El tren Santa Justa-aeropuerto de Sevilla encara las alegaciones con dos trazados y 300 millones en juego. El Ministerio de Transportes acaba de abrir la fase en la que administraciones, vecinos y operadores pueden presentar objeciones al estudio informativo.
Qué contempla el estudio y cuánto costará la conexión
Sobre la mesa hay dos trazados principales para conectar Santa Justa con el aeropuerto. Una opción dibuja una parada en el entorno de Parque Alcosa, pegada al viario metropolitano; la otra mira hacia Sevilla Este y Fibes, dos polos residenciales, empresariales y feriales con un volumen de desplazamientos que justificaría un acceso directo.
El estudio recibió en julio el visto bueno provisional del Gobierno de España después de analizar siete trazados posibles. Ese visto bueno es un trámite técnico que no cierra el debate: las alegaciones abiertas ahora permiten ajustar el corredor antes de la aprobación definitiva y de la posterior redacción del proyecto constructivo.
La inversión que maneja el departamento supera los 300 millones de euros en una infraestructura de alcance metropolitano. No es una cifra menor si se compara con otras actuaciones ferroviarias recientes en la red estatal; en el área de Sevilla, además, lleva aparejada la complejidad de insertar nuevas vías en un entorno ya muy urbanizado.
Las afecciones urbanísticas no son menores. El recorrido elegido en primera instancia ha generado reservas por su impacto sobre la A-4, el propio Parque Alcosa y el futuro barrio de Buenaire, además de obligar a expropiaciones en varios puntos del trazado.
Cerrar la brecha ferroviaria entre Santa Justa y el aeropuerto es la llave para que Sevilla compita en igualdad con las grandes capitales del sur de Europa.
Las reservas del Ayuntamiento y la Junta marcan el debate

El Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía han formalizado su disconformidad con la opción inicial. La queja de ambas administraciones es nítida: la estación quedaría lejos de Sevilla Este y Fibes. El consistorio y la administración autonómica no cuestionan la necesidad de la conexión, pero sí el lugar exacto en el que deben construirse los andenes.
El periodo de alegaciones permite ahora a los vecinos del distrito Este-Alcosa-Torreblanca, a las asociaciones empresariales y a los operadores logísticos presentar sus propuestas. La alternativa con parada en Sevilla Este y Fibes ganaría capilaridad con uno de los barrios más poblados de la capital, mientras que la opción de Parque Alcosa minimizaría afecciones al tráfico de la A-4.
El trazado que se imponga condicionará durante décadas la movilidad del área metropolitana. No solo se trata de enlazar la estación con la terminal de pasajeros: también se abren opciones de intermodalidad con polígonos, Fibes y vivienda. Las futuras bolsas de vivienda previstas en Buenaire completan el itinerario.
Por eso la discusión no es exclusivamente técnica. Cada alternativa tiene ventajas y contrapartidas en términos de tiempo de viaje, coste de expropiación y accesibilidad peatonal. El Ministerio tendrá que responder a las alegaciones antes de elevar el estudio informativo a su aprobación definitiva, un paso que marcará el inicio de la redacción del proyecto.
La Lectura Andaluza
En Sevilla, la conexión ferroviaria al aeropuerto no es una mejora cosmética. Santa Justa es el principal nodo ferroviario de Andalucía occidental, con servicios AVE de larga distancia y Cercanías que mueven cada día a miles de viajeros. La ausencia de una vía directa al aeropuerto obliga a depender del taxi, el coche privado o los buses urbanos, un déficit que otras capitales andaluzas ya resolvieron hace dos décadas, como Málaga con la línea de Cercanías que llega al aeropuerto de la Costa del Sol.
Ese precedente no es una anécdota: Málaga convirtió su estación aeroportuaria en un argumento para sostener el crecimiento turístico y residencial de la Costa del Sol. La capital hispalense busca ahora un efecto similar en una de sus principales carencias metropolitanas, y por eso el debate sobre la localización exacta de la parada tiene un peso económico de primer orden. Y no es un asunto menor para una ciudad que aspira a consolidarse como referencia turística y logística del sur de Europa.
La inversión superior a 300 millones de euros puede modularse según el trazado elegido. La Junta de Andalucía y el Ayuntamiento coinciden en la necesidad de una solución, aunque discrepan con el Ministerio sobre dónde debe situarse la estación. En las próximas semanas, el departamento evaluará las alegaciones y decidirá si mantiene el trazado inicial o explora alguna variante con mejor encaje urbano. El desenlace se conocerá en el último tramo del año.
La lectura es clara: Sevilla se juega en este estudio no solo una obra pública, sino la forma en que los sevillanos y los visitantes de toda Andalucía accederán al principal aeropuerto del valle del Guadalquivir. Elegir bien el emplazamiento de la parada será tan importante como haber conseguido los fondos para ejecutarla.

