. Mientras tanto, la ofensiva marroquí sobre Ceuta y Melilla seguirá siendo el termómetro de la disputa.

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Ficha del Caso

  • El caso: Izquierda Unida registra en el Congreso una iniciativa que denuncia la “guerra híbrida” de Marruecos y exige auditar la dependencia militar de Estados Unidos e Israel.
  • Datos importantes: Tres diputados firman el escrito: Enrique Santiago, Francisco Sierra y Fèlix Alonso. Ceuta y Melilla, junto a los Acuerdos de Abraham de 2020, centran la ofensiva parlamentaria.
  • Resumen: La iniciativa rompe la prudencia diplomática del PSOE y pone a prueba la cohesión del Grupo Plurinacional Sumar en plena ofensiva marroquí.