3¿Cómo saber si son piel auténtica? Tres claves para verificarlo antes de comprar
Que un zapato cueste 9,99 euros y en la web figure la palabra «piel» no lo convierte automáticamente en piel auténtica, y en unas rebajas como las de Parfois, que mantiene hasta el 31 de agosto modelos rebajados de 49,99 a 9,99 euros, la duda es legítima. La primera clave está en la etiqueta: en España, el Real Decreto 1718/1995 obliga a indicar el material del empeine, el forro y la suela mediante texto o pictogramas, y si se trata de cuero debe precisarse la especie animal de la que procede (bovino, ovino, porcino). Si el etiquetado se limita a «piel sintética», «ecopiel» o «piel vegana», no es piel genuina: Parfois ha incorporado precisamente en esta campaña de descuentos una selección de artículos de piel vegana, así que conviene distinguir ambos conceptos antes de pagar. La segunda clave es el olfato: el cuero curtido desprende un aroma profundo, terroso y muy característico, mientras que los materiales sintéticos huelen a plástico o a productos químicos, sobre todo recién sacados de la caja.
La tercera clave, y la más fiable cuando no hay etiqueta a mano, es el tacto. La piel auténtica no es perfecta: muestra poros visibles, pequeñas irregularidades y pliegues que se notan al doblar el zapato, y al presionarla con el pulgar aparecen finas arrugas que desaparecen al soltar. Los sintéticos, en cambio, presentan un patrón demasiado uniforme y repetitivo, se sienten fríos y rígidos y no se amoldan al pie al caminar. Otra prueba complementaria es raspar suavemente el canto o el interior: la piel deja desprenderse una ligera pelusilla, mientras que la polipiel muestra tela o una capa plástica bajo la superficie. Con estos tres filtros, la rebaja del 80% que Parfois retira el 31 de agosto solo merece la pena si la pieza supera el examen: a 9,99 euros, comprobar que el descuento no esconde un sucedáneo es el primer paso para que el chollo sea de calidad y no solo de precio.
