1Chinchón: la plaza mayor que se disfruta mejor en septiembre
La Plaza Mayor de Chinchón no es una plaza convencional: de planta irregular, cerrada por casas de tres plantas con soportales, sus 234 balcones de madera pintados de verde —los «claros»— se asoman a un ruedo de arena que desde hace siglos hace las veces de coso taurino, corral de comedias y escenario de fiestas reales. Esa doble vida, entre plaza castellana y plató al aire libre, es la clave de que septiembre sea un mes ideal para disfrutarla. Las fiestas patronales de agosto han quedado atrás y el calor extremo del verano ha remitido; la luz baja y dorada del atardecer se cuela entre las balconadas, y las terrazas de los mesones invitan a quedarse a comer un cochinillo asado o unas judías chinchoneras sin el agobio estival, con un chupito de anís de postre y la plaza, por fin, a ritmo humano.
Quien la visite en septiembre puede además toparse con lo mejor del calendario chinchonero: a finales de mes, la Fiesta de la Vendimia llena el entorno de la plaza de trajes tradicionales, pisado de uvas, concursos y catas de vino, justo cuando la villa, a unos 45 kilómetros de Madrid y a una hora en el autobús 337 desde Conde de Casal, recupera el pulso tranquilo de entre temporadas. También son días de las visitas teatralizadas El Alma de Chinchón, que convierten el casco histórico en un escenario vivo. Y como telón de fondo queda una plaza que ha rodado La vuelta al mundo en 80 días, escenas de Orson Welles y Asteroid City, de Wes Anderson: pocos escenarios aguantan tan bien el primer plano como esta joya declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1974.
