Ángel Víctor Torres avisa: la violencia en Ceuta puede provocar una ruptura total y retrasar la solución

El ministro de Política Territorial, al frente del mando único desde el pasado martes, investiga si hay grupos organizados detrás de los ataques racistas. Considera prioritario habilitar espacios cerrados para filiar y devolver a los migrantes que permanecen en las calles.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y responsable del mando único, avisa de que la violencia en Ceuta puede provocar una ‘ruptura total’ y retrasar la normalidad.
  • ¿Quién está detrás? El propio Torres, tras el Comité de Situación presidido por Pedro Sánchez en el Palacio de la Moncloa, con apoyo del Ministerio del Interior.
  • ¿Qué impacto tiene? La investigación de posibles grupos organizados, la habilitación de espacios cerrados y la filiación de migrantes se convierten en requisitos para acelerar las devoluciones.

Ángel Víctor Torres avisa de que la violencia en Ceuta puede provocar una ruptura total y retrasar la solución. El ministro de Política Territorial y responsable del mando único desde el pasado martes atendió este viernes a elDiario.es tras salir del Comité de Situación presidido por Pedro Sánchez en el Palacio de la Moncloa.

La amenaza de la ruptura total: qué ha visto el ministro en Ceuta

El contexto inmediato no es menor. El jueves, grupos organizados ejercieron la violencia para impedir el reparto de comida de la Cruz Roja y para quemar las pertenencias de migrantes acampados en la playa del Trampolín. Ha habido detenciones e identificaciones, pero Torres admite que se vivieron situaciones que no esperaban.

El aviso es nítido. ‘Si no cesa la violencia, habrá una ruptura total y eso va a retrasar más la normalidad’, advirtió, y avanzó que se investiga si hay grupos organizados que se han desplazado a Ceuta para generar conflicto.

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En su mensaje a la ciudad autónoma hay una prioridad operativa: cuanto antes estén los migrantes en espacios cerrados, antes podrán ser devueltos. La presión está sobre la mesa. No se trata solo de seguridad; se trata de filiar a quienes permanecen en las calles, determinar sus circunstancias y abrir expedientes con garantías jurídicas.

Un mando único es un estamento colegiado que permite reuniones permanentes y deliberaciones reservadas. Torres lo describe como inédito y absolutamente necesario en esta segunda fase, cuando ya no se trata de gestionar el retorno masivo de más de 70.000 personas, sino de responder a los varios miles que siguen en calles y playas.

La violencia no solo es una afrenta humanitaria; es el principal obstáculo para acelerar la devolución y recuperar la vida cotidiana de Ceuta.

El mando único, los espacios y la lógica de la devolución

El ministro responde a las críticas por el retraso del mando único con un argumento de fases: el primer objetivo era el retorno de quienes cruzaron por El Tarajal y ese objetivo, según su relato, se alcanzó con la colaboración de Marruecos. ‘Se volvieron porque quisieron’, insistió, y subrayó que ahora toca mirar hacia adelante.

La habilitación de espacios ha generado roces con el Gobierno de Ceuta, pero Torres descarta obstrucción. Se han buscado hasta 15 recursos y se han abierto miles de plazas; el problema, explica, es que algunos emplazamientos necesitan canalizaciones y permisos de suelo. Esa lentitud se ha traducido en en un refuerzo de los equipos de filiación para evitar que los expedientes se alarguen.

Las cifras son escurridizas porque parte de los migrantes permanece diseminada en el monte y en las playas. Interior habló de 72.000 entradas y 70.000 retornos, pero Torres admite que la foto no es exacta. Esta semana se reportan alrededor de 5.000 entregas de comida, un indicio del volumen de personas que siguen en la ciudad.

Marruecos, asegura, colaboró para que regresaran más de 70.000 personas. La devolución de quienes no tienen derecho a asilo será un procedimiento administrativo con garantías; el ministro recuerda los errores del pasado y evita prometer plazos. Para los menores, subraya, se aprobó una modificación legal que obliga a la solidaridad entre territorios.

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El Eje del Poder Socialista

Observamos que el Gobierno y el PP coinciden en pedir calma en Ceuta, mientras Vox agita el discurso de odio y azuza la violencia racista. La crisis no es solo migratoria: se ha convertido en un campo de disputa política en el que la extrema derecha busca rentabilizar el miedo.

La posición socialista combina una respuesta operativa con un mensaje de Estado. La activación del mando único y la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional se produce al cierre del periodo de vacaciones; Ferraz defiende que la gestión no se ralentizó, pero asume que todo se puede hacer mejor.

En clave territorial, Ceuta soporta un impacto desproporcionado. Una ciudad de poco más de 80.000 habitantes ha visto entrar a más de 70.000 personas y conserva entre un 7% y un 8% de quienes cruzaron. El precedente de 2021, con 9.000 llegadas y ninguna salida inmediata, demuestra que el colapso no depende solo del número, sino del shock social.

La lectura a medio plazo del Gobierno es que la Unión Europea y el conjunto del Estado deben comprometerse con una acogida equitativa. Si la violencia continúa, advierte Torres, el calendario de normalización se rompe y con él la posibilidad de devolver con seguridad a quienes no tienen derecho a protección.

El próximo hito no tiene fecha cerrada: pasar por las nuevas reuniones del Comité de Situación y ver habilitados los espacios acordados. Ahora mismo, el mensaje de Moncloa es que la calma y los espacios cerrados son la única vía para cerrar la crisis con garantías.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Reforzar la gestión coordinada del mando único y desactivar la violencia como condición para devolver la normalidad a Ceuta.
  • Protagonista: Ángel Víctor Torres (ministro de Política Territorial y responsable del mando único).
  • Próximo hito: Nuevas reuniones del Comité de Situación y habilitación de los espacios acordados con el Gobierno de Ceuta.