El Consejo de Ministros aprueba la desclasificación de los informes de Ceuta y descarta, por ahora, pruebas contra Marruecos. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha pedido al líder del PP que no aliente ‘teorías conspiranoicas’.
Qué documentación desclasifica el Gobierno y con qué argumentos
La decisión se ha adoptado este martes en la reunión del Consejo de Ministros. ‘No tenemos nada que esconder y actuamos con transparencia’, ha advertido Saiz al anunciar la desclasificación de ‘todos’ los informes que obran en poder del Ejecutivo, incluidas las comunicaciones internas entre departamentos.
El periodo acotado va del 1 de julio al 1 de agosto y se refiere a la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Son en torno a cuarenta documentos, que se harán públicos mañana miércoles a través de la página web de la Moncloa.
El recorte temporal abarca el periodo que rodea al asalto a la frontera. Los documentos incluirán tanto los informes de inteligencia como las comunicaciones internas entre departamentos. El acceso será libre a través de la web de la Moncloa, una decisión con la que el Ejecutivo busca trasladar que no reserva este asunto al debate cerrado.
Ninguno de esos informes afecta a la seguridad nacional, según el Gobierno. Si alguno tuviera ese alcance, sería remitido a la comisión de secretos oficiales del Congreso de los Diputados, el órgano que fiscaliza el acceso a los secretos de Estado. El argumento de fondo es claro: no hay pruebas, al menos por ahora, de que Marruecos alentara el asalto.
La exigencia a Feijóo y la pugna por el relato de Marruecos
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ya han dado por hecho que Marruecos estuvo detrás del asalto. La respuesta de la portavoz del Gobierno ha sido directa y ha situado la exigencia en un marco institucional.
El Gobierno desclasifica cuarenta informes, pero la batalla política no es solo documental: es también una pugna por el relato de la frontera.
‘Feijóo haría bien en comportarse como un verdadero líder de la oposición, como un hombre de Estado, se colocara al lado del Gobierno con responsabilidad y con prudencia, y dejara de abrazar las teorías conspiranoicas o la desinformación’, ha demandado Elma Saiz. La portavoz ha advertido que la normalidad en Ceuta ‘pasa por la colaboración entre administraciones’ y que un partido que ‘solo pone palos en las ruedas no ayuda en nada a los ceutíes’.
La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha ido más lejos al acusar al PP de actuar como ‘pirómanos del odio’ y de ‘alimentar a la extrema derecha’. En su diagnóstico, el partido de Feijóo ‘está fracturando la convivencia en todo el país por fines electorales a corto plazo’. La referencia a la extrema derecha incluye a Vox, que compite con el PP por capitalizar la seguridad fronteriza.
Saiz no ha cerrado la puerta a nuevas desclasificaciones. ‘Si hubiera otros documentos que aparecieran, y tuvieran relevancia, también se compartirán’, ha apuntado. El Ejecutivo insiste en que no ve pruebas contra Marruecos, pero mantiene la advertencia lanzada por Pedro Sánchez: ‘Si existen pruebas, se actuará con contundencia’.
La lectura estratégica: por qué el Gobierno mueve ficha ahora
La desclasificación no es un gesto aislado: responde a semanas de presión parlamentaria y mediática sobre la actuación de Marruecos. El movimiento del Gobierno busca restar argumentos al tándem PP-Vox y presentar como desinformación una lectura que la oposición considera ineludible. Con la desclasificación, La Moncloa intenta desplazar el debate desde la acusación contra Marruecos hacia la exigencia de responsabilidad a Feijóo.
La maniobra tiene riesgos. Si los documentos no aclaran lo ocurrido, el PP y Vox podrán sostener que la transparencia llega tarde y es insuficiente. Si las conclusiones se consolidan, Feijóo quedará expuesto a la acusación de haber alimentado un bulo. La comisión de secretos oficiales del Congreso queda por ahora al margen, porque el Gobierno sostiene que nada de lo publicado compromete la seguridad nacional.
El compás de la controversia lo marcará este miércoles. La publicación de los cuarenta documentos obligará al PP a fijar posición con el material ya sobre la mesa. El Gobierno espera que la publicación despeje las dudas, pero la oposición ya ha anticipado que exigirá más documentos. Vox observa la pugna entre el Gobierno y el PP con un argumentario propio: la crisis de Ceuta, según su lectura, no se cierra con papeles, sino con control de fronteras.

