PP y Vox arrancan el curso político en las Corts Valencianes sin fisuras y sin grandes expectativas

La Junta de Síndics deja el calendario parlamentario para el 15 de septiembre y descarta las comparecencias urgentes que reclamaba la oposición. El pacto PP-Vox se mantiene estable pese a la cercanía de las elecciones autonómicas.

El PP y Vox arrancan el curso político en las Corts Valencianes sin fisuras y sin grandes expectativas. No hay calendario aprobado ni negociación presupuestaria a la vista, y la oposición ya nota que el ritmo lo marcan los dos socios de la mayoría conservadora.

Un arranque sin calendario: el 15 de septiembre como primer termómetro

Las Corts Valencianes, el parlamento unicameral de la Comunitat Valenciana con 99 escaños, entran en periodo de sesiones este jueves 10 de septiembre. Sin embargo, no será hasta el martes 15 cuando la Junta de Síndics apruebe el calendario parlamentario. Los diputados que hoy acompañan a sus hijos en el inicio del curso escolar no tienen todavía pleno ni comisiones a la vista. La vuelta al cole puede ser más madrugadora que la actividad parlamentaria.

La Junta de Síndics (el órgano que reúne a los portavoces de los grupos parlamentarios) celebró ayer su reunión de arranque. La oposición de izquierdas, con PSPV y Compromís al frente, quiso concretar ya las primeras sesiones y convocar una diputación permanente para forzar comparecencias. Encima de la mesa estaban dos asuntos urgentes: los incendios que han afectado a la Comunitat Valenciana y el robo del tesoro de Villena, además del inicio del curso escolar. El PP y Vox rechazaron ambas peticiones. Su argumento es que los consellers podrán dar explicaciones en sus comisiones una vez arranque el curso parlamentario.

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Nando Pastor, síndic del PP, defendió el ritmo pausado con un precedente: en 2022, el entonces president socialista Ximo Puig no celebró el debate de política general hasta el 27 de septiembre. La última sesión de control al actual president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se celebró el pasado 17 de junio. Desde entonces, el control al Consell —el gobierno de la Generalitat Valenciana— ha estado congelado. La comparación le sirve al portavoz popular para justificar que septiembre empiece, otra vez, sin apenas fiscalización.

Presupuestos congelados y un pacto que se declara cómodo

El calendario no es el único elemento que anticipa un periodo de sesiones tranquilo. PP y Vox ven poco sentido en negociar nuevos presupuestos para 2027. El síndic de Vox, José María Llanos, resumió la prioridad: ejecutar “al 100%” las cuentas de 2026, aprobadas a finales de julio junto a la ley de acompañamiento. La negociación presupuestaria no está en el horizonte.

Esa aprobación tardía respondió, según el relato del PP, a la espera del ciclo electoral andaluz. Hasta que no cerraron los comicios en Andalucía, los socios no se sentaron a negociar los presupuestos valencianos. Ahora, con la mayoría legislativa ya drenada, quedan proyectos menores como la Ley Forestal o la Ley del Suelo. El grueso normativo de la legislatura ya está aprobado.

El pacto PP-Vox aguanta no por ideología, sino por una gestión de los tiempos que reduce al mínimo el control parlamentario.

La proximidad electoral no ha abierto grietas, al menos en público. Nando Pastor se mostró “especialmente cómodo” con Vox: “Son gente inteligente que sabe dejar a un lado lo que nos separa y negociar para ponernos de acuerdo en lo que nos une”. José María Llanos no cerró la puerta a nuevos acuerdos “si lo que se negocia es bueno para los valencianos”. El idilio entre ambas formaciones, por ahora, se mantiene.

El Escenario Valenciano

La dinámica política valenciana mantiene a PP y Vox como socios estables, sin presupuestos a la vista y con una oposición que intenta recuperar visibilidad. PSPV y Compromís reclamaron sin éxito una diputación permanente en pleno agosto para las comparecencias de emergencias y educación; su presión se trasladará previsiblemente a las comisiones de septiembre. El president Juanfran Pérez Llorca afronta así un inicio de curso cómodo en lo parlamentario, con el recuerdo de la sesión de control del 17 de junio como última gran cita de fiscalización.

A escala nacional, la estabilidad del pacto valenciano entre PP y Vox funciona como referencia para el Partido Popular. La decisión de esperar a los comicios andaluces para negociar los presupuestos autonómicos lo confirma: los tiempos valencianos se subordinaron al calendario electoral nacional. En el Congreso, esa sincronía no pasa desapercibida, aunque no haya un debate específico sobre el arranque de las Corts.

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La proyección inmediata pasa por el 15 de septiembre: la aprobación del calendario marcará si la oposición logra forzar comparecencias monográficas o si el curso se instala en la calma que anticipan PP y Vox. Después, el debate de política general —aún sin fecha— será la primera gran foto del nuevo ciclo político valenciano.

Ficha del Caso

  • El caso: Las Corts Valencianes arrancan el periodo de sesiones con el calendario sin aprobar y sin presupuestos nuevos a la vista, pese a la proximidad electoral.
  • Datos importantes: Periodo de sesiones desde el 10 de septiembre; calendario el 15; última sesión de control al president el 17 de junio; presupuestos de 2026 aprobados a finales de julio.
  • Resumen: El pacto PP-Vox se mantiene estable y prioriza la ejecución presupuestaria, con una oposición que exige más control.