La Fiscalía pide 18 años de inhabilitación para Kichi, ex alcalde de Cádiz, por revelación de secretos y prevaricación

La Fiscalía acusa al exalcalde de Cádiz y a cinco exmiembros de su equipo de urdir un plan para contratar a un asesor pese a tener el cupo cubierto. Pide además una multa de 10.800 euros.

La Fiscalía ha pedido 18 años de inhabilitación especial para el exalcalde de Cádiz, José María González ‘Kichi’, al que acusa de dos delitos continuados de revelación de secretos y de prevaricación por el desempeño de un asesor de su partido en el Consistorio.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Fiscalía solicita 18 años de inhabilitación y una multa de 10.800 euros para el exalcalde de Cádiz, Kichi.
  • ¿Dónde y quién? La petición se dirige contra el exalcalde y otros cinco exmiembros del gobierno municipal de Cádiz.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? El caso afecta a la confianza en la gestión pública local y al uso de los recursos municipales.

La acusación de la Fiscalía: inhabilitación y multa

Según el escrito de acusación provisional remitido al juzgado, la Fiscalía pide además 18 meses de multa con una cuota diaria de 20 euros, lo que suma 10.800 euros. Junto a Kichi están acusados David Navarro González Santos, José Vicente Barcia Magaz, José Ramón Páez Pareja, Laura Jiménez Ortega y Fernando García Acuña, todos ellos con responsabilidades en el Ayuntamiento de Cádiz en 2018.

Los hechos se remontan a 2018, cuando, según la Fiscalía, el equipo del entonces alcalde ‘tenía cubierto el cupo de asesores’ y urdió ‘un plan’ para contratar como asesor jurídico del Grupo Municipal Por Cádiz Sí Se Puede a Fernando García. La contratación se habría formalizado a pesar de que el cupo estaba completo, lo que constituye un fraude de ley.

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La Fiscalía considera que los delitos son continuados. La revelación de secretos se refiere a la divulgación de información reservada para facilitar la contratación; la prevaricación, a la adopción de una resolución injusta a sabiendas de su ilegalidad. Las penas solicitadas reflejan la gravedad que la Fiscalía atribuye a los hechos, especialmente la inhabilitación especial, que impediría a los acusados ostentar cargos públicos. El escrito se dirige al juzgado de instrucción correspondiente, que deberá resolver sobre la apertura de juicio oral. La causa se encuentra bajo la supervisión del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

El escrito de acusación es provisional y el juzgado deberá decidir ahora si abre juicio oral. No hay fecha fijada. La defensa de los acusados puede presentar alegaciones antes de que se dicte el auto correspondiente. La multa, en caso de condena, se sumaría a la inhabilitación.

El caso de Kichi pone el foco en los límites del uso de los recursos municipales para contrataciones políticas, una cuestión recurrente en la administración local andaluza.

Los seis acusados y el entramado municipal

Los otros cinco acusados ocupaban cargos de responsabilidad en el Ayuntamiento de Cádiz en 2018. David Navarro era concejal del Área de Personal, José Vicente Barcia Magaz jefe de Gabinete de Alcaldía, José Ramón Páez Pareja asesor de Alcaldía, Laura Jiménez Ortega concejala Delegada del Servicio de Turismo y Fernando García Acuña asesor de Por Cádiz Sí Se Puede.

Según la Fiscalía, la contratación de Fernando García se produjo a pesar de que el cupo de asesores estaba completo, lo que supuestamente vulneró la normativa de función pública. El escrito sostiene que se buscó una vía para eludir esa limitación, con el objetivo de incorporar al asesor sin pasar por los procedimientos ordinarios.

El caso salpica a la formación de izquierdas que gobernó Cádiz con Kichi al frente, un periodo en el que la ciudad se convirtió en referente del municipalismo del cambio en Andalucía. La instrucción judicial ha puesto el foco en las prácticas de contratación de personal de confianza en el consistorio.

Desde los partidos de la oposición en Cádiz se ha reclamado celeridad en la investigación, mientras que el entorno de los acusados defiende su inocencia y subraya que se trata de una acusación provisional.

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La Lectura Andaluza

Este proceso judicial se enmarca en un contexto andaluz donde la transparencia en la gestión local ha ganado peso en el debate público. Cádiz no es ajena a los focos mediáticos: su ayuntamiento ha sido laboratorio de nuevas formas de gobernar, y también de controversias sobre los límites de la contratación de personal de confianza. La ciudad, con una población cercana a los 116.000 habitantes, es la capital de provincia más pequeña de Andalucía.

Para los ciudadanos de Cádiz, el caso no es solo una cuestión de responsabilidades penales: toca la fibra de cómo se utilizan los recursos públicos. La petición de 18 años de inhabilitación, si prospera, impediría a Kichi presentarse a cualquier cargo electivo durante casi dos décadas. El juzgado decidirá en los próximos meses si hay indicios suficientes para sentar en el banquillo a los seis acusados. Si se abre juicio oral, el proceso podría prolongarse durante meses, con una posible vista en la Audiencia Provincial de Cádiz.

La lectura desde la tierra apunta a una lección clara: la gestión municipal, incluso en los proyectos más transformadores, debe respetar los procedimientos legales. Andalucía, con su rica tradición de autonomía local, observa este caso como un termómetro de la salud democrática de sus instituciones. La transparencia y el buen uso de los recursos públicos son pilares que ningún proyecto político puede descuidar.