Vox Andalucía ha fijado esta semana una línea roja en educación: ningún euro público financiará la lengua árabe ni la cultura marroquí.
La portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Vox en el Parlamento de Andalucía, Paula Badanelli, se ha pronunciado este miércoles. Lo ha hecho en sintonía con el anuncio realizado en la víspera por el vicepresidente segundo de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, también miembro de Vox.
Qué plantea Vox Andalucía y con qué argumentos
El compromiso que defiende la formación es claro: ‘ni un solo euro de dinero público’ debe destinarse a la enseñanza de la lengua árabe y de la cultura marroquí en los colegios andaluces. Si una familia quiere esa enseñanza, ‘que se lo pague’ en España o ‘se vaya a Marruecos’ a aprender, ha resumido Paula Badanelli.
Badanelli ha asegurado que, ‘gracias a VOX, se va a dejar de adoctrinar y a poner en valor una cultura que, desde luego, no queremos para nuestro país, ni queremos para nuestros hijos’. La portavoz adjunta ha insistido además en que ‘un solo céntimo de dinero público’ destinado a educación no debería ir, bajo ningún concepto, a enseñar cultura marroquí.
La dirigente territorial también ha lanzado una crítica al conjunto del sistema político: en España, ha dicho, se le ha perdido el respeto al dinero público. A su juicio, no se trata únicamente de la partida presupuestaria, sino de la legitimidad de destinar fondos públicos a una enseñanza que no responde a la realidad cultural andaluza.
El programa al que alude Vox está promovido por el Ministerio de Educación. En su promoción participa también la Embajada de Marruecos. Para la formación, el problema no se limita al origen de la subvención: la enseñanza de esa lengua en Andalucía implica también el uso de infraestructuras, limpieza o utilización de aire acondicionado en los centros públicos.
El compromiso andaluz convierte el programa de lengua árabe y cultura marroquí en una cuestión de financiación pública y de prioridades escolares.
El calendario de la Junta y la posición del Gobierno
El vicepresidente segundo de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, garantizó en la víspera que a partir del curso 2027/2028 se acabará con el ‘adoctrinamiento de Marruecos’ en los colegios andaluces. El anuncio supondrá el fin del Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí en casi 100 colegios e institutos de Andalucía.
La Junta de Andalucía asume así un compromiso ejecutivo concreto. La medida no se activará de forma inmediata, pero fija un horizonte temporal preciso y obliga a la administración educativa a rediseñar la oferta de actividades complementarias en los centros afectados.
No consta una reacción oficial del Ministerio de Educación tras la intervención de la portavoz autonómica. Vox considera que la inacción del Gobierno central ya es una toma de posición: mientras el programa siga vigente, la administración andaluza debe soportar gastos que, a su juicio, no son prioritarios.
La estrategia de Vox: marcar el debate educativo en Andalucía
La decisión anunciada por la Junta de Andalucía refuerza el discurso territorial de Vox y tiene una carga simbólica evidente: sitúa a la escuela pública andaluza como espacio de soberanía cultural. Frente a la lógica de la cooperación educativa internacional, Vox opone una lectura de contención presupuestaria y de prioridad identitaria.
Andalucía se convierte, en este sentido, en un banco de pruebas significativo. La presencia de Vox en el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía se traduce en decisiones ejecutivas que van más allá de la retórica parlamentaria. El calendario fijado para 2027/2028 permite, además, medir el cumplimiento de los compromisos asumidos por el partido en el ámbito autonómico.
El principal reproche que recibirá la formación será el de limitar la oferta cultural en centros sostenidos con fondos públicos. La dirección territorial de Vox ya ha dado su respuesta: si una familia quiere esa enseñanza, puede costearla fuera del sistema público. La polémica alimenta además la disputa más amplia entre Vox y el Gobierno central sobre qué debe financiar la administración educativa.
La próxima concreción llegará cuando la Junta de Andalucía formalice la supresión. Vox ya ha situado el asunto en el centro de su agenda y quiere condicionar las prioridades presupuestarias del sistema educativo andaluz.

