Vox exige dimisiones por el mando único en Ceuta con Torres al frente, tras el anuncio del Gobierno.
La exigencia de Vox: dimisiones y un giro en la política migratoria
Vox ha reaccionado al anuncio del Ejecutivo con una exigencia clara: la destitución de Ángel Víctor Torres y de los responsables del Ministerio del Interior. Según fuentes del partido consultadas por Moncloa.com, la formación considera que la creación del mando único confirma el fracaso de la gestión de la crisis migratoria y llega tarde. Para la dirección de Vox, la declaración de interés para la Seguridad Nacional es un instrumento administrativo que no resuelve la presión sobre la frontera sur.
El argumentario de la formación insiste en que el mando único no sustituye el control efectivo de la frontera. Vox reclama como medidas concretas el cierre de la frontera, el fin del efecto llamada y la devolución inmediata de todos los migrantes que accedieron irregularmente. La propuesta del Gobierno, sostiene, es un gesto administrativo y no una respuesta de fondo a la crisis.
Vox vincula la crisis con su tesis de que las políticas migratorias del Ejecutivo provocan desbordamiento. Recuerda que más de 80.000 personas accedieron a Ceuta en los primeros días, un dato que el propio vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, ha confirmado. La caída del gasto con tarjetas del 30% en ese periodo es, para la formación, la prueba del impacto económico sobre los ceutíes.
Qué aprueba el Consejo de Ministros y con qué alcance
El Consejo de Ministros aprobará este martes la declaración de interés para la Seguridad Nacional en Ceuta y situará al frente al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. El vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, ha asegurado que el mando único agilizará las repatriaciones pendientes y coordinará a todas las administraciones implicadas. Según Moncloa, formarán parte del comité el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, el delegado del Gobierno, el CNI y los departamentos de Defensa, Interior y Migraciones.
El Ejecutivo defiende que con este instrumento responde a la petición de Juan Jesús Vivas, que lleva semanas reclamando una figura de coordinación. Cuerpo ha avanzado además un paquete de medidas de choque para la economía de la ciudad, con un presupuesto movilizado de 180 millones de euros y posibles actuaciones del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y del ICEX.
El mando único llega 25 días después de la entrada de 80.000 migrantes: para Vox, el retraso confirma el fracaso.
Sobre la situación de los menores no acompañados, el vicepresidente ha cifrado en 2.900 los filiados y ha asegurado que se acelerará su tramitación. El Gobierno insiste en que la salida de migrantes hacia Marruecos es ‘constante’ desde el inicio de la crisis. Para Vox, estos datos refuerzan su diagnóstico: la presión migratoria no se ha resuelto y el mando único es una respuesta tardía que no exige responsabilidades.
La estrategia de Vox: presionar al Gobierno y marcar perfil ante el PP
La lectura estratégica del movimiento es clara. Vox utiliza la crisis de Ceuta para reforzar su discurso en inmigración y para tensionar la relación con el Partido Popular. En Ceuta gobierna Juan Jesús Vivas, del PP, que ha avalado el mando único. La formación de Santiago Abascal considera que la colaboración de Vivas con el Ejecutivo diluye la exigencia de mano firme.
Cabe recordar que Vox ya rompió en 2024 los gobiernos de coalición autonómicos con el PP por el reparto de menores migrantes. Aquella decisión marcó un precedente: para la dirección de Vox, la inmigración no admite equidistancias. La crisis de Ceuta reactiva ese pulso y sitúa a los populares ante una disyuntiva incómoda: apoyar al Gobierno o asumir el coste electoral de no frenar la crisis.
El partido espera capitalizar la indignación de la población ceutí y trasladarla al conjunto del país. Su objetivo es que la exigencia de dimisiones no se quede en una declaración, sino que se convierta en una ofensiva parlamentaria en la próxima sesión de control al Gobierno. La pelota está ahora en el tejado del PP.

