La campaña de girasol en Córdoba avanza con retraso y con unos rendimientos por debajo de lo previsto. Según ASAJA Córdoba, la provincia alcanza las 33.138 hectáreas sembradas y la recolección se retrasó unas dos semanas por las lluvias de primavera.
La recolección avanza lenta: 1.200 kilos por hectárea de media
La organización agraria detalla que las siembras más tempranas están ofreciendo mejores resultados que las realizadas después. La superficie sembrada crece en unas 8.100 hectáreas respecto a la campaña 2025, hasta alcanzar las 33.138 actuales. Hay una gran variabilidad entre explotaciones, y la media provincial ronda 1.200 kilos por hectárea, sin alcanzar las expectativas iniciales.
- Superficie: 33.138 hectáreas, frente a las aproximadamente 25.000 de la campaña 2025.
- Media provincial: en torno a 1.200 kilos por hectárea.
- Inicio de la recolección: con unas dos semanas de retraso por las lluvias y borrascas de la primavera.
En cuanto a las variedades, los agricultores mantienen la apuesta por el girasol alto oleico (el más demandado por su aceite con mayor contenido en ácido oleico), que ocupa cerca del 80% de la superficie sembrada. El 20% restante corresponde al linoleico, la variedad estándar. ASAJA Córdoba advierte de que la reducción de la diferencia de precios entre ambas está generando dudas a la hora de decidir qué tipo de girasol sembrar en las próximas campañas.
La calidad mejora: 2,42 puntos más de rendimiento graso
Según el informe elaborado por el Laboratorio Agroalimentario Aproa para ASAJA Córdoba, la semilla recolectada esta campaña mejora su rendimiento graso, es decir, la cantidad de aceite que se extrae de cada semilla, en 2,42 puntos porcentuales respecto a la campaña anterior. El presidente de la organización, Fernando Adell, explica que las lluvias del invierno y el sistema radicular pivotante del girasol, que puede llegar a dos metros de profundidad, permiten aprovechar el nitrógeno lavado hacia capas profundas del suelo.
- Muestras: 651 analizadas de la provincia.
- Rendimiento graso: +2,42 puntos porcentuales.
- Asignaturas pendientes: reducir las impurezas y cosechar con el grano en su humedad óptima.
Esa capacidad convierte al girasol en un cultivo con un beneficio medioambiental relevante, sobre todo en años con precipitaciones abundantes, según la organización agraria. Por eso ASAJA Córdoba reclama que ese servicio al suelo sea reconocido con una ayuda agroambiental específica.
El umbral para cubrir costes está en 1.178 kilos por hectárea y la media provincial apenas lo supera: el margen del agricultor es mínimo.
Precios, costes y la reivindicación de una ayuda agroambiental
La lonja de referencia de Córdoba cotiza el girasol linoleico 9-2-44 a 555 euros por tonelada y el alto oleico a 560 euros por tonelada, frente a los 480 y 560 euros, respectivamente, del año pasado. Son mejores cotizaciones que las de los últimos años, pero la rentabilidad sigue ajustada. Según el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, el coste de producción de referencia de la campaña 2025 se situó en 654 euros por hectárea. Con las cotizaciones actuales, un agricultor necesita unos 1.178 kilos por hectárea para cubrir costes.
Esto deja a numerosas explotaciones de la provincia en una situación complicada: muchas se mueven en torno a 1.250 kilos por hectárea y con una elevada variabilidad. Fernando Adell insiste en que el girasol tiene un doble valor: debe ser rentable para el agricultor y sirve como herramienta de conservación del suelo. La organización reclama que ese servicio medioambiental se traduzca en una ayuda agroambiental que garantice la continuidad del cultivo en las explotaciones cordobesas.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: La campaña de girasol en Córdoba suma 33.138 hectáreas, con mejor calidad pero rendimientos por debajo de lo esperado, según ASAJA Córdoba.
- 👥 A quién afecta: A los agricultores de la provincia, especialmente a las explotaciones con la variedad alto oleico, mayoritaria en la superficie sembrada.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: La rentabilidad ajustada puede condicionar la siembra de girasol en las próximas campañas si no se reconoce una ayuda agroambiental.
