Denuncian nuevos vertidos de bentonita en el cable submarino de Francia, pese a la paralización del Gobierno Vasco

Red Eléctrica sostiene que las obras cumplen los protocolos ambientales pactados con la Agencia Vasca del Agua. Las plataformas vecinales aseguran que los vertidos se repiten desde comienzos de agosto.

El Ayuntamiento de Maruri-Jatabe y colectivos vecinales han denunciado nuevos vertidos de bentonita en el cable submarino con Francia, según fuentes municipales.

La reanudación de los trabajos y las nuevas denuncias

Las perforaciones se retomaron en junio tras un acuerdo entre Red Eléctrica y la Agencia Vasca del Agua (URA) para adoptar nuevos protocolos, entre ellos ‘métodos constructivos alternativos o suficientemente modificados que minimicen el riesgo de episodios de excedentes de bentonita’. La asociación vecinal asegura que ‘no se ha cambiado nada’.

Colectivos como Maruri-Jatabe Bizirik Elkartea, Interkonexio Elektrikorik Ez y Boluntak han presentado denuncias ante la Ertzaintza y han trasladado la situación a la Fiscalía, que estudia los hechos. Los ayuntamientos de Maruri-Jatabe y Gatika también han denunciado los vertidos, aunque los vecinos lamentan que las administraciones actúan siempre a posteriori de las denuncias vecinales, que se producen desde hace un año.

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Según Maite Martín García, portavoz de la plataforma vecinal, los vertidos comenzaron en Gatika y se extienden ahora hacia Maruri. La bentonita llega a los acuíferos, a los riachuelos y al río Butrón, una cuenca que es hábitat del visón europeo. Los episodios más evidentes de las últimas semanas se han concentrado en el camino de Urrutis, con ‘importantes daños’ en el firme de una ruta muy utilizada por peatones y senderistas, según el Consistorio.

Por su parte, Red Eléctrica insiste en que las obras ‘cumplen con el protocolo de prevención, vigilancia y contención para garantizar la protección del entorno natural’. La compañía subraya que la bentonita empleada es una arcilla natural catalogada como residuo no tóxico por la UE, y que si aflora de forma puntual por un punto distinto al previsto se actúa de inmediato para recoger y limpiar la zona.

El proyecto suma nuevos episodios de bentonita en Maruri-Jatabe tras la reanudación de las perforaciones en junio, con posiciones enfrentadas entre Red Eléctrica y los colectivos vecinales.

Los expedientes sancionadores y la respuesta institucional

El Gobierno Vasco abrió tres expedientes sancionadores que se resolvieron con multas por un total de 22.400 euros: 1.200 euros a Red Eléctrica y 9.200 y 12.000 euros a la Sociedad Española de Montajes Industriales. La paralización de las obras se extendió desde marzo hasta junio.

Desde la asociación vecinal se afirma que las administraciones no cumplen la labor de vigilancia y que se actúa a golpe de denuncia de particulares. El Ayuntamiento de Maruri-Jatabe ha denunciado además daños en el firme del camino de Urrutis, una ruta utilizada por peatones y senderistas.

Red Eléctrica defendió ante los colectivos el carácter no tóxico de la arcilla, recordando que está catalogada por la UE como residuo no tóxico. La plataforma Maruri-Jatabe Bizirik Elkartea rebate que la bentonita sella el subsuelo, elimina el oxígeno, anula los acuíferos e impide que las capas superiores se acerquen a las inferiores, con repercusión sobre las tierras de la zona.

El contexto del proyecto de interconexión eléctrica

El cable submarino con Francia forma parte de una interconexión eléctrica entre Euskadi y el entorno de Burdeos impulsada por Red Eléctrica y el gestor francés RTE a través de la sociedad conjunta Inelfe. El 3 de agosto comenzó el tendido del tramo submarino, de 276 kilómetros de longitud, en varias campañas previstas entre este verano y el verano de 2027.

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Antes del tendido submarino, Red Eléctrica ejecutó en el municipio de Lemoiz la obra de aterraje, que conecta el tramo terrestre con el mar. Se realizaron cuatro perforaciones dirigidas de algo más de un kilómetro bajo el acantilado, con salida al fondo marino a unos 500 metros de la costa, con el objetivo de minimizar la afección ambiental.

Los cables enlazarán la costa vasca con la estación conversora de Gatika y, en Francia, con la de Cubnezais. El proyecto alcanza ya el 60% de su desarrollo y estará operativo en 2028, según Red Eléctrica; la capacidad de intercambio entre España y Francia aumentará de 2.800 a 5.000 megavatios.