Cambios LOMLOE en ESO y Bachillerato: repetición, promoción, religión y currículo frente a la LOMCE

La ley educativa de 2020 cambió la promoción, la repetición y el tratamiento de la religión en ESO y Bachillerato. La norma también reequilibra las competencias curriculares entre el Estado y las comunidades autónomas.

La LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación) cambió en la ESO y el Bachillerato las reglas de promoción, repetición, religión y currículo frente a la LOMCE, la reforma educativa de 2013. El texto consolidado está disponible en el Boletín Oficial del Estado.

Qué cambió la LOMLOE en ESO y Bachillerato

Frente a la LOMCE, que dividía las materias en troncales, específicas y de libre configuración, la LOMLOE recupera un currículo basado en competencias clave. La exposición de motivos publicada en el BOE atribuye a la ley anterior una multiplicación de materias y currículos diferentes. El nuevo diseño reduce el peso de los itinerarios cerrados y devuelve capacidad a los centros para concretar sus proyectos pedagógicos.

La LOMLOE también modifica la ordenación de la ESO: elimina los itinerarios de desigual valor que la LOMCE había introducido y recupera un tronco común para todos los estudiantes. En Bachillerato se mantienen las modalidades, pero con materias comunes y una estructura más flexible para la elección del alumnado.

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En la ESO (Educación Secundaria Obligatoria), la promoción de curso no se vincula automáticamente al número de suspensos. El equipo docente evalúa de forma colegiada si el alumno puede progresar, y la repetición se reserva como medida excepcional. La repetición deja de ser automática en la ESO: la ley limita a una repetición por curso y a dos en toda la etapa.

En Bachillerato, el alumnado promociona de primero a segundo con un máximo de dos materias suspensas. Según la LOMLOE, el título de Bachiller se expide al superar todas las asignaturas de la etapa, salvo las exenciones que la propia norma y las administraciones educativas prevean.

La asignatura de religión católica se oferta con carácter voluntario. Su evaluación no computa para la nota media, las becas ni el acceso a la universidad, de acuerdo con la LOMLOE. Los centros deben ofrecer atención educativa alternativa para el alumnado que no la curse, sin que esta tenga efectos académicos.

La LOMLOE justifica su reforma en la necesidad de revertir la ruptura de equilibrio que, según su exposición de motivos, provocó la LOMCE en un sistema democrático y plural.

Cómo se reparten las competencias y quién decide la promoción

La LOMLOE reequilibra el reparto de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas. Según la exposición de motivos, la LOMCE concentró en la administración central un 55% de las competencias curriculares en comunidades con lengua cooficial y un 65% en el resto. La norma vigente devuelve a las autonomías capacidad para regular materias, metodologías y evaluaciones de diagnóstico.

Para los equipos docentes, la promoción requiere ahora decisiones individualizadas. No basta con contar suspensos: hay que valorar la madurez, el progreso y las posibilidades de recuperación. La repetición debe ir siempre acompañada de un plan específico de refuerzo que el centro debe diseñar y comunicar a la familia, conforme a la LOMLOE.

La ley sustituye las reválidas de la LOMCE por evaluaciones de diagnóstico en cuarto de Primaria y segundo de ESO, orientadas a la mejora del sistema y sin efectos académicos. También recupera los programas de diversificación curricular para el alumnado que los precise.

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El Marco Educativo

La norma de referencia es la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, publicada en el BOE del 30 de diciembre de 2020 y corregida el 23 de febrero de 2021. El Estado fija las enseñanzas mínimas y el currículo básico; las comunidades autónomas completan el desarrollo normativo y los centros concretan su proyecto educativo, dentro del marco de autonomía previsto por la LOE.

Los colectivos implicados son los estudiantes de ESO y Bachillerato, los docentes, los equipos directivos y las administraciones educativas. También participan en el debate el Ministerio de Educación y las consejerías autonómicas, así como los sindicatos del profesorado y las asociaciones de padres. La implantación se ha completado por etapas: tanto la ESO como el Bachillerato se rigen íntegramente por la LOMLOE desde el curso 2023-2024, tras la aprobación de los reales decretos de enseñanzas mínimas y de los currículos autonómicos. Puedes consultar la normativa en la web del Ministerio de Educación.

Claves de la Noticia

  • Qué importa: La LOMLOE modificó la LOE para revertir el modelo de la LOMCE en promoción, repetición, religión y distribución curricular.
  • Por qué importa: Cambia la forma en que los estudiantes de ESO y Bachillerato promocionan, repiten y cursan religión, y redistribuye competencias educativas.
  • A quién le importa: A estudiantes de secundaria y Bachillerato, docentes, equipos directivos y familias que deben entender las nuevas reglas de evaluación y promoción.