El embalse de Eiras cae al 64,10% y reaviva la guerra del agua entre Xunta y Caballero en Vigo

El pantano de Fornelos de Montes registra catorce hectómetros cúbicos y diez puntos menos que en la antesala de la gran sequía de 2017, mientras la Xunta y el regidor vigués reactivan su pulso por la gestión del recurso.

El embalse de Eiras, que abastece a Vigo, está al 64,10%, diez puntos menos que a finales de agosto de 2017.

Un embalse con diez puntos menos que en 2017

Según el último boletín hidrológico de Augas de Galicia, cerrado el 24 de agosto, la presa situada en Fornelos de Montes almacenaba 14,21 hectómetros cúbicos de los 22,17 que puede contener. La cifra reaviva un viejo conflicto entre administraciones.

La comparación con la gran sequía es reveladora. El 28 de agosto de 2017, Eiras estaba al 74,14%, con 16,44 hectómetros cúbicos. Hoy dispone de diez puntos porcentuales menos y de 2,23 hectómetros cúbicos menos. Eiras encara septiembre con diez puntos menos de agua que en 2017.

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El deterioro tampoco es nuevo al observar la serie reciente. En 2022 el embalse estaba al 78,56%; en 2023, al 86,05%; en 2024, al 81,10%; en 2025, al 70,09%; y en 2026, al 64,10%. En dos años, la ocupación del embalse ha caído 17 puntos porcentuales.

El precedente de 2012 amplía la distancia. El 27 de agosto de aquel año, Eiras estaba al 90,99%; en 2018, ya superada la sequía, al 85,92%. El único registro inferior disponible es del 5 de septiembre de 2011, con el 60,47%, aunque al ser doce días posterior al dato de 2026 no resulta directamente comparable.

Eiras encara septiembre con diez puntos menos de agua que en 2017, el año de la gran sequía que puso contra las cuerdas a Vigo.

Las tormentas de esta semana han devuelto los rayos y la lluvia a Galicia, pero su efecto sobre las reservas no será inmediato. La evolución de septiembre, por tanto, resulta determinante. En 2017 la falta de lluvias otoñales fue la que desplomó las reservas desde una posición de partida más holgada. La evolución de septiembre determinará con qué margen afronta Vigo el otoño.

La guerra política del agua entre la Xunta y Caballero

El dato hidrológico no llega solo. La Xunta de Galicia ha elevado esta misma semana el pulso por el agua con el alcalde de Vigo, Abel Caballero, al que acusa de convertir el abastecimiento en un patrimonio exclusivo de su agenda política, según la información publicada por La Razón. El choque reproduce un patrón que se repite cada vez que Eiras pierde reservas.

No es la primera vez que el agua enfrenta a la administración autonómica y a la municipal en la mayor ciudad gallega. En 2017, la gestión de la escasez ya generó acusaciones cruzadas sobre la responsabilidad en las restricciones. Aquel episodio dejó heridas que se reabren en cuanto el embalse desciende de los niveles que la Xunta considera confortables. Entonces, el Concello (ayuntamiento) reclamó más transparencia sobre los datos, y la Xunta defendió su gestión técnica.

El Laboratorio Gallego

La pugna por Eiras se entiende mejor si se lee en clave política. La Xunta de Galicia está gobernada por el PPdeG con mayoría absoluta, mientras que Vigo mantiene desde hace años un bastión socialista liderado por Abel Caballero, integrado en el PSdeG. Esa coexistencia ha convertido el abastecimiento en un terreno de fricción institucional, además de una cuestión hidrológica.

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La proyección del conflicto dependerá del próximo boletín hidrológico de Augas de Galicia y de las lluvias de septiembre. El precedente de 2017 demuestra que una sequía otoñal puede cambiar el escenario en pocas semanas. La incógnita es si la coordinación técnica resistirá el ruido político. La gestión del agua se resolverá primero en los despachos y después en los tribunales de la opinión pública.

Ficha del Caso

  • El caso: El embalse de Eiras, que abastece a Vigo y a su área, cae al 64,10% y reaviva la disputa entre la Xunta y el alcalde Abel Caballero por la gestión del agua.
  • Datos importantes: Capacidad: 22,17 hm³; almacenado: 14,21 hm³; 74,14% en agosto de 2017; 81,10% en 2024; 70,09% en 2025; 64,10% en 2026.
  • Resumen: Vigo encara septiembre con diez puntos menos de agua que en la antesala de la gran sequía de 2017, y la batalla política añade presión a una gestión hidrológica ya de por sí delicada.