Xiaomi sube los precios de smartphones y tabletas hasta un 25% por el encarecimiento de la memoria RAM. El fabricante chino reconoce que los sobrecostes de componentes ya no pueden absorberse y traslada la factura al consumidor. Los modelos Xiaomi 17T Pro y POCO X8 Pro concentran las mayores subidas, con incrementos que alcanzan los 137 dólares.
Claves de la operación
- Subidas de hasta 137 dólares en varios modelos. El encarecimiento de la memoria RAM y otros componentes obliga a Xiaomi a repercutir el coste.
- El Xiaomi 17T Pro y el POCO X8 Pro, los más afectados. Algunas configuraciones se encarecen en torno a un 25%.
- La crisis de la RAM presiona a todo el ecosistema Android. Otros fabricantes se enfrentan al mismo dilema de márgenes y precios.
La decisión de Xiaomi no es un movimiento aislado. El mercado de la memoria RAM arrastra desde hace meses una presión alcista que ha encarecido los contratos de suministro de los gigantes del móvil. Cuando el coste de un componente sube con esta intensidad, los márgenes de los fabricantes se estrechan.
Los modelos más expuestos son el Xiaomi 17T Pro y varias configuraciones del POCO X8 Pro. En algunos casos, el incremento ronda el 25% respecto al precio anterior, una magnitud poco habitual en un fabricante que ha construido su cuota a golpe de precios agresivos. Los incrementos más altos alcanzan los 137 dólares.
Este movimiento confirma una tendencia de fondo en la industria. La escasez de memoria RAM no distingue entre gamas y ya se filtra a los precios finales. La decisión afecta tanto a móviles como a tabletas, lo que amplía el alcance del ajuste. Los analistas anticipan que otros fabricantes Android asumirán el golpe o seguirán el mismo camino.
La crisis de la memoria RAM ya golpea al sector móvil
El desajuste entre oferta y demanda de memoria RAM se ha convertido en el factor dominante para los fabricantes de móviles. Xiaomi no es el primero en trasladar el encarecimiento a la tarifa final, y probablemente no será el último. La decisión llega cuando los márgenes de la gama alta Android ya estaban bajo vigilancia en Europa.
La subida de precios confirma que la crisis de la memoria RAM ha dejado de ser un problema de proveedores. El efecto se traslada ahora al consumidor final, que verá cómo los terminales más potentes cuestan más sin que las especificaciones cambien. En términos comerciales, es un vuelco para una marca que ha disputado siempre el segmento de precio competitivo.
La escasez de memoria RAM ha dejado de ser un problema de fábrica: ya es una variable de tarifa.
Xiaomi traslada al consumidor un coste que ya no puede absorber
En su comunicado, Xiaomi atribuye la subida al encarecimiento de la memoria y de otros componentes. La compañía sostiene que los sobrecostes han superado su capacidad de absorción. Dicho en términos de negocio, preferir márgenes más reducidos no era una opción sostenible.
Los 137 dólares de subida máxima son una fracción significativa del precio. Si se confirma el alcance del ajuste, el efecto sobre la demanda será la siguiente variable a vigilar. Los consumidores que no estén dispuestos a pagar más pueden optar por modelos de menor capacidad.
El pulso del mercado español ante la escalada de precios
Xiaomi llegó al mercado español en 2017 con una estrategia de precio agresivo y conquistó en pocos años una posición entre los tres mayores fabricantes por unidades vendidas. Ese posicionamiento se ha construido justo sobre la contención de precios, con terminales que ofrecían especificaciones altas a tarifas inferiores a las de Samsung o Huawei. Una subida del 25% en modelos selectos no deshace esa trayectoria, pero toca la fibra de lo que la marca representa para su comprador habitual.
La presión de la RAM coloca a todos los fabricantes ante la misma prueba. Samsung, Apple y los fabricantes chinos compiten en un mercado español donde el precio medio por unidad ha subido de forma sostenida desde la pandemia. Si Xiaomi sube precios y sus rivales no lo hacen, la cuota queda en juego. Si todos suben, la factura se traslada al consumidor y la demanda puede resentirse.
Queda por ver cómo reaccionan los rivales en la próxima campaña de lanzamientos. Servirá como termómetro oficial del sector. Si Samsung o Google mantienen precios pese al encarecimiento de la RAM, Xiaomi asumirá el coste en su demanda. Si los demás también suben, habrá que aceptar que la era de los móviles baratos se cierra en la gama alta y media-alta.

