EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La aprobación de la gestión económica de Donald Trump cae ocho puntos entre los votantes republicanos, hasta el 53%, según la encuesta de Financial Times y Focal Data.
- ¿Quién está detrás? El malestar por el coste de la vida, la gasolina y los aranceles está erosionando a la base del Partido Republicano a dos meses de las elecciones legislativas.
- ¿Qué impacto tiene? Para España, una derrota republicana en el Congreso alteraría la agenda comercial y transatlántica que afecta a exportadores, turismo y cooperación energética.
La confianza de los votantes republicanos en la gestión económica de Donald Trump se ha desplomado ocho puntos en un solo mes, hasta el 53%, según la última encuesta de Financial Times y Focal Data publicada este domingo. El coste de la vida ya no es un rumor de encuestas: se ha convertido en la principal grieta dentro de la base conservadora a las puertas de las midterms de noviembre.
Una caída de ocho puntos dentro del trumpismo
El sondeo mensual muestra a el 57% de los votantes registrados reconociendo que su situación financiera ha empeorado desde que Trump asumió el cargo, cuatro puntos más que en la oleada anterior. La aprobación global del presidente se queda en el 33%, el peor dato desde que arrancó la serie en mayo. Dentro del Partido Republicano, el respaldo a su agenda económica y de empleo apenas llega al 53%, otro mínimo de la muestra, y su aprobación general entre los suyos toca el 72%, también el registro más bajo del sondeo.
Los datos de Reuters/Ipsos apuntan en la misma dirección. Siete de cada diez estadounidenses dan una valoración negativa a Trump sobre el coste de la vida y, entre los republicanos, cuatro de cada diez comparten el reproche. Dos sondeos distintos, una misma fotografía: el votante que dio la victoria al movimiento trumpista no se siente compensado en la caja registradora.
El coste de la vida, motor del descontento

Los precios de la gasolina y el diésel, disparados por las tensiones de oferta ligadas a la guerra de Irán, y los aranceles del 50% aplicados a bienes canadienses por unos 20.000 millones de dólares aparecen como los principales detonantes. Un 56% de los votantes rechaza esos aranceles; entre los independientes la oposición supera el 60% y cerca de un tercio de los republicanos también se desmarca.
La Casa Blanca responde que las disrupciones vinculadas a la operación militar en Irán son temporales y que su apuesta sigue siendo el recorte fiscal, la desregulación y la ampliación de la oferta energética. El último informe de empleo de agosto se ha usado como prueba de que la creación de empleo privado y la reconstrucción manufacturera continúan. El dato asusta al aparato republicano.
El precio de la gasolina es la única variable que rompe la lealtad del votante republicano a Trump: ni los aranceles ni la batalla cultural le cortan más voto.
Las rebajas en el negocio del merchandising MAGA lo confirman. Donald ‘Whitey’ Taylor, dueño de Trump Town USA en Boones Mill, Virginia, pasó de facturar más de 15.000 dólares diarios en 2024 a apenas 1.500 al día este año, según cuenta el Wall Street Journal. La gasolina no entiende de lealtades. Algunos analistas matizan que parte de la caída responde al fin del ciclo electoral, pero la simultaneidad con la erosión económica de la base es innegable.
La Lógica de Washington
En Washington la lectura es más estructural que coyuntural. El voto republicano actual no castiga a Donald Trump por su política exterior ni por su agenda cultural: le castiga por el bolsillo. Es la lección de 1992: la recesión le costó a George H.W. Bush la Casa Blanca pese a la victoria militar en el Golfo. Ahora, igual que entonces, la inflación de la energía y de los alimentos se traduce en una factura semanal que ningún recorte fiscal a medio plazo compensa. La Casa Blanca apuesta por consolidar el crecimiento y la energía, confiando en que la percepción cambie antes de noviembre, pero el calendario aprieta.
Para España, esta erosión tiene consecuencias poco comentadas. Estados Unidos es el primer destino no europeo de las exportaciones españolas, con sectores como el aceite de oliva, el vino, la maquinaria y la moda muy expuestos a cualquier acelerón proteccionista. Si el Partido Republicano pierde la Cámara de Representantes, la agenda arancelaria que mantiene en vilo a los exportadores españoles quedaría frenada en seco; si la conserva, podríamos ver una segunda oleada de medidas sectoriales con impacto directo en el campo andaluz y en la industria catalana.
El propio Financial Times añade que el 46% de los votantes considera que Trump dificulta las opciones de los candidatos republicanos, y entre los independientes el 47% asegura que su respaldo les disuade de votar al candidato conservador. Los demócratas amplían a 7,5 puntos su ventaja en la papeleta general. La próxima gran prueba será la convención del Comité Nacional Republicano en Dallas este miércoles y jueves, con Trump como centro del cartel. Si no puede vender que la gasolina bajará, la gira por los 35 distritos clave se hará cuesta arriba.
Ficha del Caso
- El caso: Una encuesta mensual de Financial Times y Focal Data detecta una caída de ocho puntos en la aprobación económica de Trump entre los republicanos, en plena recta final hacia las legislativas de noviembre.
- Datos clave: El 53% de los republicanos aprueba su agenda económica; el 57% de los votantes dice estar peor; el 56% rechaza los aranceles del 50% a Canadá; los demócratas lideran por 7,5 puntos la preferencia de voto.
- Para España: El debilitamiento del trumpismo en el Congreso podría moderar la agenda arancelaria y redefinir las prioridades transatlánticas que afectan a exportadores, turismo y cooperación energética.

