Apple pide al Supremo anular el desacato del App Store en su pulso con Epic Games. La compañĂa presentĂł ayer su escrito de fondo ante el máximo tribunal estadounidense y reclama revocar la orden que en 2025 le obligĂł a cambiar las reglas de comisiones en Estados Unidos. El caso, que se arrastra desde 2020, vuelve a poner en el centro el modelo de negocio de la plataforma: hasta un 27% de comisiĂłn en ventas externas.
Claves de la operaciĂłn
- Apple quiere tumbar el desacato por ‘espĂritu’. La firma alega que la orden de 75 palabras nunca prohibiĂł las comisiones, solo exigĂa enlaces alternativos.
- El Supremo decidirá en 2027. Epic Games responderá en noviembre y Apple podrá presentar su réplica; entretanto, las tarifas siguen bloqueadas.
- El tribunal de distrito fijará una comisión razonable. La apelación devolvió el caso para calcular tarifas, tras considerar excesiva la prohibición total.
El corazĂłn del conflicto: una orden de 75 palabras
El litigio original dejĂł sin violaciĂłn antimonopolio a Apple, pero la jueza Yvonne Gonzalez Rogers ordenĂł en 2021 relajar las reglas anti-steering para permitir enlaces a opciones de pago externas. Apple cumpliĂł, aunque aplicĂł una comisiĂłn del 12 al 27% en esas compras externas. Pocos desarrolladores adoptaron el sistema, lo que Epic interpretĂł como un incumplimiento del espĂritu de la orden. En abril de 2025, la jueza declarĂł a Apple en desacato y le prohibiĂł cobrar cualquier tarifa en compras vinculadas a enlaces en EE UU.
La irrupciĂłn del desacato no se limitĂł a la prohibiciĂłn de cobrar. El Noveno Circuito confirmĂł la sanciĂłn, pero la enviĂł de vuelta al tribunal de distrito para fijar una comisiĂłn ‘razonable’, al considerar que la prohibiciĂłn total se extralimitaba. Apple intentĂł retrasar ese proceso, sin Ă©xito. La duda jurĂdica ahora es si un tribunal puede declarar desacato por violar el ‘espĂritu’ de una orden que, en su literalidad, no menciona las tarifas.
El escrito de Apple cita precedentes desde 1885 para sostener que el desacato exige una violaciĂłn ‘clara e inequĂvoca’ del texto de la orden. La primera orden solo tenĂa 75 palabras, segĂşn recalca la compañĂa. Ni una sola lĂnea establecĂa quĂ© comisiones podĂa o no cobrar. La defensa de Epic, en cambio, mantiene que Apple buscĂł vaciar la medida con tarifas tan altas que hacĂan inviable cualquier alternativa.
El cálculo económico de las comisiones: de hasta el 27% a cero
La prohibiciĂłn de cobrar en Estados Unidos dejĂł a Apple sin ingresos por los enlaces externos. La comisiĂłn media del App Store se mueve entre el 15% y el 30% en compras integradas. El esquema de link-outs, que llegaba al 27%, suponĂa una concesiĂłn limitada. Con el bloqueo actual, los desarrolladores estadounidenses pueden redirigir a pagos externos sin pagar nada a Apple hasta que el tribunal de distrito establezca una tarifa.
Para Epic, la batalla va más allá de una comisiĂłn puntual. La compañĂa de ‘Fortnite’ busca sentar jurisprudencia sobre el control de las plataformas. Un fallo adverso para Apple en el Supremo abrirĂa la puerta a que otros jueces impongan limitaciones similares por el ‘espĂritu’ de Ăłrdenes previas, sin necesidad de una infracciĂłn literal. Eso inquieta a todo el ecosistema de distribuciĂłn digital.
El modelo de comisiones que sostiene el ecosistema de Apple lleva años recibiendo golpes, pero ninguno habĂa puesto en duda la literalidad de una orden judicial.
La cuenta atrás de un modelo bajo asedio global
El pulso de Apple con Epic no es un expediente aislado. En Europa, la DMA ya obligó a la firma de Cupertino a permitir tiendas alternativas y readaptó sus comisiones. En España, el ecosistema de desarrolladores móviles, observa con cautela cada cambio en las tarifas, porque las tiendas de aplicaciones son su principal canal de facturación digital. La decisión del Supremo de EE UU tendrá efectos de contagio sobre otros mercados.
Frente a este escenario, la posiciĂłn de Apple es defensiva: quiere evitar que el desacato se convierta en una herramienta de regulaciĂłn indirecta de los tribunales estadounidenses. Su principal competidor en distribuciĂłn digital, Google, ya ha afrontado procesos similares por su Play Store, aunque con acuerdos distintos. La jugada no solo define cuánto puede cobrar Apple por los enlaces externos; fija los lĂmites de la discrecionalidad judicial en el sector tecnolĂłgico. La mayorĂa de los desarrolladores tiene claro que cualquier cambio en estas reglas afecta a su facturaciĂłn.
El desenlace está lejos. El Supremo escuchará el caso en 2027 y Epic debe entregar su respuesta en noviembre. Antes de esa cita, el tribunal de distrito tendrá que cuantificar la tarifa ‘razonable’, un cálculo que puede dejar el modelo de comisiones de Apple en una posiciĂłn incĂłmoda si se confirma el desacato. Los inversores seguirán de cerca cada movimiento procesal; la cotizaciĂłn de Apple ya ha demostrado sensibilidad a las novedades judiciales sobre su principal fuente de ingresos por servicios.

