Los 4 aeropuertos fantasma que Aena mantiene abiertos a costa de los Presupuestos Generales

España cuenta con casi medio centenar de aeropuertos en la red de Aena, y no todos responden a una demanda real de viajeros. Hay instalaciones que se proyectaron o se ampliaron con dinero público, que se inauguraron con expectativas de tráfico que nunca se cumplieron y que hoy siguen operativas aunque por sus terminales pase un puñado de pasajeros al año. Esta lista reúne cuatro de esos casos: pistas que no cierran, que conservan estructura, personal y servicios, y cuya cuenta de resultados no cuadra por ningún lado.

El criterio es el mismo en los cuatro casos: aeropuertos de la red estatal, con tráfico comercial irrelevante o directamente nulo y sin aerolíneas interesadas en volar a ellos. Todos comparten el patrón: una inversión pública millonaria en obra nueva, unas previsiones de demanda que el tiempo desmintió y una decisión de cierre que no se llega a tomar o que, cuando se toma, no se ejecuta. Sostenerlos abiertos cuesta dinero que no generan, y esa diferencia la acaba cubriendo el erario público.

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Logroño-Agoncillo: el cierre que Aena decidió y el Gobierno riojano se niega a enterrar

El aeropuerto de Logroño-Agoncillo, declarado de interés general en 1998 y gestionado por el Estado, se inauguró en mayo de 2003 con una inversión pública cercana a los 18 millones de euros, que ascendió a 21,29 millones con las obras posteriores. El plan director de Aena calculaba entonces que en 2015 pasarían por sus instalaciones 303.228 viajeros; nunca se ha acercado. Su récord sigue siendo los 56.371 pasajeros de 2007 y 2025 se cerró con 22.617, el mejor dato desde 2010, pero por debajo del 8% de aquellas previsiones. Aena sostiene que la terminal no cuesta dinero a los riojanos porque sus cuentas se integran en las de la compañía, aunque el último balance desglosado, publicado hace una década, arrojaba 5,77 millones de euros de pérdidas. El plan de eficiencia para los aeródromos deficitarios ya limitó la apertura a los días con vuelos y recortó plantilla y horarios.

El Ejecutivo autonómico nunca ha aceptado enterrar la instalación. El Gobierno de La Rioja abona a Air Nostrum 1,2 millones de euros semestrales (2,4 al año) por el vuelo diario a Madrid, una ruta que ha consumido 20,42 millones de las arcas autonómicas desde 2003, según el propio Ejecutivo. A esos contratos se añaden el de Barcelona, adjudicado por 2,76 millones, y el paquete de Madrid y Palma, de más de 5 millones para dos años, mientras la licitación de 13,73 millones para conectar con Londres y otra capital europea quedó desierta en septiembre de 2025. El presidente Gonzalo Capellán reclama a Aena un «trato singular», con tasas «superreducidas» al estilo de las canarias, y hasta el cambio de denominación a La Rioja-Logroño-Agoncillo. El grueso del crecimiento reciente de operaciones procede de la escuela de pilotos FlyBy, no del tráfico comercial.