EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Seguridad Social ha superado los 22.409.090 afiliados en términos desestacionalizados a 15 de septiembre, con 701.580 ocupados más que hace un año y un crecimiento interanual del 3,23%.
- ¿Quién está detrás? La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, con el aval de La Moncloa y del equipo económico de Pedro Sánchez.
- ¿Qué impacto tiene? Refuerza el argumentario del Ejecutivo sobre la reforma laboral, sostiene las cotizaciones que financian las pensiones y llega a las comunidades gobernadas por el PSOE en pleno debate sobre la financiación autonómica.
La Seguridad Social supera los 22,4 millones de afiliados en términos desestacionalizados y suma 701.580 ocupados en el último año.
El registro exacto deja 22.409.090 cotizantes a 15 de septiembre, un 3,23% más que en la misma fecha del año anterior. En apenas dos quincenas se han añadido 90.097 empleos y el pico diario llegó el día 14, con 22.489.205 afiliados, 410.038 más que el 31 de agosto. La estadística completa puede consultarse en los datos oficiales de afiliación que publica el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Qué dicen los datos: 22,4 millones de ocupados y un 3,23% interanual
La serie desestacionalizada es la que elimina el ruido del calendario para que septiembre no parezca un mes flojo por razones estacionales. Sobre esa base, el departamento de Elma Saiz sostiene que el crecimiento es sostenido y que no responde a un pico puntual de contratación ligado a la campaña de verano.
La ministra ha valorado el dato con una idea fuerza: ‘estamos ante datos históricos de crecimiento de la afiliación en términos interanuales. Y no solo eso, estamos superando los problemas estructurales que persistían al paso del tiempo. Todo ello gracias a la apuesta por la calidad en el empleo y a los efectos de la reforma laboral: con más contratos indefinidos y menos temporalidad’.
Los acumulados refuerzan ese relato. Desde diciembre de 2023, el número total de ocupados ha aumentado en 1,6 millones de afiliados en la serie ajustada. Y desde diciembre de 2021, antes de la entrada en vigor de la reforma laboral, el incremento supera los 2,6 millones de trabajadores.
Los números, eso sí, no explican por sí solos la calidad del empleo ni cómo se reparte el crecimiento por el territorio. Ahí es donde el debate político se tensa.
Un mercado laboral que gana 700.000 afiliados en un año no es una casualidad estadística: es el resultado de una reforma que apostó por el contrato indefinido.
Reforma laboral, contratos indefinidos y el pulso con la oposición

El PP y Vox colocan el foco en la tasa de paro, en la productividad y en la brecha que España mantiene con la media europea. El contraargumento socialista se apoya en la afiliación: más indefinidos, menos temporalidad y un crecimiento que se sostiene mes a mes pese a la desaceleración de los principales socios comerciales. Cosas que pasan en política.
El aterrizaje territorial de la buena noticia es desigual, y ahí entra el juego autonómico. Las comunidades gobernadas por el PSOE utilizan las cifras de cotización como argumento de gestión ante la próxima negociación del modelo de financiación autonómica. Los barones socialistas reclaman desde hace meses un reparto que reconozca el coste real de los servicios públicos. El detalle importa.
La lectura del ala económica del Gobierno pasa por Moncloa y por el Ministerio de Hacienda de María Jesús Montero. Cada afiliado adicional es también un cotizante que engrosa los ingresos del sistema y alivia la presión sobre las pensiones, una ecuación que gana peso a medida que la generación del baby boom se acerca a la jubilación.
El Eje del Poder Socialista
Ferraz vende estabilidad y gestión, y el dato de afiliación sirve para las dos cosas. No es la primera vez que el PSOE convierte el empleo en su principal activo de gobierno: la reforma laboral se convalidó en el Congreso por un solo voto de diferencia, 175 frente a 174, en febrero de 2022, y desde entonces el Ejecutivo ha construido buena parte de su relato económico sobre aquella votación.
En el flanco interno, la dirección federal evita cualquier atisbo de euforia y subraya que el reto está en la calidad y en la distribución. Los barones autonómicos, con Emiliano García-Page como voz más exigente dentro del partido, utilizan los buenos registros para reclamar más margen en la negociación territorial. En paralelo, el Grupo Parlamentario Socialista prepara el terreno presupuestario en el Congreso, y en el Senado. Los socios parlamentarios —ERC, EH Bildu, Junts, PNV y BNG— llegan al otoño con exigencias propias y el Gobierno necesita su concurso para sacar adelante las cuentas.
El riesgo, a corto plazo, tiene dos nombres: la tasa de paro, que la oposición usará como contraataque en cada sesión de control, y la sostenibilidad del sistema de pensiones. El PP insistirá en que las cifras de ocupación no compensan el desempleo estructural que arrastra España. Sobre las pensiones, la discusión llegará de la mano de la financiación autonómica y de los próximos Presupuestos Generales del Estado. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.
El próximo hito se sitúa en apenas dos semanas, con la estadística de afiliación de septiembre, y continuará a finales de octubre con la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre, el termómetro que la oposición esgrime cuando los datos de cotización le resultan incómodos.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La reforma laboral funciona: más afiliados, más contratos indefinidos y un sistema que sostiene las pensiones.
- Protagonista: Elma Saiz (ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones), respaldada por Pedro Sánchez y María Jesús Montero.
- Próximo hito: Estadística de afiliación de septiembre a comienzos de octubre y EPA del tercer trimestre a finales de ese mes.

