Mónica García (Sumar) y la crisis de Ceuta: rechaza el confinamiento de migrantes que propone Feijóo

La ministra de Sanidad responde con datos al líder del PP y descarta una medida que, según su departamento, podía ser más dañina que beneficiosa. Las competencias son de Ceuta y la prioridad es higiene, agua potable y albergue.

Mónica García ha rechazado este domingo el confinamiento de migrantes en Ceuta propuesto por Alberto Núñez Feijóo. La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid ha tachado la medida de «injustificado y totalmente desmesurado» y advierte de que puede ser más dañina que beneficiosa en términos de salud pública.

La respuesta de la ministra llega en plena crisis de Ceuta, después de que el presidente del PP planteara en una entrevista con Europa Press que el Gobierno debería estudiar decretar un confinamiento de los portadores de enfermedades infectocontagiosas por razones de salud pública.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Mónica García ha respondido con datos al líder del PP y ha rechazado el confinamiento de migrantes en Ceuta como medida de salud pública.
  • ¿Quién interviene? La ministra de Sanidad, Mónica García, líder de Más Madrid; Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP; y el Gobierno de Ceuta, competente en salud pública.
  • ¿Qué importa? La crisis de Ceuta tensa la política migratoria y coloca a Sumar, a través de su ministra, en una posición de gestión sanitaria frente al discurso del PP.

Los datos sanitarios que contradicen la propuesta de Feijóo

En un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, la ministra sostiene que los confinamientos como medida de salud pública «tienen que guardar relación con el mecanismo de transmisión de las enfermedades que pretende controlar, y en ese caso podría ser más dañino que beneficioso en términos de salud pública». Además, ha recordado que las competencias en materia de salud pública corresponden al Gobierno de Ceuta.

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Respecto a la tuberculosis, la ministra ha detallado que hay tres casos confirmados. De ellos, uno venía en tratamiento y no era contagioso; otro es una tuberculosis cerebral, que no se contagia; y el tercero corresponde a una persona en proceso diagnóstico que ya ha iniciado tratamiento.

En cuanto a la varicela, se han detectado tres casos sospechosos, pero ninguno está relacionado con la población migrante. La ministra recuerda que la varicela no está erradicada en España y que aparecen casos de forma periódica.

Sobre la sarna, García cita un estudio de 2025 publicado en Eurosurveillance que ya señalaba que la escabiosis en España era «mucho más frecuente de lo pensado». Entre 2021 y 2023, por ejemplo, se detectaron 1.529 brotes con un total de 11.301 casos en España. En Ceuta, la ministra no ofrece cifras concretas, pero asegura que los casos no requieren ingreso hospitalario ni confinamiento.

La propuesta de Feijóo se desmonta con datos: ni la tuberculosis activa es contagiosa en dos de los tres casos, ni la varicela detectada se vincula a la población migrante.

En lo que toca a la gastroenteritis, la ministra corrige los 450 hipotéticos casos citados por Feijóo y sitúa en 55 los casos estudiados por el servicio de Medicina Preventiva del Hospital de Ceuta. Se trata, según su relato, de un brote de probable E. coli enteroinvasiva, ya controlado y vinculado al consumo de aguas no aptas para el consumo humano.

Por eso, García insiste en que «lo fundamental y lo más urgente» es albergar a las personas y dotarlas de condiciones básicas de higiene y saneamiento. Asegurar agua potable, medidas de higiene y comida en condiciones, añade, permitiría controlar «la grandísima mayoría de los elementos de riesgo de desarrollo de brotes».

La posición de Más Madrid en el tablero de la política migratoria

Mónica García es, además, la líder de Más Madrid, una de las confluentes que integran el espacio de Sumar desde su fundación. Su respuesta a Feijóo no es únicamente técnica: sitúa al Ministerio de Sanidad, una de las carteras que Sumar controla en el Gobierno de coalición, como el contrapeso sanitario al discurso migratorio del PP.

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La titular ha instado a Feijóo «a ayudar a los equipos de salud pública de Ceuta a reforzarse y facilitar su trabajo en el ejercicio de sus competencias». La frase apunta al reparto de responsabilidades: Feijóo pide al Gobierno central que actúe, pero la gestión sanitaria sobre el terreno depende de la ciudad autónoma.

Mónica García

La Dinámica de Coalición

Dentro de Sumar, la intervención de Mónica García refuerza la línea de una confluente con voz propia. Más Madrid no es el único actor del espacio, pero controla una cartera sensible: Sanidad. La respuesta a la crisis de Ceuta, con datos epidemiológicos y una apelación a las condiciones de vida, es coherente con el discurso de derechos que Sumar ha defendido en el ámbito migratorio.

En la relación con el PSOE, la postura de García no abre una grieta explícita: se dirige contra Feijóo y no contra el Ejecutivo compartido. Sin embargo, el hecho de que la ministra sea quien lidere la respuesta pública marca la frontera de competencias dentro de la coalición. El PSOE controla Interior y Migraciones, mientras que Sumar gestiona Sanidad, y la crisis de Ceuta es un territorio donde ambas carteras se cruzan.

El pulso con el PP no se agota en este domingo. La discrepancia sobre la cifra de gastroenteritis —55 casos frente a los 450 que citó Feijóo— da munición a quien quiera pedir explicaciones en sede parlamentaria. La presión sobre el Gobierno de Ceuta y la capacidad de los equipos de salud pública para reforzarse serán, probablemente, los próximos capítulos de una crisis sanitaria que ya es política.

Ficha del Caso

  • El caso: El presidente del PP plantea un confinamiento de migrantes en Ceuta por razones de salud pública y la ministra de Sanidad responde con datos que desmontan el alcance de los brotes citados.
  • Datos importantes: Tres casos confirmados de tuberculosis, tres casos sospechosos de varicela, 55 casos de probable E. coli enteroinvasiva y 1.529 brotes de sarna en España entre 2021 y 2023.
  • Resumen: La crisis de Ceuta refuerza el papel de Mónica García y de Sumar en la gestión sanitaria, al tiempo que devuelve la política migratoria al primer plano de la disputa con el PP.