Comprar una vivienda en Málaga se ha convertido en una auténtica carrera de obstáculos para quien busca casa en la provincia. El precio de la vivienda usada alcanza ya los 4.631 euros por metro cuadrado, según el Índice Inmobiliario de Fotocasa de agosto, un récord que confirma la extrema tensión del mercado en la capital y la Costa del Sol.
Málaga marca un nuevo techo: 4.631 euros por metro cuadrado
El dato de agosto no es una sorpresa aislada: la provincia se mantiene como la más cara de Andalucía. La diferencia con el resto del territorio es abismal. Granada, segunda en el ranking autonómico, se queda en 2.514 euros por metro cuadrado; Cádiz alcanza los 2.477 y Jaén cierra la tabla con 1.149 euros. La brecha entre Málaga y Jaén supera los 3.400 euros por metro cuadrado.
El encarecimiento interanual en Málaga es del 6,4%, el sexto mayor de la comunidad, por detrás de Almería, Jaén, Sevilla, Cádiz y Córdoba. Lejos quedan los incrementos de más del 20% de ejercicios anteriores, aunque el nivel de precios ya parte de una base altísima. Para una familia media, comprar una vivienda de 80 metros cuadrados en la capital malagueña supone desembolsar más de 350.000 euros.
La Costa del Sol concentra seis municipios por encima de 5.000 euros
La costa agrava la situación de la capital. Marbella encabeza el ranking andaluz con 5.746 euros por metro cuadrado. Le siguen otros municipios malagueños: Benahavís (5.629), Ojén (5.607), Nerja (5.306), Estepona (5.101) y Fuengirola (5.057). Seis municipios de la provincia superan ya la barrera de los 5.000 euros, una situación que expulsa hacia el interior a quienes buscan una primera vivienda.
Málaga capital tampoco da respiro: alcanza los 4.387 euros por metro cuadrado, un 5,5% más que hace un año. Es la capital de provincia más cara de Andalucía, muy por delante de Cádiz capital (3.446 euros) y de Granada capital (2.893 euros). La distancia entre la capital malagueña y la segunda capital andaluza ronda los 940 euros por metro cuadrado.
En el conjunto de Andalucía, el precio de la vivienda usada subió un 10,9% interanual hasta los 2.958 euros por metro cuadrado. Se encadenan ya 70 incrementos interanuales consecutivos desde noviembre de 2020. Eso sí, agosto dejó una señal de moderación: los precios bajaron un 0,5% respecto a julio. Fotocasa habla de una ralentización del crecimiento tras meses de subidas superiores al 20%, aunque avisa de que el mercado sigue tensionado.
El precio no solo sube en las viviendas de lujo de la Costa del Sol: también convierte la primera compra en una meta cada vez más lejana para miles de malagueños.
La Lectura Andaluza
Para entender qué está pasando en Málaga conviene mirar el conjunto andaluz. La comunidad encadena 70 subidas interanuales desde noviembre de 2020 y el precio medio autonómico, 2.958 euros por metro cuadrado, hace tiempo que dejó de ser un dato exclusivo de la Costa del Sol. La combinación de demanda extranjera, teletrabajo y falta de suelo finalista ha tensionado el mercado en Málaga, pero también en Sevilla y Cádiz. Un trabajador medio que necesita una hipoteca en la capital malagueña se enfrenta a cuotas que superan con creces el 35% de sus ingresos, el umbral que los analistas consideran razonable. No es un problema estadístico: es una decisión diaria sobre alquilar, compartir piso o marcharse a municipios dormitorio cada vez más lejanos.
La proyección apunta a una moderación del ritmo, no a una caída de precios. Fotocasa ya detecta descensos mensuales puntuales, como el 0,5% de agosto, pero el desequilibrio entre demanda e inventario sigue siendo estructural. Quien espere una corrección rápida en Marbella, Estepona o la propia Málaga capital puede encontrarse con lo contrario: más promoción orientada al comprador de alto poder adquisitivo y menos oferta asequible. La lectura andaluza es doble. La comunidad gana atractivo, inversión y población; también necesita respuestas de vivienda para que el crecimiento no se convierta en expulsión.

