5El precio oculto: trabajo y medio ambiente en unos vaqueros de 7 euros
Que un par de vaqueros cueste 6,99 euros no significa que producirlos cueste 6,99 euros: significa que alguien en la cadena no cobra lo que le corresponde. La organización True Price calcula que los costes externos de un vaquero confeccionado en Bangladesh con algodón indio superan los 30 euros: unos 8 por el cultivo, 20 por el proceso de teñido del tejido y 3 por la costura, fase en la que se concentran los salarios insuficientes y las malas condiciones laborales. En Bangladesh el textil representa el 85% de las exportaciones y el salario mínimo del sector, elevado en diciembre de 2023 tras meses de protestas, ronda los 105 euros al mes. El derrumbe del Rana Plaza, que en 2013 sepultó a más de mil trabajadoras, sigue siendo el recordatorio de lo que cuesta abaratar un pantalón.
La factura ambiental tampoco aparece en la etiqueta. Producir un único vaquero consume hasta 7.500 litros de agua, según Naciones Unidas, en un cultivo de algodón concentrado en regiones con estrés hídrico, y los tintes tóxicos acaban vertidos sin depurar en los ríos de los países productores. El informe The Hidden Costs of Jeans, de Impact Institute y ABN AMRO, cifraba en 33 euros lo que los minoristas deberían pagar de más por cada par para cubrir el impacto climático, la contaminación del agua y las prácticas laborales ilegales. La moda emite entre el 8% y el 10% de los gases de efecto invernadero globales, más que la aviación y el transporte marítimo juntos. Unos vaqueros de 6,99 euros no son un chollo: son una factura diferida que pagan las trabajadoras, los ríos y el clima.

