EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Marruecos ha reivindicado ‘derechos históricos y geográficos’ sobre Ceuta y Melilla y ha reclamado su ‘retorno al seno de la patria’ en plena crisis migratoria.
- ¿Quién está detrás? El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, y el ministro de Asuntos Islámicos, Ahmed Tufiq; este último ante el rey Mohamed VI.
- ¿Qué impacto tiene? El Gobierno defiende que la soberanía española está ‘reconocida internacionalmente’ y recuerda que la ONU rechazó en 1975 incluir a Ceuta y Melilla entre los territorios por descolonizar.
El Gobierno de Sánchez blinda la soberanía de Ceuta y Melilla ante la reivindicación marroquí. La posición española se apoya en títulos jurídicos anteriores al Estado marroquí y en el rechazo de la ONU a equiparar ambas ciudades con territorios por descolonizar.
Durante la crisis migratoria que desborda Ceuta, el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ha reivindicado los ‘derechos históricos y geográficos’ del país magrebí sobre las dos ciudades autónomas y ha reclamado un ‘espacio de diálogo’ para abordar su ‘retorno al seno de la patria’. Así lo recoge este domingo la información publicada por El País.
No es la única voz. En una ceremonia religiosa presidida por el rey Mohamed VI, el ministro de Asuntos Islámicos, Ahmed Tufiq, aludió a la ‘lucha sagrada para liberar las ciudades ocupadas’. El Ejecutivo español considera estas declaraciones una escalada retórica en el momento de mayor presión sobre Ceuta.
La respuesta del Gobierno: soberanía ‘reconocida internacionalmente’
La respuesta de España ha sido tajante. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha trasladado por canales diplomáticos que ‘Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas’ y ‘de la UE’, con una soberanía ‘reconocida internacionalmente’. El departamento añade que rechazará ‘tajantemente cualquier planteamiento distinto’.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha sostenido en el Congreso que las dos ciudades son ‘españolísimas’ e ‘intocables’. Su intervención refuerza un mensaje de unidad institucional que el Ejecutivo quiere blindar frente a la presión norteafricana.
Por qué la reclamación marroquí no tiene base jurídica ni respaldo de la ONU
El argumentario jurídico es contundente. España acredita una soberanía sobre Ceuta y Melilla con orígenes anteriores a la conformación de cualquier Estado marroquí. Además, expone el catedrático Alejandro del Valle en el Real Instituto Elcano, tal soberanía fue ‘confirmada reiteradamente por la entidad presoberana marroquí mediante tratados firmados con el sultán desde el siglo XVIII’.
La reivindicación marroquí se mueve en el terreno de la narrativa; la respuesta española se asienta en el derecho internacional.
La ONU ya zanjó el debate sobre la naturaleza colonial de ambas ciudades. En 1975, Marruecos solicitó al Comité de Descolonización que incluyera a Ceuta y Melilla en su listado de territorios no autónomos, aquellos cuyos pueblos no han alcanzado un gobierno propio pleno. El intento no prosperó.
Los historiadores consultados por El País desmontan además la tesis del ‘retorno’. Ceuta fue conquistada en 1415 por Portugal y quedó bajo la Corona española en 1640; Melilla fue tomada en 1497 por las tropas del duque de Medina Sidonia e incorporada a la Corona de Castilla con los Reyes Católicos. Ninguna de las dos perteneció a una entidad que pueda considerarse conexa con el Marruecos actual.
Tampoco es comparable con Gibraltar. A diferencia de lo que ocurre con el Peñón, no existe una controversia internacional reconocida entre España y Marruecos por Ceuta y Melilla ni supervisión alguna de la ONU sobre ellas.
La inmensa mayoría de sus habitantes quiere que Ceuta y Melilla sigan en España. Las dos ciudades no solo están reconocidas en pie de igualdad por la Constitución de 1978, que les asigna representación en el Congreso y el Senado, sino que desde 1995 tienen estatutos de autonomía.
Los expertos recomiendan girar el debate hacia el terreno democrático. Frente a un régimen no democrático que controla gran parte del poder, España y la Unión Europea defienden espacios de derechos y libertades. Esa es la lectura estratégica que Moncloa quiere instalar en la opinión pública europea.
El Eje del Poder Socialista
Observamos un movimiento de Estado y de cohesión social, no un gesto táctico. La defensa de Ceuta y Melilla refuerza el argumentario del Gobierno de coalición y del PSOE como garantes de la soberanía nacional y del proyecto europeo. Fuentes socialistas consultadas por Moncloa.com sitúan la crisis en la misma línea de firmeza que el Ejecutivo mantiene con otros asuntos sensibles de política exterior.
El aterrizaje territorial es inmediato. Las dos ciudades autónomas viven una presión migratoria y social que exige más inversión en sanidad, educación y empleo. La brecha socioeconómica de Ceuta y Melilla respecto a la media española es un desafío pendiente que el Gobierno socialista reconoce y que deberá abordar con presupuestos y con medidas de cohesión territorial.
La oposición parlamentaria aprovecha la crisis para desgastar al Ejecutivo, pero sin cuestionar la españolidad de las dos ciudades. El riesgo inmediato es que el ruido político diluya el mensaje jurídico y democrático. La próxima convalidación de cualquier medida urgente sobre fronteras o cooperación migratoria en el Congreso será la ventana crítica para medir la solidez de la mayoría.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: Soberanía reconocida y base jurídica sólida: Ceuta y Melilla son España y Europa.
- Protagonista: Margarita Robles (ministra de Defensa).
- Próximo hito: Pendiente de confirmar por Exteriores: próxima ronda diplomática con Marruecos sobre cooperación migratoria.
