PNV planta una política migratoria estatal para frenar a la ultraderecha en plena crisis de Ceuta

El portavoz parlamentario jeltzale, Joseba Díez Antxustegi, vincula la propuesta a evitar el avance de los partidos xenófobos. El PSE-EE defiende la gestión del Ejecutivo y considera que el PNV eleva el tono en el Congreso.

El PNV ha planteado este domingo una política migratoria estatal ‘ordenada, regular y segura’ para frenar a la ultraderecha en plena crisis de Ceuta. La propuesta llega después de la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos y con el partido como socio clave de la investidura.

Según publicó Deia, la propuesta la formuló el portavoz parlamentario Joseba Díez Antxustegi en Radio Euskadi. El dirigente vinculó la gestión ordenada de la inmigración a la necesidad de evitar que crezcan los partidos radicales y xenófobos. ‘Los partidos moderados centrados que defendemos los derechos humanos lo que tenemos que hacer es afrontar los problemas de frente, hablar claro y solucionarlos o, por lo menos, gestionarlos con rigor’, sostuvo.

La propuesta del PNV y el contexto de Ceuta

Para la formación jeltzale, el debate migratorio ha estado monopolizado durante años por los ‘dos extremos’. La alternativa pasaría por combinar una política de acogida humanista con orden, previsión y planificación. La migración, recuerda el PNV, sigue siendo necesaria en una sociedad vasca envejecida y debe resultar asumible para las instituciones y aceptada por la ciudadanía.

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El PNV ya había criticado que la ausencia de discurso por parte de los partidos tradicionales deja campo libre a la extrema derecha. La formación sostiene que las redes sociales amplifican bulos y vídeos descontextualizados, y que la falta de una versión oficial sólida en la crisis de Ceuta agrava la desconfianza entre los distintos grupos parlamentarios y la ciudadanía.

La crisis de Ceuta centró el pleno del Congreso del pasado jueves. El presidente Pedro Sánchez preguntó a la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, si la solución era ‘utilizar la fuerza’ contra los jóvenes que cruzaron la frontera. Vaquero desmintió que su partido hubiera propuesto esa medida y el propio presidente lo reconoció.

Las críticas a la gestión y la respuesta socialista

Díez Antxustegi calificó este domingo la gestión del Gobierno español como ‘desastrosa. Afirmó que la entrada de entre 70.000 y 100.000 personas en una sola tarde sin un control fronterizo organizado ‘no es normal’. El portavoz recordó que esta valoración no solo la mantiene el PNV, sino también partidos de izquierda y de derecha, y advirtió de que la falta de gestión favorece a las opciones radicales.

La propuesta jeltzale reproduce los términos ‘ordenada, regular y segura’ que ya recogió el Pacto Social Vasco por la Migración en 2025.

El vicelehendakari socialista, Mikel Torres, considera que el PNV está elevando el tono en el Congreso. Sostiene que el lehendakari Pradales se equivoca al ver ‘noqueado’ a Pedro Sánchez y que ese discurso alimenta las expectativas de PP y Vox. El portavoz jeltzale replicó que ser exigente con la gestión de fronteras no es subir el tono, sino reivindicar que las cosas se hagan bien.

En el pleno, Pedro Sánchez insistió en un discurso polarizado y afirmó que el uso o no de la fuerza, el humanismo o la fuerza, será la ‘disyuntiva’ cuando se aborde el control fronterizo. El PNV, por su parte, considera que ese enfoque reduce un debate complejo y no aporta soluciones de gestión.

El pacto vasco de 2025 y el frente foral

Los términos ‘ordenada, segura y regular’ figuran en el acuerdo de mínimos que firmó el Parlamento Vasco en marzo de 2025 con el respaldo de PNV, PSE-EE y EH Bildu. Esas palabras aparecen también en el pacto mundial suscrito por 160 estados en 2018. El PNV destaca que su propuesta no es nueva.

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El lehendakari Pradales ha incorporado esta reivindicación al diálogo bilateral con Sánchez y presentó con Canarias una propuesta conjunta para una gestión planificada de la migración. El PNV reclama, además, competencias migratorias para Euskadi. En la agenda inmediata figura la ronda de contactos de Pradales con partidos y agentes sociales, previa a la negociación de la reforma fiscal en las Juntas Generales de Bizkaia, Gipuzkoa y Araba.

Sobre esa reforma, Díez Antxustegi admitió que será complicado alcanzar acuerdos con la oposición en un ciclo electoral. Indicó que ni al PP ni a EH Bildu les ha gustado demasiado la propuesta de revisión presentada por PNV y PSE-EE. El acuerdo tiene la mayoría garantizada en Bizkaia, pero en Gipuzkoa y Araba necesita un tercer socio.

El PNV ha sido crítico con la gestión de la inmigración, pero al mismo tiempo ha defendido la acogida humanista. Su posición combina la exigencia de competencias con la petición de una política estatal coordinada. La discusión tendrá continuidad en el Congreso y en el diálogo bilateral entre el Gobierno Vasco y el Ejecutivo central.