Scott Bessent defiende la intervención del yen-dólar con Japón frente a las críticas de Elizabeth Warren

El secretario del Tesoro aclara que la operación se ejecutó canjeando activos del Fondo de Estabilización, sin nueva asignación del Congreso. Japón no recibió crédito ni debe devolver nada.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Scott Bessent, secretario del Tesoro, respondió este viernes a la senadora Elizabeth Warren y defendió la intervención del dólar-yen coordinada con Japón.
  • ¿Quién está detrás? El Departamento del Tesoro ejecutó la operación a través del Fondo de Estabilización Cambiaria, sin aprobación adicional del Congreso.
  • ¿Qué impacto tiene? La bronca reabre el debate en Washington sobre la supervisión legislativa del intervencionismo cambiario y sobre la relación económica con Japón.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendió este viernes la intervención del dólar-yen con Japón frente a la senadora Elizabeth Warren.

Una bronca por carta en el Senado

La senadora Elizabeth Warren, demócrata por Massachusetts y miembro de mayor rango del Comité Bancario del Senado, envió el 14 de agosto una carta personal a Bessent para pedir explicaciones sobre el despliegue del Fondo de Estabilización Cambiaria. Según el intercambio recogido por el Washington Examiner, la senadora quería saber por qué la administración de Donald Trump había usado el fondo para ‘apuntalar los mercados financieros e inflar el yen japonés’.

La respuesta llegó este viernes y no tuvo matices. Bessent aseguró que la senadora por Massachusetts ‘ha dejado claro que sabe incluso menos de mercados de divisas que de banca’ y corrigió el primer párrafo de su misiva: ‘Está equivocado sobre de dónde salió el dinero, en qué consistió la transacción y si existía siquiera un prestatario’.

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Qué es el Fondo de Estabilización Cambiaria y qué hizo el Tesoro

La discusión tiene una base técnica clara. Según el Departamento del Tesoro, la operación no fue una compra de yenes con dinero nuevo de los contribuyentes: el Fondo de Estabilización Cambiaria —creado en 1934 para intervenir en los mercados de divisas sin necesidad de aprobación del Congreso— canjeó activos en en divisas existentes por yenes.

Japón no debe nada al Tesoro. Por lo tanto, no existe riesgo de que Japón deje de pagar una deuda que no existe’, argumentó Bessent en su carta. La aclaración es relevante: si se tratara de un préstamo, el Congreso tendría más margen para fiscalizar la operación, pero el Fondo de Estabilización Cambiaria permite al Ejecutivo mover posiciones de divisas con autonomía.

La intervención se produjo a principios de agosto, después de que el yen cayera a mínimos de 40 años. El Tesoro defendió que unos mercados de yenes desordenados podrían contagiar a los mercados globales y terminar elevando los costes de financiación para los estadounidenses. Es el mismo argumento que Washington utilizó al intervenir con Argentina el año pasado.

La bronca no es solo técnica: es la disputa por quién controla un fondo que permite intervenir en divisas sin pedir permiso al Congreso.

La Lógica de Washington

Desde Washington, la movilización del Fondo de Estabilización Cambiaria responde a una lógica de estabilidad financiera. El yen es la tercera divisa de reserva del mundo y su desplome a mínimos de 40 años era un foco de tensión para los mercados de deuda y de divisas, incluida la financiación del Tesoro americano. La intervención coordinada con Japón buscó frenar ese desorden antes de que se tradujera en mayores costes de financiación para hogares y empresas de Estados Unidos.

Bessent no necesitaba una votación en el Senado. El Fondo de Estabilización Cambiaria se diseñó precisamente para este tipo de operaciones rápidas. Esa es la lógica de Washington: preservar la maniobra del Ejecutivo en mercados de divisas cuando hay riesgo sistémico. La senadora Elizabeth Warren pide más supervisión; el Tesoro responde con una lección técnica y una defensa de su autonomía.

Para España, la lectura es indirecta: un yen más débil puede mover flujos de inversión y competitividad en Asia, pero la disputa importa sobre todo por lo que revela del pulso entre el Congreso y el Tesoro. Si la Casa Blanca consolida el uso del fondo sin supervisión detallada, las futuras intervenciones cambiarias de Washington seguirán siendo una variable a vigilar para los exportadores españoles con exposición a divisas asiáticas.

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Ficha del Caso

  • El caso: El Tesoro de Estados Unidos y Japón coordinaron una intervención cambiaria a principios de agosto para frenar la caída del yen a mínimos de 40 años. La senadora Warren pidió explicaciones; el secretario Bessent defendió la operación.
  • Datos clave: El Fondo de Estabilización Cambiaria canjeó activos en divisas existentes por yenes. No hubo nueva asignación presupuestaria ni crédito a Japón. La operación se ejecutó tras el mínimo de cuatro décadas del yen.
  • Para España: La disputa importa como señal del control institucional sobre el intervencionismo cambiario americano. Un dólar-yen ordenado reduce riesgos globales, aunque no altera directamente el comercio ni la financiación de empresas españolas a corto plazo.