EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Consejería de Medio Rural de Asturias autorizará la muerte de 67 lobos dentro del II Plan de Gestión del Lobo.
- ¿Quién está detrás? El Gobierno asturiano impulsa la medida; el Ministerio y las entidades ecologistas la rechazan, y los ganaderos la apoyan.
- ¿Qué impacto tiene? Eleva en 14 los ejemplares abatibles respecto al plan anterior, hasta diciembre de 2027, para reducir ataques al ganado.
Asturias ya ha fijado el número de lobos que podrán abatirse en los próximos meses. La Consejería de Medio Rural autorizará la eliminación de 67 ejemplares dentro del II Plan de Gestión del Lobo, la herramienta que regula los cupos de control de la especie en la comunidad.
Un cupo más amplio para proteger la ganadería
El nuevo plan eleva en 14 los lobos que se pueden abatir. El documento anterior fijaba 53 ejemplares; el actual amplía el margen hasta los 67 y extiende su vigencia hasta diciembre de 2027. El objetivo declarado es aumentar la seguridad del ganado y reducir los ataques en los pastos.
No es un cambio cosmético. Asturias pasa de 53 a 67 lobos autorizados, la cifra más alta del actual ciclo de gestión, según los datos que maneja la propia Consejería. Los ganaderos la leen como una respuesta tras años de denuncias por ataques a la cabaña ganadera.
Rechazo institucional y choque con los ecologistas
La decisión no es unánime. El Ministerio y las entidades ecologistas rechazan el cupo. Sostienen que la especie no está en recuperación suficiente para soportar un control poblacional de esta escala. Para ellos, elevar el número de ejemplares abatibles debilita todavía más la conexión de la población cantábrica.
Los ganaderos asturianos, en cambio, apoyan la decisión. Reclaman compensaciones y medidas efectivas contra los daños al ganado extensivo. La Consejería mantiene que la medida es compatible con la conservación.
Asturias amplía el control del lobo mientras la especie sigue en el centro de una disputa que no entiende de fronteras administrativas.
La tramitación de las autorizaciones concretas se hará por comarcas. Las batidas y controles se concentrarán en las zonas con mayor presión de ataques. La ejecución real dependerá de los informes técnicos de cada comarca, no de una orden general e indiscriminada.
El Pulso Territorial
Asturias está gobernada por el socialista Adrián Barbón, al frente de una coalición entre PSOE y Convocatoria por Asturias (la marca de Izquierda Unida y otras fuerzas). La gestión del lobo ha sido un asunto incómodo para el Ejecutivo autonómico: enfrenta a los municipios rurales y a las organizaciones agrarias con una parte de la izquierda y con el Gobierno central.
La decisión no es única de Asturias. En el arco cantábrico, Cantabria y Castilla y León mantienen también políticas activas de control del lobo, aunque con marcos normativos distintos. La posición de Asturias destaca por elevar el cupo justo cuando el Ministerio reclama prudencia. El precedente más claro está en el plan anterior: 53 lobos autorizados y una vigencia que no frenó la conflictividad.
Lo que viene ahora es la autorización comarcal de los cupos, los informes de daños y la posible reacción del Ministerio. Si los ecologistas trasladan su rechazo a los tribunales, el plan podría quedar atrapado en un recurso antes de agotar su vigencia.
Ficha Autonómica
- El caso: Asturias fija en 67 los lobos que podrán abatirse dentro del II Plan de Gestión del Lobo, catorce más que en el plan anterior y con vigencia hasta diciembre de 2027.
- Datos importantes: El plan anterior establecía 53 ejemplares. La Consejería de Medio Rural justifica la medida en la seguridad del ganado; el Ministerio y los ecologistas la rechazan.
- Resumen: Los ganaderos apoyan el control. Las organizaciones conservacionistas niegan la recuperación de la especie. La tramitación comarcal será el próximo campo de batalla.

