EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Los ministros Ángel Víctor Torres y Óscar Puente han roto este domingo la interlocución cordial con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y lo han acusado de ser un ‘mero peón’ de Alberto Núñez Feijóo.
- ¿Quién está detrás? El ministro de Política Territorial y el titular de Transportes, en una campaña coordinada tras semanas de indignación local hacia Moncloa por la crisis migratoria iniciada el 30 de julio.
- ¿Qué impacto tiene? El choque institucional se produce después de que la Autoridad Portuaria de Ceuta rechazara el viernes la ocupación de 16.000 metros cuadrados en el puerto para instalar carpas, decisión que Puente ha revocado mediante una orden ministerial.
Moncloa ha quebrado este domingo la tregua institucional con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, al llamarlo ‘mero peón de Feijóo’.
El movimiento lo han protagonizado Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, y Óscar Puente, titular de Transportes. Desde la entrada masiva de migrantes del pasado 30 de julio, Ceuta ha dirigido su indignación contra Moncloa; los enviados del Ejecutivo y el delegado del Gobierno en la ciudad habían intentado preservar un trato cordial con Vivas para sostener la colaboración entre administraciones. Este domingo, según ha publicado The Objective, esa contención se ha roto.
Puente ha utilizado su cuenta en X, antes Twitter, para señalar al presidente ceutí: ‘Vivas se ha olvidado de su papel institucional y ha asumido ser un mero peón de Feijóo en todo esto’. El ministro ha rematado con otra frase: ‘Este es el bucle que quiere el PP en Ceuta’.
Torres, responsable del mando único designado para gestionar la crisis de Ceuta, abrió la vía pública contra Vivas en una entrevista publicada este domingo por La Vanguardia y en una intervención posterior en TVE. Habló de falta de ‘lealtad’ del político popular y amenazó con desvelar más datos del desencuentro ‘cuando acabe todo’.
El ministro canario insistió en el argumento que Moncloa quiere fijar para todo el PP. ‘El PP votó en contra de la redistribución de los menores’ por el resto de España, recordó, así que ‘es falso que ayudaran a Ceuta, porque el propio Vivas pedía esa reubicación, y su partido le dio la espalda’. La lectura popular es distinta: desde la Ciudad Autónoma de Ceuta se defiende que la solidaridad con los menores no puede imponerse por decreto y que la derivación a otras comunidades debe acordarse en la Conferencia Sectorial, no improvisarse en los despachos de Moncloa.
El ataque a Vivas confirma una tesis incómoda: la crisis de Ceuta se libra ya en clave de desgaste político, no de emergencia humanitaria.
La orden del puerto y el choque de legitimidades
El choque político tiene también una dimensión administrativa. Puente ha firmado esta misma semana una orden que autoriza a la Secretaría de Estado de Migraciones a utilizar de forma temporal 16.000 metros cuadrados de dominio público en el puerto de Ceuta. La resolución se produce pese a que el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Ceuta votó el pasado viernes en contra de esa ocupación.
El texto, tal y como recoge la cartera del ministro de Transportes, apela a ‘razones de interés general’ y sostiene que la ocupación ‘responde a la necesidad de disponer de medios e instalaciones adecuados para el ejercicio de funciones públicas vinculadas a la atención humanitaria y a la gestión de la situación de crisis existente’.
Torres ha moderado el lenguaje sobre las carpas. ‘Las carpas son temporales’, defendió en TVE. ‘Son casetas que van a ser desmontadas y por tanto no es para que se queden en Ceuta. Se están poniendo para que sean devueltos porque cuanto antes los filiemos, antes podrán ser devueltos’. Recordó además que las parcelas del puerto y de la zona de La Reina estaban incluidas en un real decreto aprobado ‘por unanimidad’ en el Consejo de Seguridad Nacional y el Comité de Situación, con presencia del propio Vivas. Después lanzó un reproche: ‘Pues que nos digan dónde hay espacios para que podamos hacerlo con el beneplácito de todos’.
Sobre la cooperación con Marruecos, el titular de Política Territorial aseguró que sin la colaboración de Rabat no habría regresado el 90% de las personas que entraron en julio. Sin embargo, no aclaró si las autoridades marroquíes pudieron tener relación con la entrada masiva, un extremo que sigue bajo investigación. ‘Me parece irresponsable que líderes de la oposición señalen al Gobierno de Marruecos sin pruebas ni evidencias’, apostilló.
El Eje del Poder Popular
En esta redacción entendemos que el ataque a Vivas no es un episodio aislado. Responde a la incomodidad de Moncloa ante un dirigente popular que, a diferencia de otros, conserva una valoración institucional sólida en su territorio. Vivas preside Ceuta desde 2001 y ha reeditado mayorías absolutas con un discurso de moderación y defensa de los intereses de la ciudad. Convertirlo ahora en ‘peón’ del presidente nacional del PP busca deslegitimar su papel institucional, pero arriesga a reforzar la identificación entre Ceuta y su presidente.
El precedente no es menor. En la crisis de mayo de 2021, cuando más de 10.000 personas entraron en Ceuta en apenas 48 horas, Vivas mantuvo una interlocución directa con el Estado y evitó abrir un frente de reproches públicos. El contexto actual es distinto: la presión sobre el Gobierno llega después de cinco semanas de emergencia y de una autoridad portuaria que, con criterio local, rechazó la ocupación del puerto. Moncloa ha convertido ese desacuerdo técnico en un pulso político contra la institución ceutí.
La mayoría de los ataques se concentra en Vivas, no en los datos de la crisis. Ese es el riesgo inmediato para el Ejecutivo. Al personalizar el debate, el PP encuentra un argumento de cohesión: defender al presidente de Ceuta es defender la autonomía institucional de los territorios frente a un Gobierno que, según sostienen en Génova, confunde solidaridad con imposición. El próximo movimiento del partido consistirá, previsiblemente, en llevar la gestión del Gobierno al control parlamentario y en amplificar el rechazo de la Ciudad Autónoma a la ocupación del puerto.
La pregunta abierta es si el Gobierno central mantendrá la vía del choque institucional o retomará los cauces de colaboración que Vivas nunca ha cerrado. La próxima sesión de control al Gobierno en el Congreso puede marcar el tono de las próximas semanas.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: El Gobierno desvía el foco de su gestión en Ceuta atacando a un presidente institucional que solo reclama coordinación y no imposiciones.
- Protagonista: Juan Jesús Vivas (presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta).
- Próximo hito: La próxima sesión de control al Gobierno en el Congreso, donde el GPP puede forzar la comparecencia de los ministros implicados.

